Siendo las nueve de la mañana, ya me pegó bajón. Diego se fue a laburar, Karina se va al rato, a Simón lo tengo que llevar a un cumple y los que quedamos no tenemos programa.
Un poco me quiero matar, para qué mentirte. Bajón, sola y con Tita y Milo.
Y muy gris.
Veré qué dan en el cine.
Así de solitarias las cosas.
sábado, 31 de octubre de 2009
viernes, 30 de octubre de 2009
adios juventud
El tema me ronda desde ayer. La juventud. Miraba alguna foto en alguna revista vía internet. No añoro en lo más mínimo tener menos edad. Añoro, claro, no tener celulitis (o tener menos), adelgazar más fácilmente, un gesto en la cara que ya se fue para siempre, no tener canas. Cosas así. Los clisés lo son porque encierran verdades, tener treinta está bueno. Me siento mucho más tranquila, menos angustiada, más relajada, contenta (en ciertos aspectos, obvio). Pero no está bueno perder lozanía, el interés de los pibes, frescura. De todas maneras, todos lo sabemos, es una batalla perdida. Las ojeras, el cansancio, la tonicidad y un montón de etcéteras se pierden para siempre. Se gana aplomo y esas cosas. No existe el rewind. Yo no quiero tener veinte, de verdad, la paso mejor ahora y es totalmente cierto. ¿Pero quién no quisiera poder volver el tiempo atrás? Hacer las cosas distinto, pasarla mejor. Si alguien pudiera decirte: mirá que esto está buenísimo, después las cosas se vuelven más aburridas, menos intensas, más serias y comprometidas. Yo dejé de ser joven demasiado rápido, eso es una realidad. Terrible lo indefectible de las cosas. Mejor ni pensar.
Creo que necesito tomarte tres mojitos, probar alguna droga distinta (nunca tomé ni bichos, ni ácidos, ni nada por el estilo) y bailar hasta que me duela todo.
Parece que hoy me quedo sola en casa mirando tele.
Así las cosas.
Creo que necesito tomarte tres mojitos, probar alguna droga distinta (nunca tomé ni bichos, ni ácidos, ni nada por el estilo) y bailar hasta que me duela todo.
Parece que hoy me quedo sola en casa mirando tele.
Así las cosas.
lluvia y desazón
Roberta tiene fiebre. No se deja poner el termómetro pero no hay duda. En un rato supuestamente viene Flor que es pediatra, a ver si me dice algo. Si no, llamaré al pediatra y veré si la llevo. Pero llueve. Diego trabaja hasta tarde, tormenta y cielo oscurecido, Simón con amigo. Todo bajón MAL.
Me escriben preguntado cómo poner twitter. Yo pregunté pero porque hubo un mal entendido. Perdón, siempre supe ponerlo, sólo que quería que no mostrara ningún tweet. Es más fácil con las opciones predeterminadas que con HTLM.
En fin. Truenos. El bb ya se sienta. Ahora está al lado mío, tirado. No quiere dormir. Tita mira tele y Coco y amigo, Indiana Jones.
Los brownies se sobre cocinaro. Quisiera que algo me saliera bien. Quisiera estar tirada mirando Sex & the City pero ya no hay teles disponibles.
Quisiera compañía pero tampoco hay disponibilidad.
Por suerte me chatea un poco Haidu.
Así las cosas.
Medio beiyon.
Me escriben preguntado cómo poner twitter. Yo pregunté pero porque hubo un mal entendido. Perdón, siempre supe ponerlo, sólo que quería que no mostrara ningún tweet. Es más fácil con las opciones predeterminadas que con HTLM.
En fin. Truenos. El bb ya se sienta. Ahora está al lado mío, tirado. No quiere dormir. Tita mira tele y Coco y amigo, Indiana Jones.
Los brownies se sobre cocinaro. Quisiera que algo me saliera bien. Quisiera estar tirada mirando Sex & the City pero ya no hay teles disponibles.
Quisiera compañía pero tampoco hay disponibilidad.
Por suerte me chatea un poco Haidu.
Así las cosas.
Medio beiyon.
parece que la de ayer fue una mala tarde
Hay sol. Hice una hora de ejercicio, elíptica, patinadora y aparatos. Sauna. Me miro en el espejo y pienso: soy una gorda tetona. Me mata. O no, eh. Ya no sé. Se ve que tanto no me importa. Diego llegó temprano, skypié con Maru (se ve que le dio remordimientos haberme cortados mala onda a la mañana) y nos fuimos a hacer la cena. Hay temporadas en las que le re cocino a mi marido y otras que cero. Estoy en la seguda etapa. Igual, él se hace cosas mucho más ricas. Pasta con jamón serrano, brócoli, brie. Trajo unos panes que había comprado en Da Silva, unos de molde. El primero que estrenamos es como brioge. Rico. Nos reímos mucho en general. Eso está bueno. O nos reímos o nos odiamos. Me metí en la cama a las diez pero es imposible leer con él cerca, se fastidia si hago algo que no sea compu o hablarle. Increíble. Nos quedamos dormidos con el extra de Extras, es como una peli pero me pone demasiado nerviosa. Milo se me tira encima, es tan torpe todavía, pobre. EN un rato tenemos que ir a buscar a los chicos, salen a las 11. Malísimo. Cualquiera. Viene amiguito de Simón.
Me encontré a mi compañera de locker más próxima, lo tiene exactamente abajo del mío. Claro que no es lo más cómodo que coincidamos pero no pasa nada. Hablando de pavadas me entero que en lugar de tener una chica que la ayuda o una señora, tiene un señor. Me deja pasamada. Un señor de cincuenta años que también ayuda a su mamá. Bah, básicamente ayuda a su mamá, a la casa de ella va sólo los jueves. El resto del tiempo no tiene ayuda. Un señor de Oaxaca que llegó a los doce años y no sabía hablar español. No tiene familia, su novia lo dejó por otro cuando era joven y él se quedó sentido. Me resultó rarísimo. Yo soy terriblemente mala haciendo las tareas domésticas, desastrosa te debo decir. Diego creo que sí podría hacer las cosas mejor que yo si le pone voluntad. Pero que un señor trabaje en una casa hace quince años me pareció más que sorpresivo. Me dio pena, no por el trabajo, porque parece un solitario, sin familia cerca, sin nadie que lo quiera.
En fin. Igual me fui al sauna, me di una buena ducha caliente, me acabo de terminar un café con leche gigante, le di la teta al bebé, ahora lo voy a cambiar y me voy a ir a buscar a la prole.
Ojalá se mantenga el sol. Voy a hacer algo dulce para la tarde y terminaré, de una buena vez por todas, de leer.
Mmmmm ojalá fuera un día especial. Ojalá mi vida tuviera alguna emoción. Ojalá me vistiera distinto, me gustara hacer cosas para la casa, pintara. Ojalá escribiera o actuara. Ojalá pase algo que me borre de pronto!!!!!! Una luz cegadora, un disparo de nieve...te la canto a voz en cuello.
Así las cosas.
No news.
Me encontré a mi compañera de locker más próxima, lo tiene exactamente abajo del mío. Claro que no es lo más cómodo que coincidamos pero no pasa nada. Hablando de pavadas me entero que en lugar de tener una chica que la ayuda o una señora, tiene un señor. Me deja pasamada. Un señor de cincuenta años que también ayuda a su mamá. Bah, básicamente ayuda a su mamá, a la casa de ella va sólo los jueves. El resto del tiempo no tiene ayuda. Un señor de Oaxaca que llegó a los doce años y no sabía hablar español. No tiene familia, su novia lo dejó por otro cuando era joven y él se quedó sentido. Me resultó rarísimo. Yo soy terriblemente mala haciendo las tareas domésticas, desastrosa te debo decir. Diego creo que sí podría hacer las cosas mejor que yo si le pone voluntad. Pero que un señor trabaje en una casa hace quince años me pareció más que sorpresivo. Me dio pena, no por el trabajo, porque parece un solitario, sin familia cerca, sin nadie que lo quiera.
En fin. Igual me fui al sauna, me di una buena ducha caliente, me acabo de terminar un café con leche gigante, le di la teta al bebé, ahora lo voy a cambiar y me voy a ir a buscar a la prole.
Ojalá se mantenga el sol. Voy a hacer algo dulce para la tarde y terminaré, de una buena vez por todas, de leer.
Mmmmm ojalá fuera un día especial. Ojalá mi vida tuviera alguna emoción. Ojalá me vistiera distinto, me gustara hacer cosas para la casa, pintara. Ojalá escribiera o actuara. Ojalá pase algo que me borre de pronto!!!!!! Una luz cegadora, un disparo de nieve...te la canto a voz en cuello.
Así las cosas.
No news.
jueves, 29 de octubre de 2009
cuán aburrida puede ser una vida?
La mía, increíblemente, muy. Pensar que muchos años ha, tenía una vida copada. Bah, bueno, no sé, depende el cristal con que se mire, supongo.
Hoy fue un día medio nefasto y no pasó nada particular, simplemente estoy ahuevada y adicta a la net, peor que nunca. Ese es un mal síntoma, cuando estoy entretenida en la vida real, la rehab es natural. Intenté hacer una receta y me quedó como el orto. Desastre. Mañana viene Flor a tomar el té y quería hacerle algo rico pero creo que caeré en el típico brownie. Finalmente le invité un amigo a Simi, no sé si es personal o si acá se invita poco pero nadie lo requiere en su casa. Su casa de usted.
Así que me quedaré en casa, terminaré lo que tengo que hacer, cocinaré, daré la teta. Quisiera ir al gym también, el ejercicio es lo único que me está poniendo últimamente. Debería, por ahí, tal vez, clavarme una buena peda, bailar hasta decir basta. No sé si es el clima o qué carajos pero el ánimo devino pésimo. Me odio quejosa y deprimida. Tal vez, seguramente, sea la soledad. Chateo y me pongo de mejor humor. Soy un queso.
Diego en la office. Un poco más conecta, me llama y también me atiende el skype. Dimos un paso. A veces se levanta un toque rayadito, como hoy pero después se le pasa. Su amor es intenso, no hay vez que no vaya a darme cariño que no se muerda el labio. Yo me quejo, mucha tensión para todos los acercamientos. Interruptus: marido al tel. Está saliendo. Yo me vería un capitulito. Otro vicio al que llego tarde. No creas que no me siento una gila viendo S&tC a esta altura, eh. Pero es entrenido, los plots bastante redonditos y hay que reconocer que para la gringada habitual, y teniendo en cuenta que ya tiene sus años, es bastante digno.
Y qué más? Mmmm. Simi un plomo, pobre, cuando tenga doce lo mando a un internado. Tita quejosa, para variar. El bebé molesto, no sé si por los dientes o qué carajo. Jose que ahí anda, más linda y grande y con panzota, le tiro tips, le regalo plata y la llevo a la parada de taxis y Karina un poco más pilas. A veces me da cosa. No logro ser mala ni una semana.
En fin.
Así las cosas.
¿Querés hacerme feliz? Chateame.
Hoy fue un día medio nefasto y no pasó nada particular, simplemente estoy ahuevada y adicta a la net, peor que nunca. Ese es un mal síntoma, cuando estoy entretenida en la vida real, la rehab es natural. Intenté hacer una receta y me quedó como el orto. Desastre. Mañana viene Flor a tomar el té y quería hacerle algo rico pero creo que caeré en el típico brownie. Finalmente le invité un amigo a Simi, no sé si es personal o si acá se invita poco pero nadie lo requiere en su casa. Su casa de usted.
Así que me quedaré en casa, terminaré lo que tengo que hacer, cocinaré, daré la teta. Quisiera ir al gym también, el ejercicio es lo único que me está poniendo últimamente. Debería, por ahí, tal vez, clavarme una buena peda, bailar hasta decir basta. No sé si es el clima o qué carajos pero el ánimo devino pésimo. Me odio quejosa y deprimida. Tal vez, seguramente, sea la soledad. Chateo y me pongo de mejor humor. Soy un queso.
Diego en la office. Un poco más conecta, me llama y también me atiende el skype. Dimos un paso. A veces se levanta un toque rayadito, como hoy pero después se le pasa. Su amor es intenso, no hay vez que no vaya a darme cariño que no se muerda el labio. Yo me quejo, mucha tensión para todos los acercamientos. Interruptus: marido al tel. Está saliendo. Yo me vería un capitulito. Otro vicio al que llego tarde. No creas que no me siento una gila viendo S&tC a esta altura, eh. Pero es entrenido, los plots bastante redonditos y hay que reconocer que para la gringada habitual, y teniendo en cuenta que ya tiene sus años, es bastante digno.
Y qué más? Mmmm. Simi un plomo, pobre, cuando tenga doce lo mando a un internado. Tita quejosa, para variar. El bebé molesto, no sé si por los dientes o qué carajo. Jose que ahí anda, más linda y grande y con panzota, le tiro tips, le regalo plata y la llevo a la parada de taxis y Karina un poco más pilas. A veces me da cosa. No logro ser mala ni una semana.
En fin.
Así las cosas.
¿Querés hacerme feliz? Chateame.
cooking
tengo una cara que indefectiblemente conlleva a la siguiente pregunta:
¿la infelicidad trae ojeras?
tal vez si tuviera a bien al menos recogerme el pelo, la cosa sería levemente menos grave.
impresentable.
¿la infelicidad trae ojeras?
tal vez si tuviera a bien al menos recogerme el pelo, la cosa sería levemente menos grave.
impresentable.
volviendo
Finalmente a la noche terminamos Extras. No te la recomiendo. Very British.
No dormí especialmente bien pero lo de siempre.
Mis hijos no tienen fiestas de Halloween. Pobres, un bajón. En la escuela sí pero after school, no. Además, no los voy a poder sacar a pedir dulces el sábado, esto no lo saben, porque estoy sola (Diego graba a los Jonas Brothers, te querés matar). Me da pena porque les da mucha ilusión. Por ahí puedo ir con los tres bien abrigados.
Vengo de spinning. Me copé. Tantos años creyendo que no era para mí, que no la aguantaría y estoy en la frontera de volverme fan. De ocho a nueve. La otra profesora es mejor pero no me importa, es una hora (aunque esta dio 45 min) de quemar calorías intensamente. Eso sí, tomo poca agua.
Estoy levemente triste. No sé qué me pasa. No es depresión, no es angustia, es como una tristeza basal. Tal vez que el finde me quedo sola, siendo Halloween, que voy a desilusionar a mis hijos, que no le encontré programa a Coco para mañana (la madre del amiguito dijo que no), que es finde largo por día de muertos, que a Diego todo lo relativo a la muerte le hace muy mal así que nada alusivo, todo pasa un poco desapercibido. O, quien sabe, tal vez, es por cualquier otro motivo que no conozco.
Hay sol. Eso está bien.
Odio a mi broker. No entiendo por qué la tengo que sostener.
Y así. Así las cosas. Sin pena ni gloria.
No dormí especialmente bien pero lo de siempre.
Mis hijos no tienen fiestas de Halloween. Pobres, un bajón. En la escuela sí pero after school, no. Además, no los voy a poder sacar a pedir dulces el sábado, esto no lo saben, porque estoy sola (Diego graba a los Jonas Brothers, te querés matar). Me da pena porque les da mucha ilusión. Por ahí puedo ir con los tres bien abrigados.
Vengo de spinning. Me copé. Tantos años creyendo que no era para mí, que no la aguantaría y estoy en la frontera de volverme fan. De ocho a nueve. La otra profesora es mejor pero no me importa, es una hora (aunque esta dio 45 min) de quemar calorías intensamente. Eso sí, tomo poca agua.
Estoy levemente triste. No sé qué me pasa. No es depresión, no es angustia, es como una tristeza basal. Tal vez que el finde me quedo sola, siendo Halloween, que voy a desilusionar a mis hijos, que no le encontré programa a Coco para mañana (la madre del amiguito dijo que no), que es finde largo por día de muertos, que a Diego todo lo relativo a la muerte le hace muy mal así que nada alusivo, todo pasa un poco desapercibido. O, quien sabe, tal vez, es por cualquier otro motivo que no conozco.
Hay sol. Eso está bien.
Odio a mi broker. No entiendo por qué la tengo que sostener.
Y así. Así las cosas. Sin pena ni gloria.
miércoles, 28 de octubre de 2009
sobre el rencor y la mentira
En una conversación, por teléfono, me encuentro diciendo cosas como: dejalo ir. Suena mal, muy mal, lo sé. Pero no por eso deja de ser cierto. Me quedé pensando en mis propios dichos y accionar y concluí que soy una persona incapaz de guardar rencor. Creo que simplemente: no me interesa. De repente me enojo hasta el punto de la angustia. Le doy vueltas al asunto una y otra vez, me indigno y después, como si alguien soplara o tal vez por el paso del tiempo, chau, se fue, desapareció. Y a otra cosa. Ya ni me acuerdo. No me interesa almacenar enojo, me trae problemas gástricos y dolor de cabeza. Soy capaz de perdonar casi cualquier cosa, prefiero olvidar. Como con todo, creo que felicidad y olvido van de la mano. Qué raro. Ahora me enojo muy poco, casi nada. De vez en cuando, me enveneno con algo que me dura dos días y se me pasa. Siempre que me enojo, o casi, está relacionado con algún tipo de inseguridad propia.
También estos días volví a pensar en la mentira y de por qué no miento. Subiendo las escaleras me puse a pensar que era más interesante pensar por qué las personas sí mienten. Pero muy complejo. Yo, supongo haberlo dicho, no soporto la mentira porque pone en entredicho todo mi sistema de creencias, mi lábil sistema psíquico se basa sobre un par de certezas, la mentira para este esquema funciona como un sismo. Claro que hay un componente moral pero es más bien accesorio. No quiere decir que nunca jamás diga algo que no es totalmente cierto pero tiendo a la rigurosidad y la franqueza en todos los ámbitos. A veces enfermizamente. De hecho, podríamos decir que hasta exagero. Me sorprende y me deja mal parada la gente que miente, lo cual me convierte en una persona terriblemente crédula e inocente. Cuando decís la verdad considerás que el resto de las personas también lo hace. Ahora: me resulta mucho más fácil y natural ocultar que mentir.
Bueno, pavadas. Pavadas más, pavadas menos.
También estos días volví a pensar en la mentira y de por qué no miento. Subiendo las escaleras me puse a pensar que era más interesante pensar por qué las personas sí mienten. Pero muy complejo. Yo, supongo haberlo dicho, no soporto la mentira porque pone en entredicho todo mi sistema de creencias, mi lábil sistema psíquico se basa sobre un par de certezas, la mentira para este esquema funciona como un sismo. Claro que hay un componente moral pero es más bien accesorio. No quiere decir que nunca jamás diga algo que no es totalmente cierto pero tiendo a la rigurosidad y la franqueza en todos los ámbitos. A veces enfermizamente. De hecho, podríamos decir que hasta exagero. Me sorprende y me deja mal parada la gente que miente, lo cual me convierte en una persona terriblemente crédula e inocente. Cuando decís la verdad considerás que el resto de las personas también lo hace. Ahora: me resulta mucho más fácil y natural ocultar que mentir.
Bueno, pavadas. Pavadas más, pavadas menos.
una mañana particular
Sí fui al super. Vine, chatié con Merin. Me dio alegría, hacía tanto que no hablábamos. Después me fui al club pero previamente mi vecina me invitó a un desayuno de mujeres españolas (?). Mientras hacía elíptica apareció Walter. Me sorprendió verlo ahí a esa hora pero más me sorprendí cuando a los diez minutos apareció Jorge. Todo cualquier. Los días de semana no se ven maridos, se ven señoras o señores desconocidos, no amigos. Raro. Hice 45 de elíptica. El iphone no enganchaba el wi fi así que sólo escuché música. Fui al sauna un rato y después, mientras me bañaba, pensé que no estoy tan segura de querer dejar mi vida suburbana. La tengo tan armada. En el Chedraui me encontré con Lourdes, una de las vecinas, me preguntó por el bebé, le dije que hoy cumplía seis meses y ella me contestó: Y tu tan flaquita. No le contesté que no, que es sólo la cara, que hace días que no me siento a comer un plato sano, que como porquerías al paso desde el viernes y que no me peso porque le presté la balanza a María así que posiblemente estoy completamente desbarrancada. No, le contesté: Ay, gracias. Y seguí comprando fruta y verdura que no como. Después el sauna, ahí me di cuenta de que me quejo de la soledad, me da envidia esa gente que se mueve en grupo, que tiene a sus amigas incondicionales a la mano y esas cosas pero tengo que reconocer que yo no soy así. Aunque me queje, soy enajenada. Me olvido de llamar por teléfono, mi único modo de comunicación es el mail o el chat. Soy entre fóbica y solitaria. Por más que socialmente suela ser simpática y expansiva (cada vez menos igual). También pensé: mis aparatos de siempre, el club al que aprendí a querer, los amigos de la zona. Voy a extrañar mucho todo, no sé si me quiero ir. Platiqué con mi compañera de locker, la que había dicho que el Holocausto era un invento o semejante y desde ayer que me cuenta sobre su hermano que vive en Tijuana. Médico. Y converso. Se hizo judío. Parece que está de la cuca. Increíble. La primera vez que escucho algo así en México.
Volví, me cambié (había olvidado algunas cosas y mi elección de vestuario era demasiado invernal para el clima de hoy) y me fui a lo de Carmen, mi vecina. También fue Lisa. Me comí cuatrocientos sandwichitos y mil quinientas trufas y bombones, todo a las doce del mediodía. Soy una verdadera hija de puta. Ahora voy a trabajar un rato. A las dos y media tengo dentista. Tita semi afiebrada. Sigue acá. No sé si mañana podrá ir a la escuela. No entiendo qué tiene. También raro. Y no mucho más. Cuando las señoras tocaron una campana y empezaron a agradecerle a la anfitriona, huí como un rata. Rata a punto de explotar de todo lo que tragó en tiempo récord.
Y no mucho más.
Contradicciones. ¿Dejar mi vida acá y armarme otra vida más cara en la ciudad? ¿Nos volvemos? ¿Nos mudamos por acá?Disyuntivas.
Así las cosas. Digamos.
Confusas, para variar.
Volví, me cambié (había olvidado algunas cosas y mi elección de vestuario era demasiado invernal para el clima de hoy) y me fui a lo de Carmen, mi vecina. También fue Lisa. Me comí cuatrocientos sandwichitos y mil quinientas trufas y bombones, todo a las doce del mediodía. Soy una verdadera hija de puta. Ahora voy a trabajar un rato. A las dos y media tengo dentista. Tita semi afiebrada. Sigue acá. No sé si mañana podrá ir a la escuela. No entiendo qué tiene. También raro. Y no mucho más. Cuando las señoras tocaron una campana y empezaron a agradecerle a la anfitriona, huí como un rata. Rata a punto de explotar de todo lo que tragó en tiempo récord.
Y no mucho más.
Contradicciones. ¿Dejar mi vida acá y armarme otra vida más cara en la ciudad? ¿Nos volvemos? ¿Nos mudamos por acá?Disyuntivas.
Así las cosas. Digamos.
Confusas, para variar.
6 meses
Siendo las 7.10 am, mi hijo menor cumplió su sexto mes de vida. Guau. Un montón. Digamos que ya debería sentarse (cosa que no hace en lo más mínimo) y podría empezar a comer (pero el pediatra está en un congreso y recién lo vamos a ver el lunes). Simón y Diego ya se fueron, Milo y Tita están encima mío, en la cama. Karina, duerme. Es, por lejos, la que más tarde se despierta. Y la que más temprano se acuesta. Esta chica no me ayuda mucho, eso está clarísimo. Supuestamente hoy viene Jose. Ahora me voy a vestir, desayunar e irme al super. Después iré al club, podría hacerlo al revés pero dado que el super lo considero un deber y el deporte (junto con el sauna) un recreo, no puedo darme ese lujo. Todavía me duelen culo y piernas de la clase de ayer y esta mañana se sumaron abdominales. Buen ejercicio el spinning, no doubt. Diego llegó a eso de las 8 pm, se hizo una pechuga rellena con brie y cerrada con panceta, tortillita de arroz y después de que yo terminara un cap de S&tC, nos vimos uno de Extras. Las series son todo, al menos para mí que detesto la tele como tal.
Y no mucho más. Tita no tiene más fiebre pero recién mañana irá a la escuela. Hoy a la tarde tengo dentista pero no me acuerdo la hora y no tengo la dirección.
Todavía no tengo más opinió sobre tener 3 hijos mas que causan mucho trabajo.
Me desperté con una acidez espantosa. Urgente: llamar al gastro.
Y todo así, un cúmulo de deberes horribles. Voluntad cero. Frío. Y fiaca.
Muy miércoles las cosas.
Y no mucho más. Tita no tiene más fiebre pero recién mañana irá a la escuela. Hoy a la tarde tengo dentista pero no me acuerdo la hora y no tengo la dirección.
Todavía no tengo más opinió sobre tener 3 hijos mas que causan mucho trabajo.
Me desperté con una acidez espantosa. Urgente: llamar al gastro.
Y todo así, un cúmulo de deberes horribles. Voluntad cero. Frío. Y fiaca.
Muy miércoles las cosas.
martes, 27 de octubre de 2009
y por si esto fuera poco
Estoy igual, pero igual igual a Wayne el de Wayne´s world.
Sí, sí. Patética.
Lo sé.
Sí, sí. Patética.
Lo sé.
cómo ser Bridget Jones tres hijos después
Te puedo dar una clase. En realidad, no ahora porque estoy mirando Sex & the city. Ahora sí, terminó el capítulo. Pena que no soy Carrie. Como bien dice el título soy lo secuela de la gorda inglesa después de que se reprodujo tres veces. Entre ayer y hoy metí incontables veces la cuchara dentro del frasco de nutella, comí granola, galletas de chocolate y tostadas con manteca. Sólo salí de mi casa para ir al club y buscar hijos en la escuela (una vez cada cosa), hablé con el pediatra, tuve mucho a Camilo encima porque está ultra chillón y claramente, y por razones obvias, me deprimí. Para colmo, leí El guardían entre el centeno en el auto, ví unos cuántos capítulos tirada en mi cama y perdí las ganas de todo. El bueno de Luigi me mandó un mail alentador, una vez más los amigos varones la rulean. Caí en la cuenta de que estoy excesivamente poco sociable. Muy poco. Cero ganas de nada. Cero voluntad. Volvió la apatía que por meses estuvo escondida. Te prefería dormida, me odio cuando soy así. Y así, lamentablemente, pareciera ser mi esencia. Debería despertar al bebé, hace dos horas que está durmiendo. Estos últimos días se hizo unas siestas monumentales pero cuando está despierto es imposible tenerlo apoyado. Jose nunca apareció. Karina se encierra en su cuarto a ver tele en lugar de ayudarme. No entendió nada. Y Diego, piensa en trabajo. Desaparece por miles de horas. Y yo, bajo ningún concepto, quiero ser una esposa rompe huevos. Es tan obvio que nadie quiere serlo. No habría ni que explicarlo. Yo también quiero una vida, estar entretenida, ausente, olvidarme de todo pero...no puedo.
En fin. Mis deberes de madre me llaman. Ya es noche cerrada afuera y el reloj dice 6.25 pm.
Así de depres las cosas.
En fin. Mis deberes de madre me llaman. Ya es noche cerrada afuera y el reloj dice 6.25 pm.
Así de depres las cosas.
la realidad es
que me deprimí. no sé si son las hormonas, falta o exceso, o la realidad de mi vida cotidiana pero ni modo que le siga haciendo slalom. a veces me siento tan sola. tan, tan, tan...
otoño. día. interior.
Estoy completamente vestida de negro. Algunas prendas me quedan grandes, otras chicas. Parecen más viejas de lo que son. Jose no viene porque se quedó encerrada en donde vive. Me enojé. No porque no viniera sino porque es un peligro que se quede sola, sin poder salir, embarazada de casi ocho meses. Una locura. Tita sigue en casa, 37.8, de mejor humor, sin embargo. El bebuch chilla bastante. No sabemos qué le pasa. Acabo de llegar del club. Diego fue a hacer la clase de spinning de las siete y yo la de las ocho. Misma profesora. Cuando terminé la clase me acerqué a decirle que el asiento me resultaba muy incómodo. Ah, sí, el asiento violador me contestó. Sí, sí (yo no había querido ser tan explícita, por una vez). Dale tres clases, nos pasó a todos, después te acostumbrás. Yo me pregunto, ¿te acostumbrás a que te viole, te empieza a gustar, qué onda?
Estuve un rato en el sauna.
No me levanté muy bien. Me acosté a las nueve, eso puede influir. Dormimos mucho. También me levanté muchas veces en la noche. Incontables. Pero el cambio de hora es todo, no entiendo por qué lo hacen tan tarde. Te levantás con luz y pilas. Inaudito. El deporte te llama.
Acostada sobre las maderas pensaba. Estoy muy poco sociable. No sé a qué se debe. Estoy medio harta de mi vida, creo. Medio harta del humor de mi cónyuge, de su falta de conciencia. Por ejemplo. Estoy harta de la chatura. Sí, ya sé que lo de siempre pero a veces lo llevo mejor. Estos días me dio un poco de angustia. Mientras le daba la teta al bebé, antes de las ocho, sentaba en uno de los sillones del living, sentí la angustia en el medio del cuerpo, en la boca del estómago. De todas maneras pensé que la angustia es una y toma diferentes máscaras pero es la de siempre, nos conocemos bien y no es verdad que se relacione con algo concreto, de la vida real. No en este momento, al menos.
Pero o le damos un giro a nuestra existencia o va a pasar algo malo. Lo presiento.
En fin.
Así de otoñales las cosas.
De hueva.
Estuve un rato en el sauna.
No me levanté muy bien. Me acosté a las nueve, eso puede influir. Dormimos mucho. También me levanté muchas veces en la noche. Incontables. Pero el cambio de hora es todo, no entiendo por qué lo hacen tan tarde. Te levantás con luz y pilas. Inaudito. El deporte te llama.
Acostada sobre las maderas pensaba. Estoy muy poco sociable. No sé a qué se debe. Estoy medio harta de mi vida, creo. Medio harta del humor de mi cónyuge, de su falta de conciencia. Por ejemplo. Estoy harta de la chatura. Sí, ya sé que lo de siempre pero a veces lo llevo mejor. Estos días me dio un poco de angustia. Mientras le daba la teta al bebé, antes de las ocho, sentaba en uno de los sillones del living, sentí la angustia en el medio del cuerpo, en la boca del estómago. De todas maneras pensé que la angustia es una y toma diferentes máscaras pero es la de siempre, nos conocemos bien y no es verdad que se relacione con algo concreto, de la vida real. No en este momento, al menos.
Pero o le damos un giro a nuestra existencia o va a pasar algo malo. Lo presiento.
En fin.
Así de otoñales las cosas.
De hueva.
lunes, 26 de octubre de 2009
así el día
Roberta sigue con mucha fiebre. Suspendí pediatra pero estuvo mal. Tendré que llevarla mañana.
Diego no me dejó que lo buscara a Simón a las 2 pm, llovía y el after school no tenía ningún sentido. No sé por qué le hice caso, me siento una sometida. Malísimo.
El bebé también muy molesto todo el día. No sabemos si le duele algo, si le están creciendo los dientes o qué.
Diego buscó a Simón y se fueron a ver si compraban abrigos, vinieron sin nada.
Terminamos de cenar a las 7 pm. Estamos extremadamente gringos con los horarios pero claro, ya es noche cerrada y nos re parece (además, Diego no come).
Ahora, yo me siento mal (indefinido, dolor de cabeza, garganta, malestar general), estamos en la sala de tele, cada uno con su compu en el regazo, los chicos ya en la cama (son las 7.07 pm) y podríamos ver alguna peli pero son todas muy bajón.
Conclusión: bienvenido el invierno.
Diego no me dejó que lo buscara a Simón a las 2 pm, llovía y el after school no tenía ningún sentido. No sé por qué le hice caso, me siento una sometida. Malísimo.
El bebé también muy molesto todo el día. No sabemos si le duele algo, si le están creciendo los dientes o qué.
Diego buscó a Simón y se fueron a ver si compraban abrigos, vinieron sin nada.
Terminamos de cenar a las 7 pm. Estamos extremadamente gringos con los horarios pero claro, ya es noche cerrada y nos re parece (además, Diego no come).
Ahora, yo me siento mal (indefinido, dolor de cabeza, garganta, malestar general), estamos en la sala de tele, cada uno con su compu en el regazo, los chicos ya en la cama (son las 7.07 pm) y podríamos ver alguna peli pero son todas muy bajón.
Conclusión: bienvenido el invierno.
...in the air
Muchas, demasiadas, conversaciones sobre infidelidad. ¿Qué pasaría si todos dijéramos la verdad? Supongo que las conversaciones sería aun más divertidas pero los conflictos, infinitos.
Pensaba en one night stand. Era mi especialidad.
A veces debería haber vacaciones así.
En fin.
Debo trabajar y tengo demasiados hijos cerca y ninguna nana.
Así de dispersas las cosas.
Pensaba en one night stand. Era mi especialidad.
A veces debería haber vacaciones así.
En fin.
Debo trabajar y tengo demasiados hijos cerca y ninguna nana.
Así de dispersas las cosas.
llegó la caja, finalmente
Como se compró la mono, vía Amazon, anteriormente había comprado los discos que no estaban incluidos. No quiero escuchar a The Beatles por un laargo tiempo.
horario de invierno
Ahora sí comienza una nueva etapa. Amanece temprano, oscurece temprano. Mucho más acorde con el ritmo de esta casa. Y con el de muchas casas. Simón se va de día. Nos dimos cuenta por los aparatos electrónicos que hicieron solos el switch. Yo hubiera jurado que era la semana próxima.
No fue un gran fin de semana. Para nada. Diego estuvo malhumorado, fastidioso, molesto, agobiado, silencioso y un montón de adjetivos más. Eso sí, ayer me trajo un super desayuno a la cama (hizo hotcakes y tostaditas, lo primero no como) y después lavó todo, dejando la cocina cuasi perfecta. El único gesto. Por lo demás, mucho maltrato. Nadie se da cuenta porque es muy sutil, es sólo la mirada de fastidio por todo lo que digo o un gesto de más. Me fui a dormir detestándolo. Encima, Tita volaba de fiebre. Ahora está a mi lado, con sus pantuflas de pato, charlando. Ya se siente mejor. El bebé duerme. Un milagro. No sé si es porque lo abrigué bien. Esto de ser medio despreocupada por ahí no le pega bien al sueño. De todas maneras, se despertó quinientas veces durante la noche: teta y ponerle el chupón. No es fácil. Yo tampoco me siento bien. Mucho dolor de garganta y un poco de pecho y cabeza. Hace años que no hago gimnasia. Karina, siendo menos de las ocho y media, obviamente no llegó. Malísimo. ¿Vendrá? Con Jose ya no tenía estos padeceres, había una certeza que ya no tengo.
Tengo que cancelar el trámite de la embajada, imposible por muchas razones. Tengo que llamar al pediatra y al gastro (todavía no lo logré), laburar, pasar por la editorial, depilarme. Igual, sólo tengo ganas de ver Sex & the city. También tengo que ir al super, esto de no comprar pan procesado es sano y rico pero bastante impráctico, tomé la idea de Xime y funciona pero es un trabajo más. Llenaré el freezer de bolillos.
En fin.
Así las cosas. Con más luz. Por ahora.
No fue un gran fin de semana. Para nada. Diego estuvo malhumorado, fastidioso, molesto, agobiado, silencioso y un montón de adjetivos más. Eso sí, ayer me trajo un super desayuno a la cama (hizo hotcakes y tostaditas, lo primero no como) y después lavó todo, dejando la cocina cuasi perfecta. El único gesto. Por lo demás, mucho maltrato. Nadie se da cuenta porque es muy sutil, es sólo la mirada de fastidio por todo lo que digo o un gesto de más. Me fui a dormir detestándolo. Encima, Tita volaba de fiebre. Ahora está a mi lado, con sus pantuflas de pato, charlando. Ya se siente mejor. El bebé duerme. Un milagro. No sé si es porque lo abrigué bien. Esto de ser medio despreocupada por ahí no le pega bien al sueño. De todas maneras, se despertó quinientas veces durante la noche: teta y ponerle el chupón. No es fácil. Yo tampoco me siento bien. Mucho dolor de garganta y un poco de pecho y cabeza. Hace años que no hago gimnasia. Karina, siendo menos de las ocho y media, obviamente no llegó. Malísimo. ¿Vendrá? Con Jose ya no tenía estos padeceres, había una certeza que ya no tengo.
Tengo que cancelar el trámite de la embajada, imposible por muchas razones. Tengo que llamar al pediatra y al gastro (todavía no lo logré), laburar, pasar por la editorial, depilarme. Igual, sólo tengo ganas de ver Sex & the city. También tengo que ir al super, esto de no comprar pan procesado es sano y rico pero bastante impráctico, tomé la idea de Xime y funciona pero es un trabajo más. Llenaré el freezer de bolillos.
En fin.
Así las cosas. Con más luz. Por ahora.
sábado, 24 de octubre de 2009
la índomita luz
...
y me quedé solo, con esta soledad.
Me hubiera copado ir a ver a Charly. Definitivamente.
y me quedé solo, con esta soledad.
Me hubiera copado ir a ver a Charly. Definitivamente.
son cerca de las diez de la mañana
Ahora un poco más tarde porque intenté skypear con mis viejos pero con tanto hijo a los gritos encima fue netamente imposible. La carne le quedó perfecta a Diego, la mousse quedó como una nieve y fue muy agradable. Nosotros estábamos más pilas que los invitados, creo que porque tenemos poca vida social y ellos, mucha. Niños pesados. Agotadores. Igual, dormimos hasta las nueve. Bien ahí. Ahora leería los diarios si otra fuera la situación pero tanta queja alrededor me está quemando groso. Bebé molesto, no sabemos qué le pasa. Ahora traducen al japonés con el traductor del Dashboard. En la pavada total, para variar.
Ataque de mal humor.
Demasiado temprano para tanta demanda.
Por suerte hoy asado que no es en mi casa. Milagro.
Y no mucho más.
Semi pesadilla.
Así de sábado.
Ataque de mal humor.
Demasiado temprano para tanta demanda.
Por suerte hoy asado que no es en mi casa. Milagro.
Y no mucho más.
Semi pesadilla.
Así de sábado.
viernes, 23 de octubre de 2009
no lo puedo evitar: el mood queja se extiende en el tiempo y el espacio
Llegué destruída. Parece que a Milo le están por crecer los dientes. Bah, eso pareciera pero pueden faltar dos meses. El tema es que se puso molesto, casi no lo pude apoyar en ninguna superficie ni adminículo en todo el día. Y eso que fuimos a un cumpleaños. Agotador. Todo. Me dieron serias ganas de llorar. La fiesta estuvo bien, de a poco desentono un poco menos, no mucho, pero me aceptan, no digo cualquiera sin pensar, y me fui para dar la teta. No soy yo. No sé, no me dieron ganas. Me estoy volviendo una verdadera adulta. Increíble de mí. Y llegué casi sin perderme. Pero que mi gracia esté desapareciendo es raro. Ya ni lo intento. Una madre nos contó que el marido le metió los cuernos con una artista durante un año y medio. Ahora están casados, ellos claro. Me dio pena y un poco de alegría que lo contara. Las demás madres no sabían, yo pregunté todo, obviamente. La gente tiende a contarme sus intimidades, tengo ese skill. Todas estaban muy emocionadas porque había sido el día de las naciones, al salón de Tita le tocó Japón. Parece que Japón siempre le gana a Argentina, nuestro nivel de exotismo e interés pareciera ser nulo. China ataca Kamtchaka.
Mi mal humor a las seis de la tarde era indescriptible. Diego llegó unos minutos después que nosotros, bueno, yo ya había bañado al bebé, había dejado las botas y pelé ojotas. Olvidé decir que mi look sí sigue desentonando pero eso resulta cuasi redundante. Como no llegué a hacer brownies (me superó el cansancio y el trabajo), llamé a María para preguntarle si tenía algún tipo de chocolate. Sí, almendras bañadas. Genial. Las fui a buscar y me quedé un rato, estaba con sus dos cuñadas, me ventilé, estuve como media hora sin hijos (sólo me pasa cuando voy al gimnasio o al super) y volví con el tarro de almendras para el café. El menú de hoy incluye las papas de siempre (son ricas y fáciles, no hay con qué darle), unos rib eye envueltos en panceta con una salsa de hongos, un gazpacho con quesitos y esas cosas de entrada y la mousse de mandarina con un coulis de zapote negro. La limonada con menta y jengibre también la incluimos. Marido ultima detalles mientras yo estoy acá, a veces me da mono de compu.
Tengo más cosas para decir. Por ejemplo: Fer está en Buenos Aires y mañana cumple años. Maru está por parir. Yo quiero vivir en la ciudad, no aguanto más esto. Tengo dudas acerca de mi potencial felicidad en Argentina. Y sé positivamente que necesito un poco más de ayuda. No soy wonderwoman, me canso.
En fin. Unas fotich y a terminar mis tareas.
Así de ajetreadas las cosas.

Mi mal humor a las seis de la tarde era indescriptible. Diego llegó unos minutos después que nosotros, bueno, yo ya había bañado al bebé, había dejado las botas y pelé ojotas. Olvidé decir que mi look sí sigue desentonando pero eso resulta cuasi redundante. Como no llegué a hacer brownies (me superó el cansancio y el trabajo), llamé a María para preguntarle si tenía algún tipo de chocolate. Sí, almendras bañadas. Genial. Las fui a buscar y me quedé un rato, estaba con sus dos cuñadas, me ventilé, estuve como media hora sin hijos (sólo me pasa cuando voy al gimnasio o al super) y volví con el tarro de almendras para el café. El menú de hoy incluye las papas de siempre (son ricas y fáciles, no hay con qué darle), unos rib eye envueltos en panceta con una salsa de hongos, un gazpacho con quesitos y esas cosas de entrada y la mousse de mandarina con un coulis de zapote negro. La limonada con menta y jengibre también la incluimos. Marido ultima detalles mientras yo estoy acá, a veces me da mono de compu.
Tengo más cosas para decir. Por ejemplo: Fer está en Buenos Aires y mañana cumple años. Maru está por parir. Yo quiero vivir en la ciudad, no aguanto más esto. Tengo dudas acerca de mi potencial felicidad en Argentina. Y sé positivamente que necesito un poco más de ayuda. No soy wonderwoman, me canso.
En fin. Unas fotich y a terminar mis tareas.
Así de ajetreadas las cosas.
necesito una nana. con urgencia.
Quiero llorar. El bebé llora a mis pies. Yo tengo otras cosas que hacer. Auxilio!
no, no y no. no nací para esto
Dormí mal. Bah, demasiados sueños, demasiado vívidos. Eso hace que no descanse. Diego lo despachó a Simi. Bien ahí. Tengo que pedirlo pero al menos recibo una respuesta positiva. De todas maneras, no dormimos más. Los dos pequeños estaban de lo más despabilados. Hicimos fiaca los cuatro en la cama, nos levantamos, desayunamos, Tita se fue en el camión y yo me puse a cocinar. Detesto cocinar sin ganas. Me llevó casi dos horas toda la movida. Mientras, Milo estaba en su carreola. Subí a acostarlo pero no funcionó. Cuando lo fui a rescatar, estaba completamente sucio. El padre le había puesto el pañal como el orto. Lo cambié y acá está, a mis pies, jugando torpemente (no podría decir que tiene la motricidad fina muy desarrollada). Quería ir al club pero con la nana que tengo y el bebé despierto, no me dio. Malísimo. En breve me bañaré y me pondré, de una vez por todas, a laburar. Un desastre. No sé qué me pasa. Entre una cosa y otra se me va la vida. Necesitaba el deporte. Necesito otra nana. Necesito un poco de libertad de acción. También tengo que ir al dentista. A sacar mi credencial del IFE. A sacarle la foto a los chicos. Tengo que llamar a la depiladora. Pedir turno en el pediatra. Llamar al gastro para ver qué me dice de mis estudios. Terminar una nota. Envolver el regalo del cumple que tenemos hoy (malísimo, soy pésima para esas cosas y las odio con toda mi alma). Y mandar un par de mails. Me cuelgo.
No hay reflexiones. Hay una esperanza de que salga el sol. Ganas de deporte que quedaron truncas. Un bebé que se vuelve más demandante con los meses (ahora estoy a full tratando de agarrar un muñeco del bebeseat). Y ganas de escuchar Leonard Cohen, no encontré ningún disco (están hechos un caos) así que veré que bajo de la red.
Así las cosas. Desordenadas.
No hay reflexiones. Hay una esperanza de que salga el sol. Ganas de deporte que quedaron truncas. Un bebé que se vuelve más demandante con los meses (ahora estoy a full tratando de agarrar un muñeco del bebeseat). Y ganas de escuchar Leonard Cohen, no encontré ningún disco (están hechos un caos) así que veré que bajo de la red.
Así las cosas. Desordenadas.
jueves, 22 de octubre de 2009
de lo que me vengo a enterar
Ayer me dijeron que era una looser. Y yo, viviendo tantos años en la ignorancia. Digo, no me creo la más canchera pero de ahí a looser, un gap grande. Claro que soy hiperconciente de mi aparetez extrema. Mientras bañaba a Milo buscaba los orígenes. No, en la infancia no. No era así. Era común y corriente, con mucho carácter, sí. Pero normalita. Y semi nerd, me gustaba mucho leer. Pero me veía todas las novelas de la tarde. Cualquiera. Mi vieja jamás nos puso ni medio límite con la tele, no le parecía. Mi hermano salió más adicto y yo terminé odiándola durante bastante tiempo. Ahora ya no.
La cuestión es que creo que nació en la adolescencia. No sabría cuándo exactamente pero con las hormonas y el crecimiento de la nariz (todos sepan, todos los menores de 13, que uno no nace narigón, la nariz aumenta su tamaño con los años y un día te levantás y zas, te cambió la cara).
Bueno, ahora soy una looser declarada. Ni modo. Nadie se murió por eso.
Mi marido casi terminó la cena. Ya dejó hecho el gazpacho para mañana y yo estoy extremadamente cansada. Quemada MAL. Me olvido de todo. No conecto.
Me gusto más pilas.
Así de agotadas las cosas.
La cuestión es que creo que nació en la adolescencia. No sabría cuándo exactamente pero con las hormonas y el crecimiento de la nariz (todos sepan, todos los menores de 13, que uno no nace narigón, la nariz aumenta su tamaño con los años y un día te levantás y zas, te cambió la cara).
Bueno, ahora soy una looser declarada. Ni modo. Nadie se murió por eso.
Mi marido casi terminó la cena. Ya dejó hecho el gazpacho para mañana y yo estoy extremadamente cansada. Quemada MAL. Me olvido de todo. No conecto.
Me gusto más pilas.
Así de agotadas las cosas.
en tan poco tiempo, tantas cosas
Por ejemplo: chocar. El centro de salud está en una cortada. Había muchos autos, extrañamente, hoy y como no encontré dónde estacionar, me eché en reversa (es verdad que no soy muy cuidadosa, más bien manejo estilo bestia peluda) y me tragué un coche que estaba estacionado en segunda fila, sin balizas. En fin. Iba con Camilo. El pibe quiso llamar al seguro, yo quedé mucho peor que él, obviamente pero parece que su mini rasponcito le jodía. Entretanto, fui al centro de salud, mientras venían los ajustadores, a vacunar al bebé y a activar la cartilla de Coco. El bebé volvió como vino, no tenían la pentavalente (quíntuple en Argentina) y tampoco le pude dar el resto. Pregunté dónde me podía quejar y me contestaron algo demasiado vago. La cartilla, por un cambio de disposición oficial, casi no me la activan pero a la señora le dije que por favor, que ya había venido, que tres hijos, sin ayuda y sin familia (una mentira muy blanca) y se apiadó. Parecía que faltaba la foto pero no, la encontré y finalmente me fui con un trámite menos. No es tan fácil liquidar las cosas en este lado de la ciudad. Ayer a la tarde, Diego vino temprano y nos fuimos los cinco a sacarles fotos 4x4, 3/4 perfil derecho sobre fondo celeste a los chicos para los trámites argentinos pero acá, esa foto, es imposible. Diego le insistió a la señora para que la sacara, sabiendo que no iba a servir. La foto no tenía absolutamente nada que ver con lo que necesitábamos pero como soy educada le pregunté cuánto era y nos tiró una cualquiera, pagamos 30 pesos por una sola foto inservible. Malísimo.
Después de que finalmente llegara el ajustador (le di la teta a Milo en el coche, entretanto), de que yo le dijera que por mí no le pagaran nada (además tuve un altercado con la madre del pibe que quiso llamar a una patrulla porque pensó que mi plan era escapar. Le dije que primero no me tuteara porque yo no la tuteaba y que tampoco me hablara, estos son los casos en los que soy MUY peleadora, un día me voy a ligar un bife) pero parece que para el reglamento de tránsito soy culpable así que sí, le van a pagar su mísero rasponcito y yo seguiré con mi coche que se cae a pedazos (igual, uno de mis pensamientos de la semana fue: qué adulta estoy, lo lavo cada tres semanas aprox, un récord). Entonces, me fui con Milo al tianquis, como encontramos la mochila portabebés me lo cargué ahí y me llevé mi bolsa grande de las compras. La espinaca estaba cara y mala así que me abstuve, compré zanahorias, ciruelas huesudas (una ciruela deliciosa que nunca había visto hasta que vine acá), unos tomates que me llamaban a gritos por su belleza y un kilo y cuarto de queso oaxaca, no dura nada. El del puesto me da cosas para probar y me dice güera tres veces por frase. Yo considero que ya tenemos una relación pero puede que sea sólo mi idea. No encontré ninguna peli pero de todas maneras, me pesaba mucho todo porque también compré dos kilos de mandarinas. Me tomé mi agua, esta vez de piña (me gusta que van cambiando los sabores), es como un litro por diez pesos, me copa. Y partí, con la espalda casi tan destruida como el auto. Acá estoy, por irme a buscar niños a la escuela, después de una mañana demasiado intensa y cansadora. Pero todo bien. Hay sol, mi marido me llamó dos veces por teléfono y yo mantego, milagrosamente, el buen humor.
Eso. Más o menos todo.
(aunque me sobran los pendientes)
Después de que finalmente llegara el ajustador (le di la teta a Milo en el coche, entretanto), de que yo le dijera que por mí no le pagaran nada (además tuve un altercado con la madre del pibe que quiso llamar a una patrulla porque pensó que mi plan era escapar. Le dije que primero no me tuteara porque yo no la tuteaba y que tampoco me hablara, estos son los casos en los que soy MUY peleadora, un día me voy a ligar un bife) pero parece que para el reglamento de tránsito soy culpable así que sí, le van a pagar su mísero rasponcito y yo seguiré con mi coche que se cae a pedazos (igual, uno de mis pensamientos de la semana fue: qué adulta estoy, lo lavo cada tres semanas aprox, un récord). Entonces, me fui con Milo al tianquis, como encontramos la mochila portabebés me lo cargué ahí y me llevé mi bolsa grande de las compras. La espinaca estaba cara y mala así que me abstuve, compré zanahorias, ciruelas huesudas (una ciruela deliciosa que nunca había visto hasta que vine acá), unos tomates que me llamaban a gritos por su belleza y un kilo y cuarto de queso oaxaca, no dura nada. El del puesto me da cosas para probar y me dice güera tres veces por frase. Yo considero que ya tenemos una relación pero puede que sea sólo mi idea. No encontré ninguna peli pero de todas maneras, me pesaba mucho todo porque también compré dos kilos de mandarinas. Me tomé mi agua, esta vez de piña (me gusta que van cambiando los sabores), es como un litro por diez pesos, me copa. Y partí, con la espalda casi tan destruida como el auto. Acá estoy, por irme a buscar niños a la escuela, después de una mañana demasiado intensa y cansadora. Pero todo bien. Hay sol, mi marido me llamó dos veces por teléfono y yo mantego, milagrosamente, el buen humor.
Eso. Más o menos todo.
(aunque me sobran los pendientes)
jueves de tianguis
Y yo, haciendo tiempo.
Llegué del club y Milo duerme. Tengo que esperar para llevármelo, tengo que vacunarlo, activar la cartilla de Simón y hacer sí o sí, compras en el tianguis (mandarinas, zanahorias, espinaca, queso, pelis). Me caí de la elíptica. Soy demasiado torpe. No estaba haciendo nada especial, escuchaba música y movía la máquina y de repente, derrapé. Dios mío. Ya ni ganas de llorar me dan con esas cosas, sólo pienso: ¿qué me pasa? Me dolió un poco el tobillo izquierdo pero creo que ya se pasó.
Ayer a la noche fuimos al cine a ver la de Tarantino. Antes, Diego quiso cenar algo. Le sugerí tacos y me dijo que prefería otra cosa. Caímos en un lugar de pizzas, tipo cadena, en donde se comió un minestrone espantoso y un panini para olvidar. Miramos videos en vivo en los ocho plasmas que había desperdigados por ahí. Le dije: me quiero volver. Ahora podríamos estar en cualquier otro lugar, tipo Pierino (justo lo vimos en la lista de los 13 mejores restoranes de no sé dónde y lo había leído en un libro). Me corrés por izquierda, me contestó. Yo no soy tan fana pero el más. Eso sí, sin lugar a dudas uno de los mejores tiramisú, por lejos. Después, una vez en la sala, descubrimos por qué no vamos nunca (creo que fue la primer película para adultos que vi en el cine en el último año). Es imposible. La gente se ríe. Man, se ríe de cualquier cosa, todo el tiempo. Y come nachos con queso amarillo y palomitas con demasiado olor. Pero se ríe. Se rieron, mucho, durante toda la película. No entendimos. Además, había mucha gente (nos sorprendió). Me gustó. Las películas de Tarantino suelen gustarme más con el tiempo. Igual, suele parecerme un groso. Un groso al que zapearon mucho en la escuela primaria, eso sí. Fuiste víctima de bullying, no mames. Los dejé a los chicos por primera vez con Karina. Me dio bastantes nervios pero era imperativo airearse. Hoy a la mañana, antes de las siete, mientras se comía sus tostaditas con manteca y azúcar, Simón se quejó: es bastante mala onda Karina, dijo. ¿Por qué, qué pasó? Pregunté. No me quiso buscar el libro (el libro que mi hijo lee todas las noches), me dijo que no saliera de la cama y que no tosiera porque iba a despertar a Camilo (wtf?!). Me mató. Se fue, me volví a la cama pero no pude dormir más. Ni bien la vi le espeté mis quejas. Le dije lo que había dicho mi hijo y que por favor no nos callara más (sigue con el shh, shhh continuo). Que no pasa nada si el bebé se despierta, que es el tercero y que nació en una casa con ruido. No puedo sacar ninguna conclusión, se me quedó mirando con una cara medio diabólica y yo me fui rápido. Después lo dejé con muchas reservas pero lo dejé (no sé si soy medio un monstro, por dejarlo...). Me asusta un poco el tema. Igual, no sé qué hacer. Por otro lado, la llamé a Jose para ver cómo seguía. Le dije que se viniera a descansar acá. Me preocupa que esté sola, sintiéndose mal en Tlanepantla. Me contó que fue al médico pero nada de lo que dijo tiene demasiada lógica. No sé. Difícil.
Ayer estaba de buen humor y cuando estoy así, doy verngüenza. Bailo y canto en lugares públicos sin que me importe nada. Mi marido mira para otro lado pero se ríe. No tiene mucha autoridad, a pesar de pisar los cuarenta, me toquetea sin complejos cuando le pinta. No somos muy serios.
Y no mucho más. Sí tengo que trabajar, no, no tengo mucho tiempo.
Mi hijo se despertó y las fotos del flickr ya se cargaron. Time to go.
Así las cosas.
Llegué del club y Milo duerme. Tengo que esperar para llevármelo, tengo que vacunarlo, activar la cartilla de Simón y hacer sí o sí, compras en el tianguis (mandarinas, zanahorias, espinaca, queso, pelis). Me caí de la elíptica. Soy demasiado torpe. No estaba haciendo nada especial, escuchaba música y movía la máquina y de repente, derrapé. Dios mío. Ya ni ganas de llorar me dan con esas cosas, sólo pienso: ¿qué me pasa? Me dolió un poco el tobillo izquierdo pero creo que ya se pasó.
Ayer a la noche fuimos al cine a ver la de Tarantino. Antes, Diego quiso cenar algo. Le sugerí tacos y me dijo que prefería otra cosa. Caímos en un lugar de pizzas, tipo cadena, en donde se comió un minestrone espantoso y un panini para olvidar. Miramos videos en vivo en los ocho plasmas que había desperdigados por ahí. Le dije: me quiero volver. Ahora podríamos estar en cualquier otro lugar, tipo Pierino (justo lo vimos en la lista de los 13 mejores restoranes de no sé dónde y lo había leído en un libro). Me corrés por izquierda, me contestó. Yo no soy tan fana pero el más. Eso sí, sin lugar a dudas uno de los mejores tiramisú, por lejos. Después, una vez en la sala, descubrimos por qué no vamos nunca (creo que fue la primer película para adultos que vi en el cine en el último año). Es imposible. La gente se ríe. Man, se ríe de cualquier cosa, todo el tiempo. Y come nachos con queso amarillo y palomitas con demasiado olor. Pero se ríe. Se rieron, mucho, durante toda la película. No entendimos. Además, había mucha gente (nos sorprendió). Me gustó. Las películas de Tarantino suelen gustarme más con el tiempo. Igual, suele parecerme un groso. Un groso al que zapearon mucho en la escuela primaria, eso sí. Fuiste víctima de bullying, no mames. Los dejé a los chicos por primera vez con Karina. Me dio bastantes nervios pero era imperativo airearse. Hoy a la mañana, antes de las siete, mientras se comía sus tostaditas con manteca y azúcar, Simón se quejó: es bastante mala onda Karina, dijo. ¿Por qué, qué pasó? Pregunté. No me quiso buscar el libro (el libro que mi hijo lee todas las noches), me dijo que no saliera de la cama y que no tosiera porque iba a despertar a Camilo (wtf?!). Me mató. Se fue, me volví a la cama pero no pude dormir más. Ni bien la vi le espeté mis quejas. Le dije lo que había dicho mi hijo y que por favor no nos callara más (sigue con el shh, shhh continuo). Que no pasa nada si el bebé se despierta, que es el tercero y que nació en una casa con ruido. No puedo sacar ninguna conclusión, se me quedó mirando con una cara medio diabólica y yo me fui rápido. Después lo dejé con muchas reservas pero lo dejé (no sé si soy medio un monstro, por dejarlo...). Me asusta un poco el tema. Igual, no sé qué hacer. Por otro lado, la llamé a Jose para ver cómo seguía. Le dije que se viniera a descansar acá. Me preocupa que esté sola, sintiéndose mal en Tlanepantla. Me contó que fue al médico pero nada de lo que dijo tiene demasiada lógica. No sé. Difícil.
Ayer estaba de buen humor y cuando estoy así, doy verngüenza. Bailo y canto en lugares públicos sin que me importe nada. Mi marido mira para otro lado pero se ríe. No tiene mucha autoridad, a pesar de pisar los cuarenta, me toquetea sin complejos cuando le pinta. No somos muy serios.
Y no mucho más. Sí tengo que trabajar, no, no tengo mucho tiempo.
Mi hijo se despertó y las fotos del flickr ya se cargaron. Time to go.
Así las cosas.
miércoles, 21 de octubre de 2009
posgrado
Ayer pensé que me gustaría hacer una maestría en FLACSO.
No sé. Pienso demasiado. Todo al pedo.
Ponete a laburar, gorda.
O hacé más deporte.
No sé. Pienso demasiado. Todo al pedo.
Ponete a laburar, gorda.
O hacé más deporte.
perdiendo el tiempo sin control
Estaba al borde del abismo, salí al parque con los dos pequeños y me vine a casa a hacer galletas. Tengo que laburar pero no podía abrir un archivo. Me puse a chatear y por lo menos me reí un buen rato. No pude agregar el twitter sin los tweets, torpeza extrema. Me quedé pensando. Mi madre dice a su edad (58), que lo mejor ya pasó. Yo pienso que esto es lo mejor pero lo pienso fríamente, no es un sentimiento que se me impone. Lo que se impone en estos días es un patetismo extremo. Entramos en la fase: ME QUIERO VOLVER YA. Encima, se avecina el invierno. Debería pensar en mis vacaciones porteñas. Alguno de mis amigos me dará pelota. Temo ser sola ahí también. A veces creo que ya nadie me quiere.
Marido llamó que está en camino. Ya no daba para más. Karina no es Jose pero al menos me ayuda un poco con el bebé.
Alguien sabe dónde se compran vidas???
Deberíamos ir al cine. Se lo voy a decir. Hoy le diremos Pipu. Al Pipu.
Así las cosas. Tarde de otoño en la zona metropolitana.
Radio venus llamando.
Marido llamó que está en camino. Ya no daba para más. Karina no es Jose pero al menos me ayuda un poco con el bebé.
Alguien sabe dónde se compran vidas???
Deberíamos ir al cine. Se lo voy a decir. Hoy le diremos Pipu. Al Pipu.
Así las cosas. Tarde de otoño en la zona metropolitana.
Radio venus llamando.
ponele un toque de onda, loca
Bueno, no, todo bien. No hice gym. Fui a Costco y a Chedraui con Milo. Ordené un poco la cocina, me bañé, me hice un café y me puse a laburar. Inspiración: nula. Ahora, buscar a Tita. A la tarde laburaré un cacho más. Haré unas galletas y cuando llegue el Coco iré con los tres a sacarles fotos para diversos trámites argentos. Y no mucho más. Diego mira casa por donde me gusta. ¿Y si me mudo? ¿Seré más feliz? ¿O más infeliz? Lo malo de los cambios así es que no vienen con garantías. Y yo, como ya dije, soy muy miedosa. Igual, lo veo difícil.
En fin.
Así las cosas.
Al menos hay sol.
En fin.
Así las cosas.
Al menos hay sol.
rapidito que no alcanza el tiempo
Me tengo que cambiar ya para ir al super con mi hijo menor, Jose apareció a la noche, la llamé y me dijo que se sentía mal desde el día anterior. Me preocupé. Le dije que cualquier cosa me avisara que la llevaba al médico. Pobre. Un poco quisiera que estuviera acá, me sentiría más tranquila. Muy sola ahí con el novio.
Mucho enojo con marido. Recién hoy a la mañana intentamos conjurar mientras comíamos tostaditas con manteca. Yo, café con leche. Ya no vomito. Nunca supe nada del médico. Tengo que comprarle remedio a Simi. Tengo que sacarle fotos a los tres para diversos trámites. Tengo, sí o sí, que laburar. Tengo que hacer compras sesudas para mi cena. Tengo que cocina para que comamos. Tengo que leer. Tengo que tener una vida. Urgentemente.
Tengo que dejar de soñar cosas deformes.
Tengo que salir un poco más (mucho). Hoy deberíamos ir a ver la de Tarantino.
Hice listita en mi moleskine. Tener buena memoria choca con usar libretitas, con lo que me gustan.
Hoy parece que no gym.
Ni modo.
Así las cosas.
Mucho enojo con marido. Recién hoy a la mañana intentamos conjurar mientras comíamos tostaditas con manteca. Yo, café con leche. Ya no vomito. Nunca supe nada del médico. Tengo que comprarle remedio a Simi. Tengo que sacarle fotos a los tres para diversos trámites. Tengo, sí o sí, que laburar. Tengo que hacer compras sesudas para mi cena. Tengo que cocina para que comamos. Tengo que leer. Tengo que tener una vida. Urgentemente.
Tengo que dejar de soñar cosas deformes.
Tengo que salir un poco más (mucho). Hoy deberíamos ir a ver la de Tarantino.
Hice listita en mi moleskine. Tener buena memoria choca con usar libretitas, con lo que me gustan.
Hoy parece que no gym.
Ni modo.
Así las cosas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)