viernes, 12 de febrero de 2010

estoy triste

Así, un poco porque sí. Otro poco que prefiero no pensar ni explayarme y otro poco que me estoy por indisponer.

El día se apaga y mucho cansancio.

Marido ultra ocupado.

Queremos ir al cine. A ver si da.

Así las cosas, chicos.
Tristonas.

aun dormida

Salía con las chicas. Covadonga. Copado. Terminamos temprano pero entre que tardo en llegar a casa (me pararon lo del control de alcoholemia, ya sé que parece que sí pero no, no tomo más que coca light) y que tardé en dormirme, hoy no me levanté con nadie. Le di una mamila al bebé a las seis y pico y seguí durmiendo. No me funcionó la política de dejarlo llorar, me levanté un par de veces a ponerle el chupón. Cuando llegué, Diego dormía. Se vino a despedir a la cama y lo intercepté. Coger me calma. Vivo alzada. Raro. Como de otra época. Ahora, con luz de mañana de fondo y pajaritos, espero a que venga la cosmetóloga. Estoy dormida. Después me baño y me voy a la condesa. Busco a los chicos y cumpleaños.

El ciruelo empezó a florecer. Hermoso. Pienso que el invierno se va retrayendo. Felicidad. Diego me dice que vuelve tarde. Me dio pena. Es viernes.

Ayer fue un día extraño. Pero estoy bien. Cuando me siento productiva, estoy bien. Hoy será un día perdido. Ni modo.

Así las cosas chicos.
Adormiladas.

jueves, 11 de febrero de 2010

forros

No hay nada peor que saber que gente que tenés a tu alrededor, a la que le abrís tu casa, escuchás, te comprometés, tira la mala. Diego siempre tiene razón. Debería saberlo. Escucharlo más atentamente. Soy demasiado buena. E inocente. Fuera bicho. Demasiada estupidez junta para mí.

Así las cosas.
Indignadas.

volviendo a la programación habitual

Pintó un leve bajón. Aburrimiento. Pérdida del entusiasmo. Sin sol, el día no dice nada. Vengo del gym. Engordé, tengo que ponerme las pilas. Comer mejor (la calidad de mis alimentos últimamente deja mucho que desear). No fumar. Hacer yoga o pilates (era el plan pero a las 8 no llego y hacer clase a las 10 me consume toda mi muy preciada mañana). Así que, como siempre, 45 de elíptica y un poco de brazos. Me hice un jugo de naranja (no como frutas hace años) y voy a ponerme a hacer algo productivo. Al menos a intentarlo. Me siento un poco perdida.

Ayer fuimos a un cumpleaños. No entiendo la costumbre de ciertos sectores argentinos de separarse entre hombres y mujeres. Rarísimo. Diego lo padece y viene al lado mío. Tomó más champagne y después cognac.

El bebé volvió a su cuarto y fue una noche excelente. La semana pasada lo desteté, así, como sin nada. Una mañana lo enchufé y no sirvió de nada, al rato tuve que darle una mamila. Ese fue el fin. Ya nunca más voy a amamantar a nadie y ahora es en serio. Diego me dice de mis mini tetas: te quedaron bien. Marido puede ser bueno. Aunque yo me enojo porque nunca dice nada positivo de mí en público. Yo hablo muy bien de él. Estaría bueno que fuera recíproco.

Y no mucho más, chicos.
El día pinta nada aunque a la noche parece que tengo salida de chicas y eso siempre suma.
Así las cosas.
Un toque pinchadas.

miércoles, 10 de febrero de 2010

sibaritas

El viernes padres nos invitaron a comer a Biko. A mí la comida me chupa un poco un huevo pero de comer, cuando no es pan con queso, me gusta comer rico. Por suerte marido es muy groso porque yo basic. En Biko se come muy bien. Yo no tomé el vino rosado que pidieron. Pero comí un robalo delicioso (acá se dice sin acento en la o) y marido y madre una carne que la rompía. Se come comida de evolución. Ya está de salida pero igual todo es bastante rico (los postres para mí hicieron un poco de agua).

Bueno, eso, una pequeña nota gourmet a este blog que está medio decaing.
Así las cosas.

De fondo The head on the door. Este disco me copa MAL.

ahora sí, el 2010

Porque por unos días (diez) no tenemos visitas. Después revolution pero de otro tipo. Hay sol. Hace un frío moderado. El bebé vuelve a su cuarto y comienza la política de dejarlo llorar. No puedo seguir durmiendo mal. No aplica. Padres se fueron de madrugada, nos habíamos despedido la noche anterior. Ya no lloro y menos si no veo el taxi. Es como que pasa. Los chicos están acostumbrados. Todos curtidos. Es una realidad que no tiene nada que ver con la de vivir en tu país toda tu vida. Pensé, mientras guardaba el camisón y buscaba la ropa para ir al gym, que no es lo mismo tener 27 que tener 32. Yo no soy la misma. Ni mucho menos. Y lo que parece una obviedad, no lo es. Tampoco importa.
La luz del invierno que se va retrayendo me da una paz. Diego contento con ganas de que salga todo lo que está ahí, copado. Yo pilas aunque necesitando trabajar más. Puede que sea una cuestión de energía.

Soñé con Santi G.

Me voy a la elíptica y después al super. Me da una fiaca atroz la movida. El super, claro. Debería ir a Costco pero no. Too much. Trabajo pendiente hace semanas. No avanzo. En babia.

Me gustan los mails lindos. A veces recibo, a veces no.
Me siento más yo que antes con lo bueno y malo que eso implica. No comments.
Así las cosas, chicos.
Febrero loco, marzo otro poco.

en tiempo real



Son las 6.55, esperamos el camión con Simi y me vuelvo a la cama. Corriendo.

martes, 9 de febrero de 2010

vivir escindida

No soy entera. Nunca. Entre dos mundos, a todo nivel. Vivir afuera te obliga a que tu realidad sea muy distinta. Conceptualmente pero también en lo cotidiano.

Me cuesta explayarme.

Supongo que es cansancio. Marido juega a la Wii. Se volvió un vicio.

Y no mucho más.
La vida sigue.
Así las cosas.
El año empieza oficialmente con el fin de las visitas.

qué quisiera hacer en buenos aires

Kung Fu (me acordé después de un chat)
Maestría (muchas ganas de volver a estudiar)
Piano
Taller literario (ao vivo)

Yo vivo muy acá pero cuando pienso en el allá, estas son algunas de las cosas que se me aparecen.

Así las cosas.
De repente, me acuerdo.

despedida

Mañana se van padres. Estuvo bueno. La pasamos bien. Comimos mucho y rico. No sé qué decirles. No tengo mucho en la cabeza. Con marido bien, tranquilos. Simón ahí va, me tengo que ocupar más. Puedo hacer agua como madre. Me molesta mucho la gente que se considera buena madre. Me fastidia la gente sin fisuras. O que eso es lo que cree. Los defectos son claramente mucho más interesantes que las virtudes. Te constituyen más. Al menos para mí. El clima sigue condicionándome. Igual, estoy más tranquila. Me río. Abrazo a Diego. Lo amo. A veces el amor no te entra. Aunque cojas no sabés cómo actualizarlo.

Estuve pensando mucho en el pasado. Uff. Qué oscuridad. Y sufrimiento. La dualidad de la locura y la liviandad del suburbio me hacen lo que soy hoy. Me prefiero. Y sí, la locura es constitutiva. Soy desconectada. Y pescado frío. Es algo de lo que no me enorgullezco. Muchas veces prefiero la soledad. Me cuesta mucho todo. Y mis hijos lo pagan. Son épocas. Tengo que volver.

Y así, chicos, se va pasando la vida.
Quise comprar pasajes para ir ala playa pero no nos dio la cabeza (a marido). Viene mucho laburo y aunque está buenísimo, necesitamos mar.
En fin.
Así las cosas.

lunes, 8 de febrero de 2010

madre et moi




Acá no hay explicación...

padre et moi




De tal nariz...

de cinco años a esta parte

Nuestra vida cambió radicalmente. Era un kilombo y ahora somos felices. Lo agradecemos. Estamos contentos. Nos pasan cosas buenas. Nos amamos. Nos divertimos.

Muy namasté todo. Sí.

Este blog está empezando a apestar de tanta buena onda, lo sé. Mi vida está en otro carril. Pero ¿qué más podemos pedir?

Encima garchamos sin parar.

Así las cosas, chicos.
De luxe.

5 años

No termino de creer que tengo mi hija es tan grande. Ya no es la menor, claro. Pero me cuesta reacomodarla en el lugar que tiene.

El bizcochuelo está en el horno. Jobis no piensa venir hasta la tarde, me lo comunicó ayer a la noche. La señora Luz me mandó a alguien pero todavía no llegó. La casa está mugrienta pero semi ordenada. Milo se queja en la carreola, al lado mío. Suena Drexler. Los discos enkilombados.

Hace frío y no hay tanto sol.

Empecé los diarios de Anaïs Nin. Me impresionó.

Trabajo atrasado. Mala onda en general. Laboral. Esperamos que remonte.

Así las cosas.
Cumpleañeras.

domingo, 7 de febrero de 2010

Europa en el verano

No me lo puedo creer.

Posta.

Vuelo directo a Barcelona y después, ver.

Yo no quiero ir a Italia.

Diego sí.

Por ahí nos separamos.

Quién te dice y me voy con Milo y Fer a Berlin. Me coparía, no conozco.

En fin chicos.

Así las cosas.
COPADAS!

sábado, 6 de febrero de 2010

más fotos






Marido rapó a Xime. También le cortó el pelo a Coco, a Lalo y a padre. Marido es muy groso.

la tarde en fotos





cuando la locura le da paso a la contentez

Fue una semana compleja. Me sentí extrañada, transportada a otra época. Cuando rozaba la locura y me paraba mal. Lo bueno de la edad, repetimos, es que todo dura menos. Pasa. Y vienen buenas noticias.

A la mañana paseé con madre y Milo. Le compramos el regalo de cumpleaños atrasado a padre. Antes nos reímos en el desayuno. Padre que dice que no, que no se volvió de derecha, que es liberal. Madre que declara que siempre fue socialista. Diego que dice que vuelva el cabezón y yo que no me puedo creer nada de lo que pasa. Mi padre es muy inteligente, buen mozo y aparato. Y grande. 71 años es mucho. No parece, no se lo cree y las minas siguen gustando de él como siempre. La dueña de mi casa vino un día especialmente arreglada, con una excusa, sólo para verlo. Mi padre que es un seductor nato le habla de Israel cuando se la encuentra.

Después parque con madre porque Diego no me avisó que tenía junta de trabajo. Marido rayeti da fiaca pero aprendimos a tratarlo. No engancharse, chicas, esa es la clave.

Vino Xime, Domi y Lalo, Diego hizo un super asado. Cosas dulces. Jazz. Sol. No se puede pedir mucho más. Ah sí, que mi hijo mayor deje de tener esos ataques de locura que le están agarrando. Pero creo que estaría siendo mucho. Y que a Milo le crezcan los dientes así deja de lloriquear.

Ahora suena Lee Konitz.
Así las cosas.
Familiares.

viernes, 5 de febrero de 2010

un buen día

Porque me puse las pilas e hice algo que me gusta aunque tal vez a los demás no. Está bueno eso: la satisfacción. No me pasa seguido pero ahora sí. Hacerte caso y cambiar el eje. Me ayuda. Con locura pero me ayuda.
Padres contentos en casa. Hijos felices con abuelos. Bebé sonriente. Mucho cansancio, eso sí. Diego vaya a saber uno en dónde. La otra galaxia a la que ya no accedo. Pensándolo bien, nunca accedí. No está bueno el de prestado. Hacer lo propio. Entender tu espacio. Contentarse.
Bueno, chicos.
Así las cosas.
Más namasté para todos.

por un rato me olvidé de que tengo un blog

Cosas más interesantes. Gym. Padres que llegaron. Dormí poco, entusiasmada con mis cosas, a las cuatro y media de la mañana me desvelé. Escribí un rato y no me pude volver a dormir. Hay sol y el cielo está de un celeste hermoso. Hace frío, eso sí. Ahora se fueron a buscar a los chicos y a llevarle algo a marido a la oficina. Es un caprichoso. Primo y mujer se fueron hoy a la mañana y la casa va ir retomando su ritmo. Aunque no sé, estoy en cualquiera. La mesa del comedor acumula porquerías y no veo el momento de encarar el orden. Tenía que ir a editorial pero no daban los lugares. Mejor. Termino mis cosas. Volví a estar contenta. Los regalos de padres me sentaron perfecto. Amo que me mimen. Me gusta ser hija. Aunque sea unos pocos días al año.

Y no mucho más.
Así las cosas, chicos.
Contentas.

jueves, 4 de febrero de 2010

menos mal

Que le queda poco a este día de mierda, empezó mal y siguió peor. La lluvia no colaboró, Milo molesto, Simón excitado. Los alfajores duros. Todos temas de trabajo que no dan. A veces uno está trabado. Y el fuckin frío que no ayuda.

Alguien que me mande buenas ondas cósmicas, no sé. Algo.

Demasiados mails.

Mis padres varados en Acapulco por el mail tiempo. Y yo acabo de freír muchas milanesas.
Me quiero ir a la cama.

Y levantarme muy tarde.
Así las cosas.
Trabadas.

quisiera leer

pero tengo que hacer alfajores para que mi hijo mayor lleve al colegio

¿qué es el amor?

es algo distinto cada día.

me gusta que sea así.

historia familiar, marido, invierno, lluvia

Con Ale nos pusimos a hablar de Pinamar. Me dijo: ¿viste la casa? No, no voy a la costa atlántica argentina hace siete años. La remodelaron toda. Claro, era obvio. Una casa de 60 metros cuadrados en dos terrenos enormes no tiene sentido. Por primera vez en mi vida me pregunté por qué no la habían remodelado ellos. No por cuestiones económicas, está claro. ¿De qué carajos te sirve tener una casa que gana premios de diseño si tu familia no entra? Mi tío ni siquiera entraba en la ducha, que era para enanos. La casa ahora tiene pileta en donde estaba la montaña con los dos árboles unidos por enredaderas. Nos tirábamos los cuatro primos de la liana. Y juntábamos caracoles. También plantamos el carozo de un níspero que se volvió un árbol enorme. Me da pena no volverlo a ver. Pero entiendo que las cosas pasan y la vida sigue. La casa es parte de algo que no existe más. También hablamos de la abuela. Mi abuela era fría y estaba bastante loca. Nunca, jamás hubo Coca cola en su casa. Cocinaba muy bien pero hacía tortas de manzana, soufflés de ciruelas pasas o isla flotante con sambayón. ¿A qué nene le gusta eso? A ninguno. Igual, ya nada importa. La historia te configura como sujeto, sí. Y todo lo que hacés y lo que no hacés. Lo que no hacés te pesa más que lo que no, eso está claro.

Cenamos con los chicos y Diego. Ando con cero ganas de cocinar y de ocuparme de las cosas de la casa y de la escuela. Mañana Simón tiene que llevar algo a la escuela y pretende que sean alfajores de Maicena. Le dije que era demasiado trabajo y que, además, hoy tiene tenis y piano. Se complica. Roberta tiene que hacer el proyecto de 100 things y tengo que comprar caramelos.

De repente, sin buscarlo, se reactiva el tengo que hacer cosas. Los mensajes exógenos te pueden quemar el bocho. Hay que inmunizarse.

En las últimas tres semanas estuvimos solo tres noches con marido, solos. Lo de la Wii dejó de ser un juego. Me acuesto sola todos los días y él viene bastante después. No tengo voluntad ni de leer. Cansancio. Le pedí que me leyera Contra Wagner en voz alta. Me gusta que me lea en voz alta y hace mucho que no lo hace. Me dijo que no. No leyó. Tampoco quiso coger. El sexo es una gran reivindicación. A la mañana sí me quiso. A veces me trata como a una mascota. Mujer mascota. Marido dueño. ¿Qué onda? El amor es raro. No sé si quiero que se ría tanto de mí.

Mientras dormía me saqué el pijama. Creo que fue la primera vez en una década que dormí en bombacha. No es pudor, claro. Ni siquiera por los chicos (nací impúdica y somos una familia semi nudista). Es porque me siento desprotegida. Pero el edredón genera el suficiente calor, excesivo digamos, como para no necesitar nada.

Milo llora. Le duelen las encías. Le pido a Jobis que se haga cargo, prácticamente no le doy bola. Me da una leve culpa. Leve. Desafectada.

En fin.
Paró de llover. Eso es bueno.
Así las cosas.
Enrarecidas.

yo no era así

Es muy temprano, me quedé dormida, ahora esperamos al camión de Simi. De todas maneras.

Me fui a dormir en una suerte de guerra con marido. Guerra por estar lejos. Porque hay mucha gente y no conectamos. Pero lo importante es que me fui a dormir pensando: esto es cualquiera.

Cuando era chica yo era INSOPORTABLE. Me creía mil, no era simpática, me sentaba en el primer banco de la facultad, hablaba mucho, ms sentía la más culta y que todo el resto era una manga de imbéciles.

Ahora, bueno, ahora no sé qué me pasa eh.

Supongo que dejé de leer, de estudiar, crío hijos y vivo en un suburbio. No veo ciclos de cine ni sé qué es lo que hay que leer.

Igual soy más feliz.
Así las cosas, chicos.
Me vuelvo a las cama. Son las 7.12am.

miércoles, 3 de febrero de 2010

maximizar el tiempo

Tengo que trabajar y ganar plata. No puedo seguir así. Soy bastante bobich al respecto.

¿Qué te calienta?

Coachie dice que a ella la inteligencia. Yo le digo que el buen trato. Es bien sabido que me enamoré de Diego porque me hizo el desayuno.

La inteligencia per se, no sirve para nada.

Igual, estoy quemada. No puedo desarrollar. Y hace mucho que no me cruzo con nadie brillante.

Sigo esperando al matemático que me quiera encaminar. Si conocen alguno, avisen.

Llueve. Y hace frío.
En fin.
Así cosas.
Reflexivas.

llueve, una vez más

Acabo de llegar del super. Las rutinas se repite, día a día, semana a semana. Quiero vacaciones. Pero no tengo energía para producirlas. Quisiera que alguien me buscara una casa, hiciera una compra de super, me dijera qué día nos tenemos que ir, armara el equipaje y nos buscara ayuda para la estadía. Las vacaciones con hijos, ya lo dije muchas veces, deberían tener otro nombre. Mis padres están en Los Cabos pero si llueve, dijo mi mamá, se vuelven antes. Mi primo y su mujer en casa. No hice una compra demasiado grande. No estoy inspirada. Tengo que trabajar. Pocas ganas. La lluvia es triste. La lluvia es desalentadora. Después de buscar a Tita tengo una comida en Polanco. Me tienta. Los programas distintos son estimulantes. Estar en mi casa todo el día, no. Mandar quince mails para cobrar dos cosas, tampoco. La gente poco inteligente me desalienta.

Y no mucho más.
Marido en un planeta y yo en otro. Ya volveremos a la normalidad. Simón me pone a prueba. Empezamos a tener una relación conflictiva y eso no está bueno. Para nada. Hace días que no leo el diario. Es el cansancio. Milo volvió a no dormir y yo con él. Agotador. Mi cuerpo necesita descanso. No fui al club y no desayuné. En el super me tomé un café frío. No tengo hambre.

En fin.
Así las cosas.

martes, 2 de febrero de 2010

¿en dónde estuviste?

Llevé a los chicos al club. Me compré un café y me senté en las gradas de la cancha de tenis, bajo un cielo de tormenta, a ventilarme. Simón le está pegando bien. Me alegra. Pero es, en todo sentido, muy aparato. No soy una madre paciente. Igual, no lo miré mucho. Me puse a pensar. Y a cantar. Siempre pienso que yo no hice nada. Cuando la gente me dice que tengo tres hijos, me parece ridículo. Cualquiera tiene hijos. Y los cría. No sé, es natural. Pero después pensé que yo hice otra cosa, claro. Monté una empresa con mi marido, trabajé mucho, me quemé la cabeza a la par y un día me echó, afortunadamente y volví a otro camino.

Me hizo bien el aire libre aunque no pude concluir nada. Gente que se me escapa, a mí, que solía entender mejor el comportamiento humano. Ahora ya no.

Después volví y seguí charlando con Lean hasta el último minuto. Me dio mucha pena que se fuera. De verdad. Hace años que no disfrutaba tanto una visita. Me gustan los secretos que compartimos.

Después chatié con coachie. Me tira la posta y yo le digo que entiendo con delay. Demasiado delay. Se puede derrapar.

En fin, chicos.
Así las cosas.
Con recambio.

el sueño me arrima a la locura

Diego angustiado se clavó un Rivo. Milo con el tema dientes y mocos se despertó veinte mil veces. No dormí. Mi cuerpo pide piedad. Necesito descanso y no está próximo. Bah, ahora sí, me voy a meter bajo el edredón, chupándome un huevo el trabajo pendiente y cualquier otra cosa. Antes, llamados telefónicos.

Fui tarde al club, desganada. Me olvidé la billetera y el celular. Las elípticas estaban ocupadas. Hice un poco de pesas y un rato de tres máquinas aeróbicas distintas pero sin demasiado ímpetu. Con la capucha del buzo puesta, los anteojos y el ipod. El shuffle entendió todo y me dio la música triste y cantable que necesitaba. Me metí en el sauna y transpiré mis penas. Estaba más fuerte que de costumbre.

Amanecí gris. Marido mucho peor que yo. Quise llorar pero no pude. Unas lágrimas de nada. Meses de tener algo atragantado que no sale. ¿Qué estuve haciendo?

Sentimientos de hace dós décadas. Te querés olvidar.

Chau.
Así las cosas.

lunes, 1 de febrero de 2010

con hija



Llueve. Fui a conocer la increíble casa nueva de Domi y Lalo. Milo estuvo muy molesto. Comimos en un bar cerca. Amo manejar cuando la ciudad está vacía. A la vuelta se largó a llover y no fue tan copado. Estoy terriblemente cansada. Acabo de arrasar con todo lo que encontré en la heladera. Me toca bañar a Milo. Llegué y los chicos estaba escuchando Fobia. La casa está tranquila. Diego trabajó todo el día. Marido tiene problemitas. Y mañana empieza el año, de nuevo tenis y ballet y resolver problemas.

En fin.
Así las cosas.
Lluviosas.

lunes, feriado, gris

¿Qué onda este clima?

Nos quedamos pelotudeando los cuatro, cada uno en su compu. Habíamos comido mucho y yo después, además, me había terminado los brownies. Cerda. Con Lean hicimos guerra de temas lentos ochentosos. Después me fui a dormir. Diego se quedó un rato más, comió algo y jugó a la Wii.

Dormimos muy mal. El bebé lloró mucho toda la noche. Creemos que son los dientes. Pero igual, plomo.

A la mañana garche. Bien tener sexo casi todos los días. Se agradece. Mantiene la piel y el humor en alto.

Y no mucho más. Diego se va a la oficina. Lucila ya se vuelve a BA. Nosotros andaremos por acá y al rato bajaremos a conocer la casa de Domi.

Horrible el clima pero ahí la llevamos.
Así las cosas.