miércoles, 3 de marzo de 2010

lo que Shakira te puede provocar

Estaba en el super, metiendo naranjas en la bolsa y de repente escucho: bruta, ciega, sordomuda, torpe, traste, testaruda...y claro, me pongo a cantar y a bailar ridículamente. Y también pongo limones y me acuerdo de que el disco unplugged lo compramos con Esti, juntos, en un acto de gronchismo extremo e impúdico, allá por el 2000. Y se me vino a la mente, ese momento tan raro. Me operaron del cuello del útero, pensando que tenía un cáncer. Me desperté boleada de la anestesia y tenía un cura al lado, rezando cuando yo claramente había pedido que no me mandaran asistencia religiosa (parece que a las monjas del Mater Dei, tus deseos no le importan mucho. Estaba mal, deprimida, él no me daba pelota, nos peléabamos sin parar. Hasta que un día, meses después, me dejó. Íbamos a ir a una fiesta en El observatorio, estábamos en lo de Cris y en lugar de venir con todas, me dio un beso rápido y se fue para el otro lado. Yo no podía dejar de llorar. Toda la fiesta a moco tendido, con mis amigas intentando consolarme. No dormí. Esperé a que fuera una hora decente y lo llamé. Le pregunté: ¿por qué? Si no había pasado nada. Me contestó que por cansancio, que un día uno hace click y no aguanta más. Esa frase me quedó grabada a fuego, el miedo de que un día las cosas no den más. Ahora ya lo exorcicé. Con Diego ya casi no nos peleamos. Es como si hubiera entendido, con delay, que no hay que tirar de la cuerda.
Estuvimos un mes sin vernos y después nos encontramos en un bar, en la cuadra de casa para devolvernos las cosas. Yo había estado llorando tres semanas hasta que entendí que no daba, que alguien me iba a querer igual, que me merecía lo mejor. Adelgacé mucho. Me anoté en cuatro materias de la facu y decidí ser contenta. Además, me cogí a todo lo que encontré. Terminamos en un telo de la vuelta de casa, sobre Melo. También lloré. Pero la pasé genial. Nos veíamos en la facu. O en Espero infinito. Y a veces nos íbamos juntos. Un imbécil del taller me contó que estaba con una chica. Lo odié. ¿Quién y por qué hace algo así? No sé. Parecía que íbamos a volver. Y justo conocí a Diego. Y mi vida cambió para siempre.

Todo esto pensé con Shakira de fondo. Los guardias me miraban mientras cantaba a voz en cuello, contenta como soy ahora.

La vida da unos giros inexplicables. Y mientras metía las bolsas en el baúl, pensé las miles de cosas, miles eh, que me pasaron en estos nueve años. Un muy largo y sinuoso camino hasta llegar hasta acá.

A Esti lo adoro. El disco me lo quedé yo.
En fin. El pasado.
Así las cosas, chicos.
Retro.

martes, 2 de marzo de 2010

correr, todo el día

Extraño a marido. No sé, se empieza a hacer largo el día. Estoy muy cansada. Muchas cosas juntas. Fui a piano. También voy a cantar. Me da mucha felicidad. Estaría bueno que Die tocara la guitarra. Podríamos ser hippies. Pero no, somos cerdos burgueses con autos lujosos. Y bueh.Después busqué a los chicos, volví, comí, salí para la clínica a conocer al nuevo bebé de María José. Me acordé de cuando nació Milo. Fue terrible. Me acordé también del dolor del parto sin anestesia, me sentí poderosa. Me vine corriendo a casa a buscar a los chicos, los llevé al club y ahora estoy acá, hecha una ameba. Me duele todo. Se me cierran los ojos. Hice un mal movimiento y tuve un tirón en la parte trasera del muslo. Demasiadas cosas.

En fin, chicos. El año acá no comienza, continúa. Es raro. Sí. Pero es lo que eso.

Así las cosas.

hora de ir a una fiesta

Cuando me pongo a bailar como una sacada arriba de la patinadora al son de Mano negra o los Beastie Boys, me doy cuenta de que es tiempo de salir de noche. Este finde me di cuenta de que yo le hablo a la gente tirándole onda. No te lo puedo explicar bien. Es generalizado. Además de que no uso corpiño, porque soy totalmente chata, y ando en tetas por la vida. Descolgada.

En fin.

Dormí PÉSIMO. Pero mal, mal. A eso de las tres una angustia que no se me pasaba, de no poder respirar bien. No sé, un gancho. La ausencia de marido parece que me altera.

Milo y sus dientes también difícil.

Igual fui al club, máquinas, sauna, baño. Acabo de desayunar y ahora a ponerme las pilas.

Así las cosas.
Cansadas.

lunes, 1 de marzo de 2010

cuando marido no está

Laburé todo el día. Escribí. Hubo mucho sol. Los chicos jugaron con amigos. Salieron al parque. A Milo le asoman los dientes de arriba. Diego me skypea, me quiere contar. Yo lo escucho. Lo quiero.

Puse música. Y cociné el osobuco que se estaba pudriendo porque él no tuvo tiempo de hacerlo. Vino blanco, salsa de tomate, hongos. Y un cous cous para acompañarlo. Cené con Ale. Me gusta que esté. No tanta soledad. Soy afecta a la comunity, we know. Cada día bueno es ganancia. Es felicidad. Es que la vida está buena. Un día, sabemos, caés. Por nimiedades. Porque la autoestima tambalea. O porque pasa algo malo. Mientras, aprovechamos. Conciencia. Saber qué hacer para que todo fluya. Fluir. Es el verbo del 2010. Es un buen sintagma. Es tan fácil sufrir. Tan tentandor. Así que escapamos.

Mañana tengo clase de piano y no estudié. Me da culpa. Pero no tuve tiempo ni espacio. El bebé en casa no ayuda. Duerme. Lo despertaría. Me dan ganas. Será la próxima. Sirve desalienar. Ahora me iré a la cama a seguir laburando. Mucha cosa junta. Mucha. Mejor. Agradecemos. Después viene la malaria y nos sentimos lechuguita.

El sábado hablábamos con Domi de los amigos en Argentina. Yo los amo. Pero estoy acostumbrada a no tenerlos. Me hago nuevos. La amistad es dinámica, como decíamos con coachie. Para mí, uno de los pilares de la existencia.

Mis hijos crecen. Me causan gracia. Son copados los pendorchos. Empezamos un libro de Robert Dahl, les copó: El superzorro. Es un buen momento ese. Se entretienen. Transmitirles que la literatura te salva. Te transporta. Yo me encerraba en el baño y me escurría de la realidad. Leía, una y otra vez, los mismos libros. Lloraba con las historias tristes. También una y otra vez. La infancia puede no ser feliz. Los treinta me caen perfecto. Me quedaría acá.

Nació un bebé. O está por nacer. La vida me alegra. Es alegría. Es esperanza. Vuelvo a pensar en no pasar más por eso. Qué triste. Es tan lindo. Los bebitos. Qué divinos. Cuanto más chiquitos, mejor.

El viernes tengo que ir a desentonar en matrogimnasia con Tita. Las actividades escolares, me torran. Excepto leer a los niños. Eso me copa.

Bueno chicos. Ha sido un día largo. El frío sigue replegándose. Me duele la espalda.
Podría comerme un After eight pero me rescato.
Así las cosas.
Equilibradas.

y también

Soy infantil, soy malcriada, soy graciosa, soy neurótica, soy insegura, soy segura, soy pedante, soy humilde, soy miedosa, soy fuerte, soy independiente, soy dependiente, soy familiera, soy solitaria.

Hay sol. El invierno se retrae. El ciruelo se pone cada vez más lindo.

No me conecto, literalmente. Tengo mucho que hacer. Está bien.

Ya volverá a haber tiempo.


Esto de ser feliz es raro, chicos. No estoy acostumbrada. Mucha conciencia de que en Buenos Aires más difícil. Aunque igual extraño, eh. Repentinas ganas de ir. De visita. Tendré que esperar hasta junio. Qué pena.

Así las cosas.
Ocupadas.

no tengo mucho para decir

Pero sí para hacer. Hay sol. Tengo mood marzo en Buenos Aires aunque vivo acá. Fui al club pero las elípticas estaban ocupadas así que después de pocos minutos de bici, me retiré al sauna. Mucho cansancio. Mucho trabajo. Diego vuelve el miércoles. Casi no hablamos. Pero todo bien. El domingo estuvo bien, tranquilo. Mi noche fue de terror, cansada.

Me pongo las pilas. Ya me tomé un juguito de naranja y me comí una toast con queso.

Lo de tener puestas calzas me hace dudar. ¿qué estoy pensando?

Temo que será una semana solitaria. Y aunque está bien, se siente raro.

Bueno, chicos. Así las cosas.
Tranquilas.

Ah sí, un año hubo paro y las clases no empezaron hasta no sé cuánto después. No recuerdo si no fue, casualmente, quinto. El grado en el que le grité a la maestra que la odiaba y me fui dando un portazo. Problemitas de carácter. Sí, sí.

domingo, 28 de febrero de 2010

no lo entendiste, qué pena

Soy generosa, soy divertida, soy humana, soy sensible, soy mísera, soy malhumorada, soy cachonda, soy sociable, soy expansiva, soy desatada, soy buena, soy mala, soy egoísta, soy fiaca, soy madre, soy esposa, soy amante, soy amiga, soy rara, soy intensa, soy amorosa, soy odiosa, soy contradictoria, soy atea, soy judía, soy crédula, soy sincera.

A veces me chifla el moño.

Y siempre quiero que me quieran.

lo que podría ser

Y no es. Claro. Vivo acá. Simón mañana empezaría tercer grado y Tita preescolar.

La luz del atardecer del invierno que se despide. Domingo. Comí mucho. Demás. Vomité.

Fuimos a lo de Diego y Dani, cocinaron delicioso. Charlamos. Estuvo buenísimo. Lindo. Me trajo After eight de regalo. Qué divino, pienso. Amo que mis amigos me mimen. Me hace sentir bien.

No me gusta la gente que no me entiende. Pero me pasa poco igual. Creo.

El ciruelo está más hermoso que nunca. Fue un gran fin de semana.

Estoy enamorada de mi vida.

Eso sí: mañana es lunes. Y los pendientes se acumulan. Todo no se puede.

Así las cosas, chicos.
Feliz comienzo de clases para todos.

sábado, 27 de febrero de 2010

soy MUY afortunada

Y tengo mucha conciencia de eso.

Pasé una tarde de sol, comiendo sushi en el jardín de casa con Xime, Ale, Domi y todos los chicos (más Feli y Juana). Después té y cosas ricas.

Entender que: a los hombres NO les gustan los reclamos. En ninguna circunstancia. Yo lo tengo super claro pero a veces derrapo en situaciones insuales. Está bien. También implica preservarse.

Ahora tenemos pelis para ver.

Simón se fue a dormir a lo de Dante.

Y voy a llevar a las nenas en un rato.

Así las cosas.
Plenas.
Aunque marido esté lejos.

viernes, 26 de febrero de 2010

¿y?

Nada.

Hay sol.

Hace frío. Bastante.

Los chicos salen temprano del cole.

Diego mañana se va de viaje hasta el martes. Lo veo muy poco. Qué fácil es llevarse bien así.

Fui al club. Felicidad.

Mucho trabajo. Me encanta.

Decidí que voy a ser más socible. Porque así como me ves, no es que soy la más simpática del mundo con todos. Para nada. Está bueno ampliar el espectro aunque sea internécticamente.
Hice elíptica con Carmen. Es la semana de hablar de desencuentros. Yo, que tengo tanta conciencia de la suerte que tuve de encontrar a mi marido.

Y no mucho más, chicos.
El verano en Buenos Aires se termina con el comienzo de clases. Leo poco los diarios. Mucha literatura. Eso está bien. Soy lejos.

A comer rico, coger mucho, reírse y pasarla bien. Que la vida se pasa muy rápido.
Así las cosas.
Contentas.

jueves, 25 de febrero de 2010

la vida es muy dinámica, sí sí

De una semana a la otra, el panorama cambia radicalmente. Me alegro. Amo estar tapada de trabajo. Aunque, claro, me estreso un poco también. Es la ley de la insatisfecha.

No hice deporte. Eso está mal. Mañana sí o sí. El sedentarismo me hace pésimo. El pobre Milo se siente mal. Ahora duerme. Le doy poca bola. No me da el tiempo para todo. Es difícil el equilibrio, otro de los temas de ayer. Pero mejor que te falte el tiempo a que te sobre, esa es una realidad innegable.

Por lo demás, no mucho.

Parezco flaca pero soy pesada. No sé si es el efecto elíptica o el efecto cara. Igual, soy huesuda. Marido se queja de que le clavo caderas y demases. Igual, también soy mullida en algunas zonas que no están del todo buenas (está bueno el volumen en las tetas, en cualquier otro lugar, sobra).

Fui a la oficina porque tenía que hacer tiempo. WOW. Groso mi maridete. Igual, no lo veo nunca. Ayer a la noche no. Hoy a la mañana tampoco. No me lo crucé ahí. Y se la pasa de junta en junta. El findex se va de viaje. Un clavo.

Simón está en piano. Ahora me toca buscarlo. Necesito que me contesten una duda para poder seguir con lo que estoy haciendo.

En fin, chicos.
Así las cosas.
Ocupeti.

no entiendo bien

Noche de chicas. Risas. Fideos con pesto. Coca y vino.

Desencuentros. Ese podría haber sido el tema. Yo no lo entiendo igual. Sí entiendo el desencuentro pero no entiendo no jugarse el todo por el todo. Siempre fui una sacada. MAL. No me importaba mucho lo que pensara el otro. No hay nada peor que la incertidumbre. Me encanta que me digan: He is not that into you. Ah bueno, entonces no insisto, es liberador. Pero esa zona franca de incertidumbre, me mata. Me desespera. No lo soporto.

Yo te digo desde acá: si te gusta alguien, jugátela. No perdés nada. El no ya lo tenés. Noy hay peor gestión que la que no se hace. Y toda la sumatoria de clishés que te puedas imaginar. Junta.

Pero sirve.

Al menos, podés seguir, sabiendo que hiciste todo lo posible.

Por lo demás, mucho trabajo chicos. Por suerte.
No dormí nada. Milo se sentía mal. No pude ir al gym y ayer tampoco. Desesperante. Voy a ver si hago mientras Simi tiene tenis.

Así las cosas.
Movidas. Y jugadas.

miércoles, 24 de febrero de 2010

como siempre

Carmen María me dice que mi vida es genial. Me vio mejor que nunca y es verdad. Sólo hay que darle a la gente y a las cosas el lugar que le corresponde.

Carmen María no le tira la buena a todo el mundo. Nunca. Lo sé porque le mando muuucha gente.

Ahora tengo trabajo. Se sorprende porque marido y yo somos más pareja que padres. Yo no sé si eso está taaaaan bien. Después los pendejos hacen dibujos inapropiados y besan amiguitas. Danger.

Bueno chicos, a acomodarse y ser feliz.
Así las cosas.
Positivas.
PD: tengo que ir a Costco. Hueva infernal.

entre super y tarot

Hago tiempo. Me tomo un café con leche, frío. Moka. Nada le hace bien a mi aparato digestivo. Acidez.

Pensaba, mientras guardaba las bolsas en el baúl, en que yo sé que todo pasa. Que el tiempo todo lo cura y va curando de las cosas si es que estás dispuesto a salir. ¿Estoy dispuesta? Sí y no. Difícil.

Me quedé dormida muy temprano. Ni siquiera escuché cuando Diego vino a la cama. Dormí mal. El bebé se despertó por la fiebre. Igual, nada grave.

Hay que salir del agujero interior. Urge.

Y no mucho más.

Después les cuento como me fue.
Así las cosas chicos.
Esperando el dictamen de las cartas.

martes, 23 de febrero de 2010

equilibrio emocional

Este es un año delirante. Te lo digo yo. Lo empecé lleno de esperanza y no es que haya decaído. No pasa por ahí. Es la sensación del sinsentido. De estar perdida. De que todo es demasiado frágil. Todo el tiempo. Por eso mañana voy a ver a Carmen María. Hace dos años que no voy. Me da esperanza. Uno se agarra de lo que puede. Y, en definitiva, la comprobación científica de la acertividad del tarot es igual a la de la existencia de dios: nula.

Ah, viste.

No mucho más. Me siento mal otra vez. Como si tuviera fiebre. Milo con mucha. Pobre. Mocos. Tos. Si fuera el primero estaría desesperada. Pero es el tercero. Sé que se le va a pasar. Ni modo.

Y no mucho más.
Tomé mi clase de piano. Toqué un pequeño minuet de Purcell, precioso. Nos encanta la música barroca. Desde siempre. Da muchas satisfacciones tocar un instrumento.

Madre está muy ofendida conmigo porque cada vez que hablamos estoy en babia. No puedo explicarle que se volvió mi estado de naturaleza. Soy babia, mami.

Diego y Ale no llegaron. Busqué a los chicos en el colegio. Los llevé al club. Mañana temprano tengo que ir al super. No gym at all. Y también me toca Costco.

Así las cosas, chicos.
Medio perdidas, eh.
Pero sólo medio.

de las relaciones humanas

(Domitila, no te hagas cargo POR FAVOR)

Cené galletas cubiertas con chocolate. Cualquiera. Me empaché. Subí a la cama, leí. Estaba cansada. Die vino después. Apagué la luz y me dispuse a dormir. Pero no. NO. No podía dejar de pensar. En un montón de cosas diversas. Y una de las cosas que pensé fue sobre las relaciones asimétricas. A mí hay gente que últimamente me saca sentimientos exhuberantes, tropicales. Como el clima porteño. Hay gente con la que tenés situaciones parejas, das y recibís por igual. Suelen ser las mejores relaciones, las más sanas y las más divertidas. Escuchás y sos escuchado. Generás cosas buenas y te las generan. En otras sos sólo dador. Entregás energía, cambio, renovación. Oís. Ayudás. Pero no recibís nada. Nunca. Y en otras, por el contrario, sos el receptor. Al cien por ciento. Pensé en mí. Sobre la pasión. Y no sexual. Sobre la gente y los tropos. A veces uno le confiere al otro una autoridad. Un espacio. Y no importa tanto lo que diga sino el aura que uno mismo le ve. Le concede. A veces el matrimonio pierde pasión y no hablo de la cama. La libido que se reparte. Antes puesta completamente en la relación y ahora dispersa. Es un poco un duelo. También. Aunque conlleva tranquilidad. Menguan las peleas. Pero también todo es más frío. En fin. Entre un pensamiento semejante y el otro se me fue la noche. Y se hicieron las tres de la mañana y la contentez le dio paso a una leve angustia. Abrí la ventana. Entré en el sopor incongruente pero no descansé. Fueron pocas horas. A las siete menos veinte me levanté para preparar a Coco. Y ahora hago tiempo. Voy a ir al gym. Y a las doce tengo piano. No estudié NADA. Desastre. Por ahí ahora un ratito. No sé si va a funcionar.

Por el resto bastante bien.
Todo se ordena. Cuando uno mejora el mood.
En fin, chicos.
Así las cosas.
No siempre es un tome y daca...

lunes, 22 de febrero de 2010

de cuando te enterás que estás embarazada

Uhh. ¿te acordás Fer? Te llamé desde el baño de casa. Ya había llamado a Diego y después a mamá. Y después, descolocada, marqué tu teléfono y te conté. Fuiste buena, te alegraste. Me tiraste la buena. Te lo agradezco eternamente. No fue poco. Para nada. No lo podía creer. Tenía 23 años. No lloré. No entendía. Diego vino y bajé con la tirita del evatest. Se la mostré. Era tan joven. Tan. Inmadura. Sentimientos encontrados. Quería matarme y a la vez me parecía increíble. Raro. Especial. Diego dijo que quería tenerlo y yo acepté. Estaba muy enamorada. Lo conocía hacía cuatro meses. Y uno sólo neto de estar juntos. El decía que había que esperar. Que hasta que los análisis de sangre no dijeran que sí, no había nada. Fui a la facultad con Lau, me cedió el asiento del colectivo. Cursábamos Brasileña y Portuguesa y yo le quería decir a todo el mundo que yo ya no era la misma. No es lo mismo tener un hijo que no tenerlo.

Después quería perderlo. Me preguntaba por qué a la gente le costaba tanto embarazarse y a mí me había pasado eso. Era injusto. Pero no lo perdí. Se quedó ahí, agazapado, a pesar de la pastilla del día después. No funciona. No es abortiva.

Ahora me alegro por amiga recién embarazada. Cuánto miedo, te entiendo. Pero es lo más. Los hijos sólo suman. Te vuelven otra cosa mejor. Y los partos son lo máximo. Si no tuviera que pasar el embarazo que tan mal me pega y después criarlos, pariría mil veces.

Hasta los 22 pensé que no iba a tener hijos. Eso de que el mundo es una mierda y del contrato ab eternum me desalentaban. Después te enamorás y pensás que el mundo es igual, tengas o no hijos. Y que sí, es un contrato de por vida pero que esa es la gracia. Y seguís teniendo hijos. Y la angustia existencial se deshace, como por arte de magia.

Está bueno.

Disfrutalo. Pasa una sola vez.
Copado.
No sabés la pena que me da que eso ya haya pasado.
Así las cosas.
Reproducción extendida.

.25

Un sitio nuevo re copado acá.

lunes, sol. dolor de garganta

MAL. Pensé que esto ya lo habíamos pasado. Hace una semana estaba igual. Pero volvió con todo. Un rallador. Y mocos. Ganas de quedarme en la cama. Algunas ideas dando vueltas. Cosas que hacer. Y el baby shower de María. Me duele el cuerpo. Ayer otra vez me volví a la cama, dormí dos horas mientras Diego y Ale hacían asadito. Vino Simi a despertarme con un beso. Estuve toda la tarde ida. Sin conectar. Me pregunto si son los mocos o la neurosis.

Dormí mal. Milo se desepertó un par de veces. Creo que también son los mocos. Me sigue ardiendo la piel. Ridículo. Un color intenso que no se va. Parezco un chiste.

Y no mucho más. Die se fue ultra temprano, ni lo vi. Ale acaba de salir.

Me siento maaaaaaaaaaaaaaal. Me voy a tirar un rato más en la camusch.

Así las cosas.
Enfermuch again.

domingo, 21 de febrero de 2010

y en el medio

Diego me mira y me dice: cómo creciste.

No, no fue un halago. Fue un: qué pendejita que eras. Te volviste grande.

Sí, mi amor. Por eso ya no te rompo los huevos con nada. Se llama madurez y viene con canas y celulitis. Pero así es la vida.

Algunas cosas mejoran y la mayoría, empeoran.

Y corre para todos.

oh, la boda

Nos vestimos de gente semi seria y partimos a la iglesia de acá cerca. Nunca había entrado. Es hermosa. De madera. Con un ventanal que da a la cañada de atrás. Pena el cristo enorme. Las imágenes del catolicismo me parecen terribles, me caerían mucho mejor si fueran iconoclastas pero sabemos, también ese fue el secreto de su éxito. Nos pusimos en un costado e intentamos no desentonar cosa que no es del todo posible porque no repetimos todo lo que repiten los otros, sí nos sentamos y nos paramos pero no nos arrodillamos, no comulgamos ni colaboramos con la colecta. Me parece genial que la gente tenga fe y se cope con todo eso. A mí me supera. Y creo que acá es peor que en Buenos Aires. Una vez fui al casamiento de una amiga mía y lloré en la Iglesia. Mi amiga se divorció a los dos años y yo me sentí bastante huevona.

Después volvimos a casa para esperar a Ale. Llegó bien, agotada. La saludamos y nos fuimos a la fiesta.

Por suerte no fuimos antes.

No conocíamos a nadie. Era una boda de alguien nada cercano. Llegamos a la mesa y nos tocó con la única madre del colegio que ostensiblemente no me saluda. De hecho, me da vuelta la cara. Hace dos años. No mide más de 1.50, posta. Nos sentamos. Nos miramos un rato las caras. Comí cacahuate. Fumé. Tomé Coca Light. Y finalmente sirvieron la comida. También en la mesa estaba una chica que va al club. Bastante simpática. Finalmente conversamos un rato. Sobre los chicos, el colegio. La hija de la pareja enemiga es compañera de Simón. Entre una cosa y otra, el padre de la nena, que nos dirigió la palabra (la madre mantuvo la postura de no diálogo) bastante simpáticamente, al final, nos preguntó si nosotros sabíamos que nuestros hijos habían sido novios. Bueh. Pusimos cara de what y le dijimos que Simi no cuenta nada, que no quiere hablar del tema. Ahhh, no, el año pasado la maestra nos llamó para decirnos que Ximena y Simón se la pasaban dándose besos en la boca. (!!!!!!!!!!!!) A nosotros jamás no los nombró. El machismo desde los primeros pasos...También nos contó que Coco le mandaba mandaba cartitas, que las tiene todas guardadas y que hay una muy simpática (?) en la que hay un dibujo de los dos en la cama con flechitas con los nombres de cada uno. A esa altura Diego y yo no sabíamos dónde meternos. Novia, besos, cartitas. Y yo que pensaba que el pibe estaba en otra. Digo. Le había visto un dibujo una vez de un nene y una nena adentro de un corazón, besándose, pero pensé que era algo aislado.

En fin.

Marido y yo tenemos que revisar nuestro comportamiento. Tal vez tenemos la relación demasiado abiertamente erotizada. Qué se yo.

Comimos, fuimos a la pista a intentar bailar pero el dj se empecinó en alejarnos. Somos muy pilas. Te bailamos todo. Pero nos superó. A la una partimos. Tuvimos que decirle al del estacionamiento que no nos alcanzaba la plata (yo no llevé ni billetera ni anteojos, Mrs Magoo) y volvimos con el shuffle derrapando tema tras tema.

Es domingo. Desayunamos largo con Ale.
Tengo que recuperar hijos.
Así las cosas.
Ridículas.

sábado, 20 de febrero de 2010

camarón bombay. boda. no dar.



Si te fijás bien, entre las tetas hay un triángulo blanco de piel. Me tiré dos horas en el club y sin darme cuenta, me ardí. Pero mal. De hecho, además del color rojo intenso, me duele. Sí, no puedo evitar dar la nota.

En fin. Hijos mayores se fueron a dormir a casas de amigos y Milo ya duerme. Ahora iglesia.

Ni perfume me pongo.

Así las cosas.
Magenta.

sábado otra vez

Leo a Fogwill, tirada en el cuarto de mis hijos, con Milo al lado jugando con unas pelotas. Ahora fumo. Diego acaba de llegar, me dice de ver una peli. Le digo que no tenemos mucho tiempo. Abro otro .doc, intento. Coca light. Tenemos boda. Mucha fiaca.

Así las cosas.
Tranquilas.

recobrar la paz

No lo logro. Pero lo intento. Dejar la dependencia a la red. Por ejemplo. Abro todos los diarios juntos, me gusta comparar los titulares. Leo alguna nota. Veo los mails. Pienso todo el tiempo en una trama imposible. Duermo bien. Milo ya duerme toda la noche. Se despierta a las 6am para tomar una mamila que preparo dormida.

Simón, Roberta, Jobis y Diego hacen un desayuno potente.

Me saqué muchas fotos en pelotas. Nunca lo hacía, no sé por qué. Me sobran tres kilos. No tengo voluntad para adelgazarlos, esa es la verdad.

Es sábado. No sé qué haremos. Diego otra vez me dice que tiene junta con el ingeniero. Le digo que no. Que basta.

A la noche tenemos boda y llega Ale. Por seis meses. Qué raro.

Padezco la incomodidad de siempre. Un desajuste adentro, sí, sí, cerca del plexo solar pero un poco más abajo. Porque no es angustia. Es otra cosa. Horrible. Informe.

Así las cosas.
Bien y mal.
Como siempre.

viernes, 19 de febrero de 2010

¿qué ves cuando me vés?

Porque sí. Es viernes a la noche. Parecía que nada iba a hacer feliz a marido en términos alimenticios pero la remontamos con unas milanesas (5), las sobras de la masa phyllo y un cous cous improvisado con tomate, aguacate, pistachos y aceite de aguacate. A veces marido lo prefiere al oliva aunque es ultra fan.

Se frustró el plan del cine. Sigo con ganas de ver la de los Cohen, será en otro formato. Son las 10.30pm y estoy agotada. La vida no me alcanza para hacer todo lo que quiero. Mucho todo.

Pero mejor. Volviendo al foco. De a poco. Marido me calma. Me centra. Me contiente con su presencia. Su amor. Eso está bueno.

Y no mucho más chicos.
Ando así, bipo. Presumo que pueden ser las hormonas.
Volvió mi coche, devuelvo el deluxe.
Así las cosas.
Cambiantes.

sólo quiero decir esto

Estoy haciendo agua en todos los frentes.
TODOS.

No me soporto. Así que si vos no me soportás tampoco, sentite con derecho.

Así las cosas.
Hundido.

el ciruelo


Cada vez que llego a casa y lo veo pienso que soy afortunada. Así de fácil.

Tuve insomnio de 2.30 a 5am. El duermevela te lleva a pensamientos extraños. Y pensé en el verano de allá, que para mí se está yendo. Porque cambia la luz, cambia el ánimo. No tiene que ver con el calendario. A mí, la llegada de la primavera en Buenos Aires me producía una alegría inmediata. Porque sí. Porque era la época de coger cuando era soltera. De salir de noche con poco abrigo, de cambiar a la ropa liviana, de sentarse en la vereda. De tomar sol. De ser feliz.

Bueno, se está terminando. Acá ahora está despejado, los días son más largos y el invierno va de salida. Aunque nos queda un poco de frío aún.

La pasé bien en el verano porteño. Me divertí. Eso estuvo bueno. Y ahora a ver qué. Cómo sigue esto. A recuperar la esperanza. En principio, en el verano de acá nos vamos a asar a Europa.

Ayer también fui feliz. Comimos delicioso en lo de Domi y Lalo. Un curry y la mejor mousse de chocolate que probé en años. Nos reímos de nuestras miserias conyungales. Y como dice ella, nos gustamos. Volvimos en el coche, cantando a voz en cuello con Diego. La calle vacía y la música fuerte y cantable para mí es todo.

Después sí el insomnio pero sin angustia.
Y ahora volví del gym (hice poco), sauna y me pongo a laburar con mi juguito de naranja (estoy en ayunas, comí demasiado).

Así las cosas, chicos.
Estacionales.

jueves, 18 de febrero de 2010

la cara flaca, chicos, no implica nada

Con la edad me chupo cada vez más. Pero la cara no implica que el cuerpo acompañe. Hice una clase de pilates, bah, media. Y el profesor me dice: pero estás más flaca que antes. No, papá. Estoy chupada. Tengo tres pibes. Y más años. Las clases me dan ansiedad. Me voy antes. Por eso prefiero las máquinas. Hago lo que quiero. Y no tengo que saludar. Igual, las hormonas me van a matar. Me compré un chocolate y me lo morfé. Las hormonas y la lluvia. Así no se puede seguir. Y ahora me voy a cenar y Domi cocinó delicioso. Tampoco me voy a privar con este clima. Además, tengo que manejar un montón.
En fin.

Ah, fui a mi clase de piano. Es difícil tocar. Me hizo solfear. Y contar los tiempos. Le dije que pusiéramos el metrónomo. Me dijo que así no se aprende. Claro, yo uso metrónomo desde los siete. No aprendí. Soy un poco dura para la música. Me cuesta. Pero durante una hora me olvidé de que existe internet. Y eso es impagable.

Bueno, chicos. Me bajo a la civilización. Es duro ser pilas.
Así las cosas.
Retomadas.

tarde. silencio. casa

Ayyy. Qué vida. Por dios. Simón en el campamento (no llamé para averiguar cuándo vuelven, soy cualquiera), Tita en lo de su amiga Juana y Milo durmiendo. Golazo. Amo la soledad. Porque sé que se termina, claro. De marido no tengo novedades desde las nueve y media de la mañana. Siendo casi las cinco, podría haberme pasado cualquier cosa. Sé que a él no porque Domi lo vio en su oficina. De vez en vez le digo: cuidame. Pero sabe que no tiene riesgos.

Mi vida volvió a ser contenta y pilas. Después de ayer. Claro.

Hoy fue una tarde productiva. Mañana deberíamos avanzar con Domi. Mucha gente no me contesta los mails. Delay. O procastination. Don´t know.

Ahora me voy a piano. Como Simi no está, voy a usar su clase. A ver si me copo. O cero.

Y no mucho más.
Sé que contenta soy más aburrida. Pero ni modo, lo re preferimos.

Así las cosas, chicos.
Remontando.

ir y venir

Me desperté a las 5.50. Le di una mamila al bebé y no me pude volver a dormir. Cosas de trabajo. Simón vino temprano a la cama diciendo que había sido la noche más larga de su vida. Ansiedad. Me siento tan identificada con mi hijo mayor que me asusta. Va a sufrir mucho. O ya sufre.

Llueve. Está horrible.

Me levanté con él, se tomó una leche y lo llevé. Podría tranquilamente haberse ido en camión pero quería que lo lleváramos. Llegar temprano. Puse la radio y encaré. Una hora manejando. Cuarenta minutos de manejo. Se fue contento.

Puse el cuarteto de nos.

Decidí que la etapa negra se terminó. Esperemos poder sostener. El clima no ayuda.

Voy al ir al gym, hace días que no ejercicio no ayuda.

Y no mucho más. A la noche leí el guión en lugar de todo lo otro. Leo rápido, claro.

En fin.
Así las cosas.
Lluviosas. Pero pilas.