lunes, 17 de julio de 2006

abandonada

muchas veces me siento así, que nadie me quiere, me llama o me escribe.

ya sé que sólo uno es el ombligo de su propia vida y en general soy menos ombliguista de lo que parezco y me la banco bastante sola. de hecho, no tengo a nadie.

pero a veces, en tardes lluviosas como hoy, quisieras recibir cataratas de mails (no te digo llamados porque vivo lejos) que me pregunten cómo estoy.

nunca pasa.

así las cosas. solita y sola.

5 comentarios:

  1. sonara pelotudo, pero yo agarro el telefono y llamo yo a argentina. me funciona...
    si no puedes vencerlos, uneteles.

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  2. No es nada fácil, pero en la medida que no estás la gente se empieza a olvidar, empieza a dejarte de lado, no por jodidos, sino por la ausencia misma. Es doloroso ver cómo cada día te escriben menos, cómo cada día estás más por fuera, aunque te leas las noticias, escuches la radio de allá y llames lo más seguido posible. Nosotros, los que nos fuimos, estamos mucho más pendientes de ellos que los que se quedaron, es la regla.
    La vida sigue y claro que cuando regresás es como si nunca hubiera pasado el tiempo, pero mientras: estás acá.
    Lo mejor es intentar hacer vínculos "reales", de esos con los que compartías la cotidiana, con los que podés hablar del clima, del programa de tele, de las cosas políticas, de las compras, la diferencia de idiosincracia, etc.
    Si te pensás quedar un rato más, creo que es tiempo de que sumes gente y orejas (y también va por mi, que en DF ando medio guardada).
    Saludos.

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  3. chicas,

    soy de las que gasto tarjetas y tarjetas...entiendo perfecto eso de que uno es prescindible y no me preocupa, tengo mis amigos cotideanos acá, bastantes, soy muy sociable y no me trae problemas pero los amigos que te conocen de siempre, que saben quién sos, no es tan fácil reemplazar eso y cuando estás levemente lechuguita, lo necesitás. nada grave, una tarde de lluvia.

    saludos!!!!

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