Se me cerró el capítulo de The Wire que estaba viendo y después, obviamente, no pude volver a abrirlo, gentileza de cuevana (o megaupload). Me quedé pelotudeando y concluí que en Buenos Aires hubo una epidemía de trastorno narcisista extendida y que evidentemente
yo me los cruzo a todos. Con esa perspectiva me fui a dormir, malhumorada como hacía mesesno sucedía (venía en un plan buena onda exagerado), debían ser las 11 y cacho. A las 12.30 suena el teléfono, sueño profundo, de los buenos, interrumpido por marido que me avisa que está en camino (orgulloso además de ser cumplido). Y así, de repente, angustia y desasosiego gratuito. Llega, le hago unas preguntas (de compromiso) que me contesta desaganado, me doy media vuelta y sigo durmiendo hasta las 4.30 que tenemos episodio, bebé se despierta, tengo que hacer mamila y ya no soy comprensiva como siempre, ya estoy hastiada. Eso: hastío. Y malhumor superlativo. En fin. En un rato voy a ir a hacer deporte. Después me encuentro con Graciana en Polanco, busco hijos, si llego visito a Flor & baby y a la tarde dermatóloga con Coco. No entiendo bien por qué mañana no hay escuela. Creo que no vamos a tener festejo, finalmente nadie armó nada y como el jueves tenemos asado en casa no me da doble evento. Ni modo. Será el primer Grito que no festejemos. No me importa. Apatía.
Chicos: día de la vida es una mierda. Aburrida, desolada, etcétera. No lo combatiremos.
En fin.
Así las cosas.
Bajoneras.
respeto tu hastio, pero no se que daria por poder pasar unos meses en Mexico! Te aclaro que vivo en Buenos Aires y la amo. La vida es asi...
ResponderBorrarhttp://buscandokamchatka.blogspot.com/
ResponderBorrar