mi pequeña bestia, en la fiesta de los ricos, se llenaba los bolsillos de monedas de chocolate y luego se las repartía a los señores que estaban trabajando y a las nana de los otros niñitos...
al margen de la leve pena que me hizo pasar, reconozco que me sentí bastante orgullosa
ese es mi pollo!
Aguante Simón!
ResponderBorrarEse muchacho tiene visión! Te lo digo hace rato!