Debería sacar a mis hijos a ventirlarse. Bah, Tita fue al cine con María ayer, creo que tuvo suficiente ventilación. Coco se quedó todo el día acá con amigos. Yo salí recién a la noche. Comí libanés, muy rico pero me cayó mal, obviamente. Cuando me acosté, con un intenso dolor de cabeza y de cuerpo, creí que tenía influenza. Me sentía taaan mal. Además, el frío. Camisón, medias, pantaló de pijama y buzo. Supongo que por dormir sola, nadie irradiaba calor a mi lado (eso funciona groso). Me desperté a darle de comer a Milo algunas veces. A las siete y media, todos los demás integrantes de la familia dormían. Parecía un milagro. Voy a ver si junto fuerzas y me voy a hacer ejercicio al club. Sí, aunque esté horrible. A ver si alguno de mis hijos quiere venir. A la tarde creo que vamos a merendar a lo de Pau. Veré si innovo con algo de pastelería. Creo que tenemos poco gas, ahora voy a llamar. Me volví a dormir hasta las nueve y media. Sueños eróticos perturbadores. A veces pasas, somos humanos. Diego se iba a tomar un café con mi viejo, me puso en un mail. Y no, no muchas novedades. No leo una página en papel hace días. Fiaca profunda para todo. Hay que trabajar, a ver si me aplico en la semana. Por lo demás, nada.
Ah sí, toda una reflexión mientras iba a la Condesa sobre los hombres y los autos. No, los hombres y el manejo. Tira muy para atrás que un hombre no maneje (no estamos hablando de tener uno, obviamente). Muy bajón que no sepa manejar pero igual de bajón, creo que están equiparados, que maneje mal. Please, hombre dominguero muy bayón. Yo, como soy ansiosa en todo, manejo nerviosita, soy bastante bruta y redescubrí que me encanta manejar. Es una sensación que alucinante. Más, manejar de noche sin tráfico. Me copa. En fin, eso pensaba mientras bajaba de la montaña.
Vivo pensando en pavadas, si utilizara todo mi tiempo en algo más productivo tal vez...no sé qué.
Así de sábado a la mañana de soledad y grisura las cosas.
sábado, 26 de septiembre de 2009
viernes, 25 de septiembre de 2009
cuán al pedo se puede estar en la vida?
Digamos que yo no debería. O sí. Ya no sé. No fui al gym y estoy gorda y teniendo en cuenta que comí de los brownies que hice, probé el glasé para el budín de limón que también cociné con la ayuda de mis hijos y después me clavé un plato de fideos con camarones (también los preparé yo, sara key more than ever) tengo pocas esperanzas de adelgazar en lo inmediato. Me deprime pero no tengo fuerza de voluntad para la dieta, al menos, no hoy. Con el glasé me quemé el dedo (claro que si lo metés en la cacerolita, el azúcar caliente es de lo peor que hay). El bebuch se está haciendo una buena siesta. Perdí mucho tiempo escuchando las pavadas que me decía una madre. Por dios, ¿por qué estoy sometida a cosas semejantes? Te querés matar. Muero de ganas de fumarme un pucho. No tengo. Después de fumar me duele la cabeza y pienso para qué sigo. Fumo, a veces más a veces menos, desde que tengo 14 años. Nunca fui particularmente adicta. De más joven fumaba más, claro. Sobre todo en la facultad. Diego no fuma ni nunca fumó. No tiene el tipo. Tampoco fuma marihuana ni nunca fumó. Se dedicó a las drogas duras y las dejó antes de conocernos. Hoy me mandó el link de una nota de elpais.com donde hablaban de minitas que escriben sobre el cuerpo femenino. Algo así. Algo supuestamente transgresor (seguirá existiendo esa palabra? tuvo su momento de gloria). Pensé: qué hueva. No sé. Ya pasó, parece. Que a las chicas les gustan las cosas kinky no es novedad. Que se hacen las paja, tampoco. No sé ni a qué viene esta reflexión. Supongo que a nada en particular. A que debería leer cosas que me aburren. Escribir un rato. Pero todo me parece difícil y tedioso. También dormiría una siesta. Cocinar me calma. Me hace un poco feliz. Diego me estaba chateando y dejó de hacerlo. Qué raras las relaciones humanas en tiempo de hipercomunicación. Qué raro comenzar una relación amorosa en esos términos. Me retiré con el mail. Soy pésima para los mensajitos de texto, me ponen nerviosa. En Buenos Aire, cuando me mandan, la mitad de las veces no sé quién es. Además, no sé escribir con los teclados de los celulares (parezco lela, tardo 20 minutos para dos palabras, con el iphone es más fácil porque tecleo muy rápido). Tengo el mismo número de siempre, el primer número de celular que tuve allá por el 2001, cuando quedé embarazada y mis padres consideraron que necesitaba uno. Ahora, pareciera impensable no tenerlo. Claro, es el número pero no el aparato. Y muchos contactos se perdieron porque mi hermana Marcela también lo usa cuando va (y yo no estoy). Estoy desvariando. Quiero Buenos Aires. Pasó mucho tiempo ya. Demasiado. Quieo volver, creo. Mi madre viene el 9 de octubre por una semana. Simón está con un amigo que quiere jugar todo el tiempo en el parque. Mi hijo prefiere los Lego. O mirar películas. No creo que el Wii venga para Navidad. Estamos en contra. Y no mucho más. Creo que a la tarde vienen Lau y Pau. No socializo. Ameba. Cansancio crónico.
Así de sueltas las cosas.
Así de sueltas las cosas.
interior. día.
Está muy gris. No me importa. A las ocho decidí que no iba nada a Polanco a hacerme la radiografía, un día que puedo no saltar de la cama...Llamé y me volví a dormir, muy profundamente. Por la mañana duermo mejor que nunca. Eso sí, soporté que hijos colonizaran mi cama y se pelearan, por suerte, se fueron en busca de sus leches y se quedaron abajo dibujando. El bebé durmió pésimo. No sé qué le aqueja. Despertarse muchas veces por un llanto que no es nada típico en él. Ahora, después de un buen tetazo duerme en su cuna (oops, escucho que está platicando, la paz duró poco). A las nueve y media estaba en la cama, no leí nada, vi un programa de Narda y me torré. Diego llamó tarde argumentando que había visto un mensaje mío en no sé dónde. No era mío. Acabamos de skypear y no terminamos bien. Ahora me escribe que tenga un buen día. Muy duro volver a acostumbrarse a la presencia del otro después de tanto tiempo. De todas maneras, llega el domingo a la noche y el martes se va a Guadalajara a grabar un concierto de Babasónicos y Placebo. No sé por cuánto se extenderá su viajecito. Me gustaría poder ir. Me dan ganas de ver a Babasonicos. Placebo torra, había un tema que a fines de los 90 me encantaba: "Mental masturbation". Muy de veinteañera. Ahora ya no me cuelgo con esas cosas. En fin. Debería levantarme, tomar la medicación, desayunar, cargar el teléfono (suelo no atenderlo y tenerlo por ahí, debería aplicarme un poco) porque plan de ir al club a hacer un rato de gym. Podría llevarme a Tita a la guardería. Los kilos no descienden en lo más mínimo, debería hacer dieta de verdad pero qué hueva, man. Qué hueva hacer dieta, es como que ya no tengo edad.
Llora Milo.
Así las cosas.
Indefinidas.
Llora Milo.
Así las cosas.
Indefinidas.
jueves, 24 de septiembre de 2009
ando pensando cada cosa
Por ejemplo, hoy se me ocurrió que es extraño que siendo tan masculina como soy, nunca me hayan gustado las chicas.
Es jueves, la mejor noche de la semana y yo sólo quiero irme a dormir. Jose mira tele en mi cuarto pero le voy a cambiar la locación. Mucho cansancio. Mañana por suerte no hay escuela, alegría por ese flanco. De todas maneras, radiografía en Polanco a las nueve.
No sé cómo me acostumbraré a tener marido de nuevo en casa, siempre afirmé que si me separara quisiera volverme a casar porque soy muy gregaria. Ahora, lo pongo en duda.
Así de cansadas las cosas.
Es jueves, la mejor noche de la semana y yo sólo quiero irme a dormir. Jose mira tele en mi cuarto pero le voy a cambiar la locación. Mucho cansancio. Mañana por suerte no hay escuela, alegría por ese flanco. De todas maneras, radiografía en Polanco a las nueve.
No sé cómo me acostumbraré a tener marido de nuevo en casa, siempre afirmé que si me separara quisiera volverme a casar porque soy muy gregaria. Ahora, lo pongo en duda.
Así de cansadas las cosas.
milagro, milagro
La vecina que lloró porque abandonaba a sus hijos por los pollos pero después los tiene 3 horas por día (sí, 3) entrenando tenis de lunes a viernes para que sean campeones de no sé qué, acaba de llevar a Simi eximiéndome de la tarea (mi pobre hijo gracias que le pega y va una hora, una vez por semana. Igual el padre dice que le está pegando bien pero no tenemos ninguna intención de que sea el nuevo Del Potro). Gracias, gracias. A Milo lo acabo de clavar frente a la tele (no tengo principios) y Tita juega en lo de Juana. Quisiera tirarme pero es un rato corto.
Trabajar? No, cero, me estoy desacostumbrando cada vez más.
Trabajar? No, cero, me estoy desacostumbrando cada vez más.
update médico
Fui, entonces, finalmente al gastro después de pasar por lo de Pau para usar el sacaleche eléctrico que no me sirvió de nada porque evidentemente, algo pasa y mi producción descendió a niveles insospechados. Llamé al pediatra y casualmente me dio para que tome algo que me sirve para la panza (Motilium) y que el gastroenterólogo aprovechó. No sé si servirá para que mis tetas vuelvan a estar lechosas, espero que sí porque me re deprime el tema, nunca me pasó nada semejante. En cuanto al tipo, bastante plomo que hacía chistecitos al paso sin parar, el consultorio era un kilombo de tal magnitud que el lugar en el que me revisó, era como un depósito. Su hipótesis es que tengo el estómago hipotónico. Suena mal, básicamente porque te imaginás que lo que lo recubre también (así lo dio a entender). De todas maneras, bastante simpático y me dio confianza. Tengo que hacerme una radiografía (?) y volver en dos semanas, además de la medicación (una antes y otra después de comer). Ahora me toca llevar al mayor a tenis, buscarlo y después llevarlo a piano para buscarlo, nuevamente, una hora después. Un gancho. Si me preguntás, tengo muchas ganas de tirarme a hacer una siesta.
En fin.
Así de gástricas las cosas.
En fin.
Así de gástricas las cosas.
me mata la timidez
Tema de Emanuel Ortega que no se me va de la cabeza. Dios. Todo porque amanecí pensando que soy tan fóbica que ni siquiera le chateo a alguien si no me chatea primero (excepto que tenga algo muy concreto para decir o que sea muy amigo). Cuántos gigas tendré ocupados con pavadas, no lo sé, pero sé que muchos, demasiados. Y de gronchadas hablando, ayer, mientras hacía elíptica, mostraban en la tele imágenes de Luis Miguel del año 85 (posta) y de repente, oh no, sí, caigo en que Simón es parecido! Salvando las distancias, claro, y el color de ojos. Alguien alguna vez me lo había dicho y yo me reí, pero ayer no me lo podía creer. Tal vez sean los dientes separados y ese pelo semi rubión. En fin, cualquierismos sorprendentes. Por lo demás, esa reflexión de la fobia. No fui al desayuno de madres, no me daba hacer toda la vuelta con el bebé y no tengo leche para dejar. E ir al gastro me pareció prioritario. Debería trabajar, hoy sí, al menos un rato. Una editora no me contesta el mail, el resto no me dan ni bola y yo acá, sigo con la changuita sub paga de siempre. Voy a llamar a Pau a ver si después de bañarme puedo ir a probar el famoso saca leche (me da mucho miedo no tener, el bebé volvió a despertarse seguido). La noche no fue ninguna maravilla. Estaba soñando y alguien me estaba por contar un secreto o semejante pero sónó el despertador y la persona me decía: después te la sigo! Parecía algo muy emocionante y me desperté contenta sintiendo que si me volvía a dormir, la historia continuaba. Claro que nunca más, ni me dormí ni hubiera seguido soñando. Qué triste.
Uh, de repente sensación de estar en el colegio, saliendo del aula de química. ¿Qué onda? Raro.
Y no mucho más. Pocas pilas, pocos planes pero posiblemente algo haga tonite.
Ah y desilusión porque la balanza no muestra ni medio gramo de menos.
Así de matutinas las cosas.
Uh, de repente sensación de estar en el colegio, saliendo del aula de química. ¿Qué onda? Raro.
Y no mucho más. Pocas pilas, pocos planes pero posiblemente algo haga tonite.
Ah y desilusión porque la balanza no muestra ni medio gramo de menos.
Así de matutinas las cosas.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
ser una chica como cualquiera
Quisiera a veces. Ponerme cremas, tener ganas de cuidarme la piel, usar productos para el pelo. Cosas así que no, no me salen. Y últimamente no me da ni para hacer el esfuerzo. No sé a qué venía esto.
Me indigesté con pita horneada, muzzarella rica (no es tan fácil de conseguir por estos pagos) y salmón ahumado. Todo acompañado de Coca Light con leve falta de gas.
Me voy a dormir dándome cuenta de que no voy a poder hacer todo (desayuno y gastroenterólogo). No tengo leche para dejar y no puedo llevar al bebé a toda la voltereta. Me estresa un poco, llamaré al pediatra y le preguntaré qué leche de fórmula podría darle. Esto se está complicando.
No sé nada de mi marido desde la mañana. Es raro acostumbrarse a que no esté.
Me voy a dormir.
Me indigesté con pita horneada, muzzarella rica (no es tan fácil de conseguir por estos pagos) y salmón ahumado. Todo acompañado de Coca Light con leve falta de gas.
Me voy a dormir dándome cuenta de que no voy a poder hacer todo (desayuno y gastroenterólogo). No tengo leche para dejar y no puedo llevar al bebé a toda la voltereta. Me estresa un poco, llamaré al pediatra y le preguntaré qué leche de fórmula podría darle. Esto se está complicando.
No sé nada de mi marido desde la mañana. Es raro acostumbrarse a que no esté.
Me voy a dormir.
escribir y borrar
Me di tanta hueva que lo borré. El highlight: me corté el pelo después de nueve meses. Pensaba esperar para ir a La lúdica en diciembre pero mi realidad capilar no daba para más. Encima, el otoño tiene un efecto caída devastador. Milo pareciera quedarse con hambre. Pienso: ¿tendré poca leche? Ya tengo poca teta nuevamente (me di cuenta por la musculosa de gym). Tristes ambas cosas, la poca leche (si es así, me quiero matar) y la poca teta, ni hablar. Welcomeback a la chata realidad. Chatísima. Y si no, algo parecido a la angustia. Pobre bebito.
Bueh, y paseé por Polanco con Pau. Nos oreamos y me hizo preguntar en qué se convirtió mi vida pero creo que prefiero no pensar.
Así las cosas.
Bueh, y paseé por Polanco con Pau. Nos oreamos y me hizo preguntar en qué se convirtió mi vida pero creo que prefiero no pensar.
Así las cosas.
la peor noche imaginable
No me podía dormir. Hablé con Diego hasta tarde y después, vueltas y vueltas. Nada es especial o sí. A veces me gustaría decir todo todo, acá digo. Las fantasías. De todas maneras, soy sacada pero no tanto. El superyo, de vez en cuando, funciona.
La cuestión es que a la una Milo quiso comer nuevamente. Peor que nunca, a las siete, a las diez, a la una, a las cinco y a las ocho de la mañana. En el medio quejidos y levantadas a ponerle el chupete. En algún momento, además, Tita se pasó a mi cama. Raro. No lo hace nunca. Bah, no lo venía haciendo. A las siete menos veinte, como todos los días, sonó el despertador. Cinco horas interrumpidas de sueño, en mi mundo, apestan. Cuerpo que pide piedad. A Tita la despachó Jose. Igual, no dormí más. A las ocho y media me estaba yendo al club. Hice media hora. No me daba para más ni la energía ni el tiempo. Como el sauna está en reparación, me metí al vapor. Es bastante repelente pero relaja. Y abre los poros. Nunca en mi puta vida pensé que iba a disfrutar de ir a un club, los detestaba. Menos pensé que alguna vez me metería en alguno de estos cosos. Y ahora, adicta. De ahí me fui a pagar el agua, a sacar el curp de Coco y al super (todo en el mismo espantoso centro comercial).
Amanecí con fotos del desayuno de Diego en Voulez Bar mandadas desde su BB. No, del desayuno no, de la vajilla. Le contesté que por cosas como esas quiero vivir ahí (sólo que hay que ser muy rico para hacer una buena vida en Bs As criando tres pibes). Después pensé que no es sólo por eso (claro que no), yo acá no soy yo. Ahí, en cambio, sí. Cosas que me gustaría hacer. Mi vida, mis costumbres, mis amigos. Mi familia. Un potencial que acá se marchita encerrada en mi casa del suburbio (no algo que yo vaya a hacer para brillar, eh, simplemente el pasarla bien, divertirme). De repente, siento que finalmente voy a poder hacer todo. A veces le tengo mucha fe a mi suerte.
En fin. Igual, el día está completamente gris y yo me pongo a tono.
A veces pienso que tiro demasiada buena onda. En pavadas, eh. ¿Tendrá alguna repercusión cósmica positiva? Siempre dije que confío en la teoría del boomeran pero a veces flaqueo y sólo veo gasto de energía (está bien igual, lo voy a seguir haciendo, como el escorpión, es mi naturaleza pero con signo positivo). Sólo una inquietud. Agrego, a raíz de un post de amiga. Entonces ¿por qué le caigo tan mal a todo el mundo?
El bebé llora en su bebeseat. Está en esa edad en la que no sabés dónde mierda ponerlo. Necesita aprender a sentarse.
(lo llevé a la cuna y se durmió, tenía sueño).
El gastroneterólogo me suspendió la cita de hoy (?). Sí, increíble, lo último que me faltaba. Me la pasaron para mañana a las 11.30 am. A las 8.00 tengo desayuno con madres de salón de Simón. Ahora debería trabajar. O, en su defecto, cocinar algo para que mis hijos coman rico.
Tengo ganas de salir. Pero no, no acá. Acá eso no existe para mí. Para mí, salir, es allá.
Y la acidez no da tregua. Seguramente el desayuno al paso en el super (una barrita all bran de fresa, un yogur 0% también de fresa y un jugo de manzana) no ayudó mucho.
No, nada, eso. Así de desordenadas y aburridas las cosas. De repente me empiezo a entretener con algo y pum, se corta todo. A veces soy como una nena. Igual, todos vivimos de pequeñas ilusiones ¿o no?
Así las cosas.
La cuestión es que a la una Milo quiso comer nuevamente. Peor que nunca, a las siete, a las diez, a la una, a las cinco y a las ocho de la mañana. En el medio quejidos y levantadas a ponerle el chupete. En algún momento, además, Tita se pasó a mi cama. Raro. No lo hace nunca. Bah, no lo venía haciendo. A las siete menos veinte, como todos los días, sonó el despertador. Cinco horas interrumpidas de sueño, en mi mundo, apestan. Cuerpo que pide piedad. A Tita la despachó Jose. Igual, no dormí más. A las ocho y media me estaba yendo al club. Hice media hora. No me daba para más ni la energía ni el tiempo. Como el sauna está en reparación, me metí al vapor. Es bastante repelente pero relaja. Y abre los poros. Nunca en mi puta vida pensé que iba a disfrutar de ir a un club, los detestaba. Menos pensé que alguna vez me metería en alguno de estos cosos. Y ahora, adicta. De ahí me fui a pagar el agua, a sacar el curp de Coco y al super (todo en el mismo espantoso centro comercial).
Amanecí con fotos del desayuno de Diego en Voulez Bar mandadas desde su BB. No, del desayuno no, de la vajilla. Le contesté que por cosas como esas quiero vivir ahí (sólo que hay que ser muy rico para hacer una buena vida en Bs As criando tres pibes). Después pensé que no es sólo por eso (claro que no), yo acá no soy yo. Ahí, en cambio, sí. Cosas que me gustaría hacer. Mi vida, mis costumbres, mis amigos. Mi familia. Un potencial que acá se marchita encerrada en mi casa del suburbio (no algo que yo vaya a hacer para brillar, eh, simplemente el pasarla bien, divertirme). De repente, siento que finalmente voy a poder hacer todo. A veces le tengo mucha fe a mi suerte.
En fin. Igual, el día está completamente gris y yo me pongo a tono.
A veces pienso que tiro demasiada buena onda. En pavadas, eh. ¿Tendrá alguna repercusión cósmica positiva? Siempre dije que confío en la teoría del boomeran pero a veces flaqueo y sólo veo gasto de energía (está bien igual, lo voy a seguir haciendo, como el escorpión, es mi naturaleza pero con signo positivo). Sólo una inquietud. Agrego, a raíz de un post de amiga. Entonces ¿por qué le caigo tan mal a todo el mundo?
El bebé llora en su bebeseat. Está en esa edad en la que no sabés dónde mierda ponerlo. Necesita aprender a sentarse.
(lo llevé a la cuna y se durmió, tenía sueño).
El gastroneterólogo me suspendió la cita de hoy (?). Sí, increíble, lo último que me faltaba. Me la pasaron para mañana a las 11.30 am. A las 8.00 tengo desayuno con madres de salón de Simón. Ahora debería trabajar. O, en su defecto, cocinar algo para que mis hijos coman rico.
Tengo ganas de salir. Pero no, no acá. Acá eso no existe para mí. Para mí, salir, es allá.
Y la acidez no da tregua. Seguramente el desayuno al paso en el super (una barrita all bran de fresa, un yogur 0% también de fresa y un jugo de manzana) no ayudó mucho.
No, nada, eso. Así de desordenadas y aburridas las cosas. De repente me empiezo a entretener con algo y pum, se corta todo. A veces soy como una nena. Igual, todos vivimos de pequeñas ilusiones ¿o no?
Así las cosas.
martes, 22 de septiembre de 2009
qué fiaca
A raíz de una entrevista a Pauls, Alan (seguramente para muchos es obvio y para otros inmediatamente aparece Gastón) pienso: qué fiaca los estudiantes de letras, qué fiaca ser joven y tomarse la vida tan en serio. ¿Cómo habrá hecho Diego para aguantarme cuando me conoció? Todavía era tan intensa. Me gusta que pasen los años y todo tome la liviandad que ciertos temas suponen (otros no, claro). Obviamente no me gusta que se me caiga el culo pero asumo que el paso de los años también implica una cierta resignación hacia las marcas en el cuerpo (tres hijos después). Qué diferente hubiera sido mi soltería si no hubiera terminado a los 23. El viernes dije algo cierto: me enamoré de casi todos los pibes con los que me revolqué. Y fueron muchos. Muchos, muchos en muy poco tiempo. Ahora sería todo tan distinto. Por un lado, qué pena. Por el otro, la desacralización de cualquier cosa, incluyendo encuentros sexuales, me parece una liberación. A veces pienso que el sexo está sobrevaluado y otras concluyo que, simplemente, tiene que ver con la facilidad a la cual accedo. De todas maneras, cuánta preocupación sobre algo tan básico. Pienso y posiblemente esté equivocada. Sé que uno de mis pocos atractivos es que me gusta coger.
No tengo ni idea a qué venía todo esto. Ah sí, al espantoso cuestionario que le hacían al pobre Pauls. Pretensioso y aburrido. Tal vez es sólo que día a día me vuelvo, efectivamente, más cínica y más burra.
Todo puede ser.
No tengo ni idea a qué venía todo esto. Ah sí, al espantoso cuestionario que le hacían al pobre Pauls. Pretensioso y aburrido. Tal vez es sólo que día a día me vuelvo, efectivamente, más cínica y más burra.
Todo puede ser.
argumentos (falaces) reciclados
En primero o segundo grado (no recuerdo exactamente porque tuvimos la misma maestra los dos años), fui a quejarme con Marta (otra, no a la que le grité que la odiaba) porque los varones me molestaban. Su respuesta fue que lo hacían porque gustaban de mí. Evidentemente me quedó grabado porque pasaron 25 años y lo sigo teniendo fresco. No había ningún motivo para que los varones gustaran de mí, tampoco supongo que había ningún motivo para que me molestaran, sería su naturaleza. Tampoco sé exactamente en qué consistía la molestia, nunca fui víctima de un acoso insoportable por parte de mis compañeros (es verdad que me decían gorda pero había cierto cariño, no erámos tantos los que estábamos juntos desde sala de 4). El tema es que cada vez que Tita me dice que algún amigo la molesta, pienso indefectiblemente que gusta de ella. Sí, ridículo. No sé si gustan de ella o no, posiblemente sí, es linda pero además es extremadamente sensual a pesar de tener 4 años. Sí sé que las chicas, casi todas las que tienen su edad, gustan de Simi. Él, por suerte, todavía no se da cuenta. Va por la vida muy relajado respecto de ese tema. Ojalá le dure.
El domingo le dije a Diego que me encantaría ser una mujer de la cual los hombres gustan, le pareció una boludez y me dijo que eso era pasajero. No me convenció, estoy segura de que hay muchas chicas que gustan de él.
En fin, pavadas.
Me voy a comer con mis críos.
El domingo le dije a Diego que me encantaría ser una mujer de la cual los hombres gustan, le pareció una boludez y me dijo que eso era pasajero. No me convenció, estoy segura de que hay muchas chicas que gustan de él.
En fin, pavadas.
Me voy a comer con mis críos.
depiladora
Cecilia me deja como para una porno. No te digo en cero. Te digo poco. Y a mí me copa. Me copa. ¿Cómo no lo apliqué antes?
me sentí muy powerfull
Pero duró un rato. Las endorfinas. 55 minutos de elíptica con ipod hacen milagros. Me sentí, todo. Ahora, ya en mi hogar, después de comer yogur (horrible, nuevo) con cereales, la vida toma el mismo color que tiene siempre. Creo que mucho se debe a mi falta de vida social. No hago programas durante la semana. Nunca. Eso de madrugar no se conjuga bien con la salida nocturna. Igual, no pierdo las esperanzas. Por ejemplo, de volver a ser flaca. Urge.
Así de endorfínicas las cosas.
Así de endorfínicas las cosas.
antes de partir
No me podía dormir, un nudo de angustia. Entonces, abro la ventana. Pienso tanto, a veces. Pienso, además, que lo que uno piensa cuando se acuesta es el núcleo duro de sus preocupaciones (puede que sean pavadas lo que nos ocupe, también). A la una me levanté a darle de comer a Milo. A las cinco nuevamente pero la acidez no me dejaba dormir. Busqué el Melox, me clavé, muy dormida, un par de cucharadas e intenté seguir de largo. Me costó. A las seis cuarenta sonó el despertador. Esta vez, no había dejado nada preparado. Lo desperté al Coco con un beso, le di la ropa (antes pequeña disquisición porque supuestamente hoy sacan la foto y no sabíamos si uniforme sí o no, ganó el sí). Me gusta tanto tener hijos grandes. Me gusta el diálogo. Aunque, tuve que reprimirle los chillidos. Se queja mucho, demasiado. Le hice el desayuno mientras el terminaba de cambiarse, le armé el lunch y esperé adentro al camión. Cuando llegó, salí a saludar y a checar que se hubiera subido. Mi camisón es completamente escotado y blanco con florecitas. En bolas, bah. Soy el ser menos pudoroso que conozco, creo que rozo la locura respecto de mi aspecto personal en algunos casos. A veces, cuando me doy cuenta de que no soy del todo normal en mi comportamiento, pienso a qué se deberá. No hay respuestas. Me volví a la cama. Eran las siete. A las siete y media me volví a levantar e hice todo lo mismo con Tita. Esta vez desayuné. El café con leche, obviamente, me cae mal. Pero no estoy vomitando. Mañana creo que tengo cita con el gastro pero no me acuerdo la hora y perdí el teléfono. Sí, soy medio desastre. Bueno, hablo con mi madre y me voy.
Así de domésticas las cosas.
Así de domésticas las cosas.
lunes, 21 de septiembre de 2009
ah, sí, la cena
Finalmente tuvimos invitados suplentes. Primero dijeron que no y después que sí. Ya otros no habían aceptado. Los invitados primigenios resultaron tener Influenza, están aislados del mundo. Pobres. Encima son tan educados que me mandaron un bouquet de rosas rojas por la suspensión de la cena. Cuánta educación. Los higos se habían puesto feos hacía días y yo soy tan colgada que ni cuenta me había dado. Los reemplacé por manzanas. Creo que la ensalada quedó decente, no probé por el temita de las hojas verdes que tan mal me caen. El lomo quedó rico, delicioso te diría, por la calidad de la carne (así el precio) pero frío. Las papas también semi tibias a pesar de que lo calenté mucho tiempo. A las cebollas creo que las debería haber cocinado más antes de agregarles el vino. La marquise quedó perfecta y la salsa de mango y naranja también.
Cocinar es, para mí, un acto de amor. De amistad. No me importa que suene cursi, es verdad. No me gusta la gente que no lo valora. Diego y yo solemos cocinarle a todos nuestros amigos. Es un acto de generosidad el dedicarle tanto tiempo.
En otro orden de cosas, el sábado a la mañana se nos rompió un forro. Somos unos bobos. Mi marido tiene 39 años, debería manejarse un poco mejor. Sólo espero que no tenga consecuencias, lo único que me falta.
Ahora está cenando en Sucre, en Buenos Aires. Yo piqué un cacho de milanga y después papaya con yogur y granola. Mucha acidez. Me voy a la cama a terminar el libro.
Así de dispersos los temas.
Cocinar es, para mí, un acto de amor. De amistad. No me importa que suene cursi, es verdad. No me gusta la gente que no lo valora. Diego y yo solemos cocinarle a todos nuestros amigos. Es un acto de generosidad el dedicarle tanto tiempo.
En otro orden de cosas, el sábado a la mañana se nos rompió un forro. Somos unos bobos. Mi marido tiene 39 años, debería manejarse un poco mejor. Sólo espero que no tenga consecuencias, lo único que me falta.
Ahora está cenando en Sucre, en Buenos Aires. Yo piqué un cacho de milanga y después papaya con yogur y granola. Mucha acidez. Me voy a la cama a terminar el libro.
Así de dispersos los temas.
hace mucho que no pensaba en ella
Pero así, de repente, como me pasa generalmente, se me vino a la mente Lucila. Mi primer jefa, la que montó Los inrocks, Olsen, La Cigale y que hace unos años tiene este emprendimiento que está alucinante.
Me encantaría ser emprendedora pero soy un desastre, todo lo que empecé (y fueron bastantes cosas, eh) quedó en la nada.
En fin.
Así de realistas y nostálgicas las cosas.
Me encantaría ser emprendedora pero soy un desastre, todo lo que empecé (y fueron bastantes cosas, eh) quedó en la nada.
En fin.
Así de realistas y nostálgicas las cosas.
milo el sábado
cosas que hacer: lista
*pagar el agua
*cortarme el pelo
*gastroenterólogo
*llamar dentista
*vacunar milo
*buscar curp simón
*llevar documentación embajada argentina
*vencimiento Fm3 diego y simi
*cambio de domicilio
*ver qué pasa con la luz (no llega la factura y te cortan)
*hacer que galicarpi venga a cortar la cuna
*llamar señora entrada por salida
*carpintero
*comprar hierbas aromáticas
y no sabés la hueva que me da todo. MUCHA.
*cortarme el pelo
*gastroenterólogo
*llamar dentista
*vacunar milo
*buscar curp simón
*llevar documentación embajada argentina
*vencimiento Fm3 diego y simi
*cambio de domicilio
*ver qué pasa con la luz (no llega la factura y te cortan)
*hacer que galicarpi venga a cortar la cuna
*llamar señora entrada por salida
*carpintero
*comprar hierbas aromáticas
y no sabés la hueva que me da todo. MUCHA.
otoño
Es 21 de septiembre y acá empieza el otoño, para mí es antinatural pero así es hace ya bastante. No tengo casi ropa para la temporada, el embarazo genera estos detalles. Estoy en camisón, al rato viene la depiladora, soy una ameba, me levanté con los chicos y las dos veces me volví a la cama. Me duele mucho la garganta. Milo se queja cerca mío y yo estoy con pocas ganas en general, anque de escribir.
En fin.
Así de escuetas las cosas.
En fin.
Así de escuetas las cosas.
domingo, 20 de septiembre de 2009
dominguerísima.
tarde de nada, fuimos un rato al club, después a comer a un restó por acá, carne y ahora lagarteamos en la sala de tele. desastroso. igual, estoy cansada.
otro día cuento más. si es que tengo algo para decir!
otro día cuento más. si es que tengo algo para decir!
viernes, 18 de septiembre de 2009
te querés matar
Cuando tu amigo te llama para decirte que no puede venir a cenar porque se enfermó!!!!
Increíble. Estás cosas me sacan de mi eje, me dan mala espina y me empiezo a sentir rara. Pero bueno, es así. Ni modo. No tenía que ser.
Ahora, buscamos reemplazos.
Así de suspendidas las cosas.
Increíble. Estás cosas me sacan de mi eje, me dan mala espina y me empiezo a sentir rara. Pero bueno, es así. Ni modo. No tenía que ser.
Ahora, buscamos reemplazos.
Así de suspendidas las cosas.
¡cuánto tiempo!
Hacía mucho, mucho que no organizaba una cena así, tirando a formal. Me pasé la mañana haciendo las masitas de almendra para el café, el dip de portobellos que me quedó como el orto (se me pasó la mano con el vino blanco y más bien es una sopa, no se puede servir), las cebollas acarameladas con el vino tinto que harán de salsa para el lomo, el coulis de mango y naranja y el mil hojas de papa. Se dice muy rápido pero me llevó tres horas.
Mi vieja siempre cocinó y yo siempre la miré. También siempre me encantó ver programas de tele. Se supone que tengo mal sazón. Veremos esta noche cómo sale. Diego cocina bien pero muchas veces le pifia por testarudo o por no fijarse en recetas o porque cree que a la gente le gusta cosas que en realidad no. Pero, en honor a la verdad, tiene mejor mano que yo y así quedé relegada.
También aprendí desde chica a poner una mesa como corresponde. Supongo que son las costumbres que la pequeña burguesía copia de la oligarquía. A como sea, sé perfectamente el orden de los cubiertos, las copas, a quién se sirve primero y cómo comer bien en una mesa formal. Mi madre saca su juego inglés comprado en un remate y sus cubiertos de plata de la bisabuela para las cenas. Mi abuela siempre ponía el juego de porcelana para los tés de los domingos. El té, en mi familia, se toma en porcelana. En mi casa, debo decirte, se toma en cerámica. Cosas que pasan. En alguna mudanza me perdieron los platos de las tazas de té de mi juego alemán. De todas maneras, es demasiado moderno para mi gusto, quisiera un juego más clásico. Mis cubiertos me siguen gustando. Usos y costumbres.
La depiladora me dejó plantada. Me urge que vengan a despelarme. Tita está con su amiga Isa. Las nenas, a quienes no estoy acostumbrada, son un show. Muy cocoritas. A Simi no le había armado programa pero llamó Dante.
Así de cocineras las cosas.
Mi vieja siempre cocinó y yo siempre la miré. También siempre me encantó ver programas de tele. Se supone que tengo mal sazón. Veremos esta noche cómo sale. Diego cocina bien pero muchas veces le pifia por testarudo o por no fijarse en recetas o porque cree que a la gente le gusta cosas que en realidad no. Pero, en honor a la verdad, tiene mejor mano que yo y así quedé relegada.
También aprendí desde chica a poner una mesa como corresponde. Supongo que son las costumbres que la pequeña burguesía copia de la oligarquía. A como sea, sé perfectamente el orden de los cubiertos, las copas, a quién se sirve primero y cómo comer bien en una mesa formal. Mi madre saca su juego inglés comprado en un remate y sus cubiertos de plata de la bisabuela para las cenas. Mi abuela siempre ponía el juego de porcelana para los tés de los domingos. El té, en mi familia, se toma en porcelana. En mi casa, debo decirte, se toma en cerámica. Cosas que pasan. En alguna mudanza me perdieron los platos de las tazas de té de mi juego alemán. De todas maneras, es demasiado moderno para mi gusto, quisiera un juego más clásico. Mis cubiertos me siguen gustando. Usos y costumbres.
La depiladora me dejó plantada. Me urge que vengan a despelarme. Tita está con su amiga Isa. Las nenas, a quienes no estoy acostumbrada, son un show. Muy cocoritas. A Simi no le había armado programa pero llamó Dante.
Así de cocineras las cosas.
5770
Este año ni cena ni nada. Cero. Cada día menos judía. Ni modo. Le digo shaná tová a mi papá vía skype y no sé qué pavada me contesta. Le pregunto en chiste si va a ir al templo y me contesta que no fue en 70 años y que qué va a pretender de nosotros si nunca nos llevó. Obvio papi, cuán judíos podemos ser con tu accionar. Soy a la única de la familia que le gusta el guefilte fish pero hace cinco años que no como. Triste. Yo no sé hacer y seguramente la tradición irá muriendo. Me da pena por la historia, por mis raíces, por mis abuelos, por mi infancia. Por lo que ya no es. Así es el humano.
En cambio, esta noche hago la cena para nuestros amigos recién casados. Son más de las nueve y sigo en la cama, en camisón, con ruidos de hambre en la panza. Hay que activar. Muchos pendientes. No resuelvo. Dentista. Curp de Simi. Uniformes que encargué pero creo que se me pasó la fecha para retirarlos. Depilación. Ayer no pude ir. Cosas así todo el tiempo.
Angustia. Que va y viene.
Día gris. Extremadamente.
Y no mucho más.
Así de pavas las cosas.
Shaná tová.
En cambio, esta noche hago la cena para nuestros amigos recién casados. Son más de las nueve y sigo en la cama, en camisón, con ruidos de hambre en la panza. Hay que activar. Muchos pendientes. No resuelvo. Dentista. Curp de Simi. Uniformes que encargué pero creo que se me pasó la fecha para retirarlos. Depilación. Ayer no pude ir. Cosas así todo el tiempo.
Angustia. Que va y viene.
Día gris. Extremadamente.
Y no mucho más.
Así de pavas las cosas.
Shaná tová.
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