jueves, 15 de octubre de 2009
mails
Hay semanas en las que no recibo nada de nada. Yo sí escribo y me encanta recibir mails largos y que me cuenten muchas cosas. Qué triste que las relaciones epistolares hayan cuasi desaparecido.
de paseo por el suburbio
Llegó Jose y en calzas yo, mi madre siempre es más digna y como, además, tiene el dedo chiquito del pie roto no puede usar zapatillas, la joggineta no es una opción, partimos hacia el tianguis. Pero era temprano. Esperamos unos minutos y decidimos ir a tomar un café. Hacía frío. Amanece un poco más frío y yo me voy acordando de que octubre puede ser un mes helado, peor noviembre, pero este año el verano parece permanente. No tomamos café, fuimos a Home and More que es como Bed, Bath & Beyond (de hecho lo compró pero nunca le cambiaron el nombre), paseamos viendo cosas para la casa y compramos una jarra eléctrica porque el arreglo que le hicimos a la vieja está a punto de fallar. Se la llevará Diego a la oficina. De hecho, cuando lo llamé para ver qué le parecía, me pidió perdón por estar a las corridas y desaparecido (bueno, todo fue medio al pasar). Digamos que soy fácil y buena y me ablando aunque no lo merezca. ¿Cuán a las corridas estás si a las cinco de la tarde de ayer te pusiste a ver el partido y después a cenar con amigos? A mí no me molesta en lo más mínimo pero man, una llamada para ver si estamos vivos siempre se puede. Es tan poco. Además, cuando estás deprimido o preocupado o te sentís mal te hacés el tiempo para quejarte con alta frecuencia. En fin. La bronca se fue disipando con las nubes y salió un sol espléndido. Volvimos a Palo Solo (es el pueblo en donde está el tianquis) y paseamos entre las frutas y verduras y hierbas y pescados y todo es tan espléndido que definitivamente a cualquiera le darían ganas de comer sano (a mí me dan por default, detesto la comida procesada). Ayer, en el super, compré un besugo que me está esperando para ser bien condimentado y cocido en el horno. La calabaza, también cocida en el horno quedó deliciosa, con la carne molida (que elijo y hago picar yo) que también tenía muy buen sazón (de repente me está mejorando la mano increíblemente).
Y avancé un poco con el trabajo. Y el día así de límpido te da una alegría de base y la balanza acusa un kilo menos aunque no hago dieta (la teta es todo, a todo nivel) y gimnasia mientras está mi madre no. Mañana iremos a comprar unos regalos al muy concheto Arcos bosques y en la tarde de hoy al club, a las diversas actividades de mis hijos.
Que haya venido Jose me da paz. Le pedí que venga martes y jueves que son los días en los que me toca ronda y los niños no me entran en el auto. Es todo tan distinto. Claro que tampoco me queda mucho tiempo de gracia.
Y así seguimos. Igual, extraño mucho caminar por un ámbito citadino. Me urge. Panzada en Buenos Aires, me tengo que comprar el Mac Laren. Ahora voy a entrar a la página. Ah y también tengo que ir al dentista porque hace un año se me rompió la placa de relajación y ayer a la noche, con toda la mala suerte del mundo, uno de los pedazos se cayó por el agujero de la pileta. Ahora tengo una placa renga, ya no sólo rota. Desastre.
En fin.
Así las cosas.
Y avancé un poco con el trabajo. Y el día así de límpido te da una alegría de base y la balanza acusa un kilo menos aunque no hago dieta (la teta es todo, a todo nivel) y gimnasia mientras está mi madre no. Mañana iremos a comprar unos regalos al muy concheto Arcos bosques y en la tarde de hoy al club, a las diversas actividades de mis hijos.
Que haya venido Jose me da paz. Le pedí que venga martes y jueves que son los días en los que me toca ronda y los niños no me entran en el auto. Es todo tan distinto. Claro que tampoco me queda mucho tiempo de gracia.
Y así seguimos. Igual, extraño mucho caminar por un ámbito citadino. Me urge. Panzada en Buenos Aires, me tengo que comprar el Mac Laren. Ahora voy a entrar a la página. Ah y también tengo que ir al dentista porque hace un año se me rompió la placa de relajación y ayer a la noche, con toda la mala suerte del mundo, uno de los pedazos se cayó por el agujero de la pileta. Ahora tengo una placa renga, ya no sólo rota. Desastre.
En fin.
Así las cosas.
miércoles, 14 de octubre de 2009
Bueh y más bueh
Argentina finalmente clasificó y decimos: menos mal. Un 2010 sin mundial hubiera sido una tristeza (seamos sinceros). No, no vi el partido ni creo que vaya a poder ver ninguno el año que viene, en México no los pasan. Ya dijimos: el fútbol no es para todos, todos.
Mi marido me cansó MAL. Su darse el lujo de no darme pelota me cansó, si estuviera en Buenos Aires...
Y no mucho más. Madre lee una novela pedorra (no suele leer basura, se lo pasó mi abuelo y se tomó vacaciones a todo nivel, decimos: está bien), ya le leí a mis hijos y ahora o leo o miro tele. Dios, poca energía para todo.
Qué hueva los maridos. Qué institución fallida el matrimonio. Qué triste me siento cuando pasan estas cosas.
Malísimo.
Mi marido me cansó MAL. Su darse el lujo de no darme pelota me cansó, si estuviera en Buenos Aires...
Y no mucho más. Madre lee una novela pedorra (no suele leer basura, se lo pasó mi abuelo y se tomó vacaciones a todo nivel, decimos: está bien), ya le leí a mis hijos y ahora o leo o miro tele. Dios, poca energía para todo.
Qué hueva los maridos. Qué institución fallida el matrimonio. Qué triste me siento cuando pasan estas cosas.
Malísimo.
mono de ciudad
Fuimos a la condesa con madre e hijos menores. Antes de entrar al FCE, decidimos comer algo. Antojo de sandwichito rico o ensalada, algo así, porteño te diría, cuasi palermitano. Caminamos cuadras sin encontrar nada hasta que caímos en una pequeñísima y recién (literalmente fuimos la tercer comanda) estrenada pizzería. No era lo que buscábamos por en esas siete cuadras a la redonda sólo hay parrillas argentinas (sí, rarísimo, qué te puedo decir). Comimos, fuimos al Roxy a que Tita se tome una nieve y después sí a la librería (nunca entré, Roberta tenía que terminar su helado y mi madre buscaba exclusivamente un libro de cocina para regalar. Yo soy incapaz de mirar libros con hijos al lado- y eso entonces casi que me imposibilita de mirar libros, punto). Partimos raudamente a Gandhi, estacioné y bajó sólo mi madre. Preferí no mover a toda la comitiva. El tema es que esas diez cuadras de caminata me hizo acordar que la vida puede ser distinta, que yo tuve otra vida y que no estoy segura de querer que México quede en mi memoria como el suburbio en el que habito hace casi cinco años. El dilema siempre está. Hace días y días que vengo pensando y no logro una conclusión. O, mejor dicho, sí. Reafirmo que soy una persona conservadora en lo concreto del término. Los cambios no me sientan, me dan miedo. Extraño la ciudad, mi vida en la ciudad, la dimensión que adquiero y las actividades que podría hacer pero me dan pánico los chicos, el gris, la falta de verde, el encierro y que sea la decisión equivocada. Y acá seguimos. Además hay otros factores económicos y de comfort en juego pero largo de explicar y hueva.
Ya que acá no dan el partido, voy a leer. Pau dijo que venía pero parece que se arrepintió. Diego no me da ni pelota, me aburre su actitud. Mucho. Pero nada que hacer. Ni se le ocurrió decirme que fuera a ver el partido con él (de todas maneras, parece que efectivamente una vez más no hay dónde verlo).
Así de jugadas las cosas.
Ya que acá no dan el partido, voy a leer. Pau dijo que venía pero parece que se arrepintió. Diego no me da ni pelota, me aburre su actitud. Mucho. Pero nada que hacer. Ni se le ocurrió decirme que fuera a ver el partido con él (de todas maneras, parece que efectivamente una vez más no hay dónde verlo).
Así de jugadas las cosas.
no te sé decir
Verdaderamente qué onda. Nada. Bah. Interruptus. Skype. Teléfono. Noticias tristes. Me quedé perturbada porque alguien la pasa muy mal. Sé que va a estar bien, lleva tiempo y es duro pero se sale. Igual, muy feo y no puedo hacer mucho. Voy a cocinar algo rico para mandar. No arregla nada pero endulzar un poco la vida nunca viene mal.
Por lo demás. Maru con su panzota, ya al parir. Fui al super con madre, tengo la tintura avellana en la cabeza (madre se fue a chusmear cosas al magnocentro). Lo dejé a Milo con Karina. Dios mío, ¿podré dejarlo algún día solo? Me asusta el tema. Compré mucha fruta y verdura. Puse a cocinar la calabaza en el horno eléctrico para que no se acue tanto. Igual, Karina hirvió el resto. El bebé llora y no lo puede calmar. Pobre mi hijo, y eso que es un santo. Tengo que ponerme a laburar YA. Esto no da para más. Ameba.
Diego trabaja mucho. Llegó a la 1.40 am (hace un tiempo me doy cuenta de que estas cosas generan suspicacias pero soy una convencida de que el humano infiel gusta de serlo en otros horarios, tipo 3pm te diría). El bebuch se despierta bastante, a las 6.40 me despierto sola, a las 7.05 Coco se va y a las 7.30 ya estoy levantada nuevamente (me vuelvo ese ratito a la cama pero es brevísimo, a veces doy la teta o cambio pañal y terminan siendo sólo 15 minutos).
Simón se va con Miguel al club porque es el cumpleaños, el día está medio espantoso. Faltan a after school. Mañana no van al partido tampoco, tenis y piano, no da faltar. Los partidos deberían ser el día de entrenamiento. El sábado tenemos un bautismo. Es al tercero al que voy en mi vida. Fui a un bris, una vez. No me pude acercar, los gritos del bebé casi me hicieron llorar. Convengamos que el tirar agua bendita en la frente es mucho menos cruel, igual, es una niña (no habría riesgos).
Madre se va el viernes. Se pasa volando el tiempo entre la nada y la nada.
Volviendo a mi marido, no me da pelota. Si lo llamo y le pregunto por qué no me llama si ve cinco llamadas perdidas me contesta que sí, pensó en llamarme pero justo se dio cuenta de que es la hora en la que estoy viajando (sic). Cosas así de ridículas. Igual, lo prefiero ocupado que deprimido, creo.
Y no mucho más. Vida social nula. Ayer mi madre me contaba de su grupo de escultura y me doy cuenta de la chatura de mi vida acá. Me acordé de mis clases de alfarería justo antes de venirnos, de mis grupos de estudio, de todo lo que hacía y me da un depre...
En fin.
A leer se ha dicho.
Así las cosas. Embole.
Por lo demás. Maru con su panzota, ya al parir. Fui al super con madre, tengo la tintura avellana en la cabeza (madre se fue a chusmear cosas al magnocentro). Lo dejé a Milo con Karina. Dios mío, ¿podré dejarlo algún día solo? Me asusta el tema. Compré mucha fruta y verdura. Puse a cocinar la calabaza en el horno eléctrico para que no se acue tanto. Igual, Karina hirvió el resto. El bebé llora y no lo puede calmar. Pobre mi hijo, y eso que es un santo. Tengo que ponerme a laburar YA. Esto no da para más. Ameba.
Diego trabaja mucho. Llegó a la 1.40 am (hace un tiempo me doy cuenta de que estas cosas generan suspicacias pero soy una convencida de que el humano infiel gusta de serlo en otros horarios, tipo 3pm te diría). El bebuch se despierta bastante, a las 6.40 me despierto sola, a las 7.05 Coco se va y a las 7.30 ya estoy levantada nuevamente (me vuelvo ese ratito a la cama pero es brevísimo, a veces doy la teta o cambio pañal y terminan siendo sólo 15 minutos).
Simón se va con Miguel al club porque es el cumpleaños, el día está medio espantoso. Faltan a after school. Mañana no van al partido tampoco, tenis y piano, no da faltar. Los partidos deberían ser el día de entrenamiento. El sábado tenemos un bautismo. Es al tercero al que voy en mi vida. Fui a un bris, una vez. No me pude acercar, los gritos del bebé casi me hicieron llorar. Convengamos que el tirar agua bendita en la frente es mucho menos cruel, igual, es una niña (no habría riesgos).
Madre se va el viernes. Se pasa volando el tiempo entre la nada y la nada.
Volviendo a mi marido, no me da pelota. Si lo llamo y le pregunto por qué no me llama si ve cinco llamadas perdidas me contesta que sí, pensó en llamarme pero justo se dio cuenta de que es la hora en la que estoy viajando (sic). Cosas así de ridículas. Igual, lo prefiero ocupado que deprimido, creo.
Y no mucho más. Vida social nula. Ayer mi madre me contaba de su grupo de escultura y me doy cuenta de la chatura de mi vida acá. Me acordé de mis clases de alfarería justo antes de venirnos, de mis grupos de estudio, de todo lo que hacía y me da un depre...
En fin.
A leer se ha dicho.
Así las cosas. Embole.
martes, 13 de octubre de 2009
ya me acordé
Por qué era tan infeliz cuando llegué a México. Claro, no conseguía a nadie que me ayudara y me desesperé. Estoy en el mismo lugar. Karina sí, limpia, sí, cocina espantosamente mal pero no, no se ocupa de los chicos, tiene menos onda que un renglón con los chicos y yo me quiero suicidar. ¡Necesito ayuda! ¿Entendés? Yo acá soy sola, no tengo back up e intento trabajar y además, no tengo voluntad de maternidad full time ni a ganchos. Estoy loca como una cabra, con ganas de llorar inminentes, con desesperación. No puedo creer que me esté pasando esto y además, me engañó. Me dijo que le encantaban los chicos. Yo soy semi obse con la casa pero lo que más me importa son los chicos, sabelo. Necesito ayuda sí o sí. Dios mío, ¿por qué? Pensé que este tema estaba completamente olvidado y volvió con toda la fuerza.
Por lo demás, nada. No pude trabajar en todo el día, cuando empecé a leer me quedé completamente dormida (también me había quedado dormida en el sauna). No sé si mala noche o baja presión. Agotamiento. Igual, creo que voy a ir a hacer la carne para un pastel. Angustia. También.
Que suceda un milagro. Porfas...
Por lo demás, nada. No pude trabajar en todo el día, cuando empecé a leer me quedé completamente dormida (también me había quedado dormida en el sauna). No sé si mala noche o baja presión. Agotamiento. Igual, creo que voy a ir a hacer la carne para un pastel. Angustia. También.
Que suceda un milagro. Porfas...
Karina no es Jose
Claro que no. Y no tiene mucha onda con Milo. Y yo me quiero matar. Estos días está mi vieja que me da una mano pero me pregunto: ¿cómo voy a hacer?
No puedo trabajar si no me ayudan con el bebé. No puedo ir al gym, no puedo hacer absolutamente nada. Angustia. Socorro.
De hecho, acabo de llegar del club. Poca energía, mucho moco y mucha actividad nocturna. A Diego le sacaron una muela de juicio ayer a la noche y a pesar de que casi no le dolía, estuvo completamente monotemático. Levantarme a las 6.45 am, ocuparme de mis dos hijos mayores, cambiar al menor, hacer lunches y desayunos y no tener ayuda con el bebé me pega pésimo. Cansancio y refrío. Estaba muy mal acostumbrada, ese es el problema grave.
En fin. Hice vapor y sauna, madre sacó a Milo con la carreola un rato. Me voy a poner a leer.
Mambo.
No puedo trabajar si no me ayudan con el bebé. No puedo ir al gym, no puedo hacer absolutamente nada. Angustia. Socorro.
De hecho, acabo de llegar del club. Poca energía, mucho moco y mucha actividad nocturna. A Diego le sacaron una muela de juicio ayer a la noche y a pesar de que casi no le dolía, estuvo completamente monotemático. Levantarme a las 6.45 am, ocuparme de mis dos hijos mayores, cambiar al menor, hacer lunches y desayunos y no tener ayuda con el bebé me pega pésimo. Cansancio y refrío. Estaba muy mal acostumbrada, ese es el problema grave.
En fin. Hice vapor y sauna, madre sacó a Milo con la carreola un rato. Me voy a poner a leer.
Mambo.
lunes, 12 de octubre de 2009
tan fácil
Mi mamá me trajo una remerita que me encantó (me trajo 3 musculosas más pero pasaron desapercibidas, una me quedaba muy fea) y me hizo feliz. Necesito tan poco. La estrené el sábado, re contenta, como una nena. A mí cuando algo me gusta me chupa un reverendo huevo que les guste a los demás. Soy así. En fin. Tita mira un rato de tele, mi madre lee acá al lado y Milo otra vez en su huevo con juguetes. Coco tiene fútbol, a Diego le sacan una muela a las 4.30 y yo debería trabajar hasta que llegue Graciana a tomar el té (no cociné nada, no tuve tiempo!). Nos fuimos con mi madre y le bebonch a pasear al Antara, mi madre no consiguió vestido y nos tomamos un café en starbucks.
De repente se nubló y está espantoso.
Casi casi como si fuera feriado. Pero no.
De repente se nubló y está espantoso.
Casi casi como si fuera feriado. Pero no.
la alemana y yo
El viernes conocí a una alemana en la plaza. Pobre. Yo salí con los chicos y también salieron Feli y Juana bajo mi cuidado. Estaba buscando algo en una revista, un mail creo y veo a una chica linda, semi canchera con un labrador oscuro y una nena como de dos años y medio, hermosa. El perro era cachorro y todos los niños a mi cargo estaban muy emocionados. La saludé, me saludó en su español dudoso y nos pusimos a charlar. Pobre. Llegó en abril, en el colegio Alemán no se sabe por qué no le dan lugar, no conoce a absolutamente nadie, ni alemán ni mexicano ni nada, la nena no tiene amiguitos y por eso compraron a Puma. Vivían en Polanco y se mudaron al suburbio hace unas semanas. Hablamos en inglés. Le di todos los tips que pude, mis teléfonos y me comprometí a averiguarle la dirección de la guardería a la que van todos los nenes chiquitos de la zona. Se la pedí a Pau pero, como estoy quemeitor, me la olvidé. Le acabo de mandar un mail diciéndole que en el colegio le tienen que hacer lugar (eso me dijeron lo que mandan ahí) y que en cuanto tenga la dirección, se la voy a pasar. Me dio mucha pena, me hizo acordar a mí pero su situación, por razones obvias, es mucho más desesperante. No tiene ayuda, habla castellano a duras penas y tiene una sola hija y me dio a entender que le cuesta embarazarse. Es de Hamburgo. No sé, parece que pegué una nueva amiga.
A mí las barreras lingüísticas me dan toda la fiaca pero...ni modo. Ojalá encuentre amigas alemanas.
Así de multiculturales las cosas.
A mí las barreras lingüísticas me dan toda la fiaca pero...ni modo. Ojalá encuentre amigas alemanas.
Así de multiculturales las cosas.
no, desangelada no, ahuevada
tengo tal paja que no me da ni para leer los diarios. quemada mal. no sé por qué. de laburar, ni hablemos. chateo con mi hermich que ayer fue el cumple. ahora viene el mío. somos gente muy grande, ella 38 yo turning 32. puta madre. increíble. parece que fue ayer que nos íbamos a dormir chusmeando.
así el paso del tiempo. rapidísimo.
(estoy un toque nostálgica con la juventud, no sé bien por qué, se mezcla con buenos aires, creo).
así el paso del tiempo. rapidísimo.
(estoy un toque nostálgica con la juventud, no sé bien por qué, se mezcla con buenos aires, creo).
desangelada
Hay días en los que me despierto así. Un poco el comienzo de la semana, el finde que se pasó entre la nada y la nada aunque tuvimos asado y ayer estuvimos en el club y después, sin los chicos (se los llevaron Willy y Paula en un acto de generosidad extrema), nos fuimos a comer a La mar, restorán peruano con ínfulas pero rico. No hice deporte en lo más mínimo, debería ir ahora, si junto fuerzas. Milo llora en su cuna. Diego la pasó muy mal. Bajón, pobre. Claro que en consecuencia me maltrata pero ni modo. Encima, horrible dolor de muela, la pasó pésimo. Y no mucho más. Estoy medio puff, mi madre lee en su cuarto. A mi hijo menor tuve que traerlo y ahora chupetea en su huevo y me mira con cara de sueño.
Ojalá acá también fuera feriado pero claro, no hay nada que festejar.
Así las cosas.
Ojalá acá también fuera feriado pero claro, no hay nada que festejar.
Así las cosas.
sábado, 10 de octubre de 2009
canciones de la infancia
The Jonathan Ross Show de fondo. Madre e hijos durmiendo. Diego con su compu y yo, cansada, que de repente me acuerdo de la canción "Duerme, duerme negrito, que tu mama está en el campo, negrito..." y así de otras canciones de la infancia, canciones que cantábamos con mis hermanas en el auto, la Misa criolla por ejemplo (la canto con mucho sentimiento, se la habían enseñado a Ale en el Castelli), un mar blanco de negros trabajando en canon, el Romance del enamorado y la muerte, Naba naguila (o como se escriba) y otras muchas. Mi familia era un verdadero kilombo por muchos motivos pero a todos nos gustaba cantar y no nos privábamos. No sólo en el auto sino después de cenar, cuando venían las chicas y comíamos chocolate para taza con el café. El kinder no participaba, demasiadas mujeres. Marce era la que cantaba bien, siempre participó de un coro, la íbamos a buscar a Coronel Díaz y Charcas como mil años atrás. Uno de los primeros recuerdos (y muy traumáticos) respecto del catolicismo fue una vez que cantó en una basílica. Las estatuas me resultaron aterradoras, la oscuridad y el frío. No sé cuántos años tendría pero me sigo acordando de que después fuimos a comer a Di Pappo y pedimos banana split de postre.
Yo canto a veces con mis hijos pero no tanto como cantaba en ese entonces. Tengo un reperterio muy variado si logro acordármelo. Y no me importa tener una voz espantosa. Cantar es alegría, no importa cuán desafinado seas. Yo quiero ser alegre. Y cantarles a mis hijos para que puedan cantarles a los suyos. Tal vez en diciembre podamos cantar todos juntos, como antes, como siempre. Como cuando comíamos chocolate Aguila y por un rato dejábamos los kilombos de lado y éramos una linda y alegra familia numerosa, sin lujos ni pretensiones.
Aquellos lejanos años felices.
Yo canto a veces con mis hijos pero no tanto como cantaba en ese entonces. Tengo un reperterio muy variado si logro acordármelo. Y no me importa tener una voz espantosa. Cantar es alegría, no importa cuán desafinado seas. Yo quiero ser alegre. Y cantarles a mis hijos para que puedan cantarles a los suyos. Tal vez en diciembre podamos cantar todos juntos, como antes, como siempre. Como cuando comíamos chocolate Aguila y por un rato dejábamos los kilombos de lado y éramos una linda y alegra familia numerosa, sin lujos ni pretensiones.
Aquellos lejanos años felices.
viernes, 9 de octubre de 2009
no sé bien por qué
Empecé a escribir algo. Escribo muy mal y no tengo ideas. Pero me dieron ganas, abrí una hoja de word y empecé. Veremos si sigo. Justo intercambié mails con Luigi. Hace mucho que no sabía nada de él y me contó buenas noticias laborales. También, casualmente, me contó que ya entregó su segunda novela. Hace días que pienso en amigos varones. En los que sigo teniendo, en los que ya no y en que ya no me hago nuevos. Efecto matrimonio, pensé. Después me retracté y pensé, efecto México. No sé. No me doy cuenta. Lo que sí sé es que hace años que no me hago un amigo nuevo. Un amigo exclusivamente mío. Los amigos recientes son amigos de la familia. Muchos de mis amigos de antes son ahora también amigos de Diego y tengo otros que siguen siendo mis amigos. Pocos. La adolescenteada de la amistad entre el hombre y la mujer es de décima. Cuando sos chico y te hacés un amigo puede que te guste. Si es mutuo, pasa algo. Aunque no te guste, posiblemente alguna noche estás aburrido y te revolcás y todo sigue como era entonces. Con algunos, simplemente no pasa nada porque la onda es sólo one way. Yo, en una época, tenía bastantes amigos varones. En esa época me parecían demasiados. Yo me preguntaba por qué querían ser mis amigos y no querían tener algo más (por qué no querían coger) y después, me relacionaba con otros que sólo querían coger (también me deprimía). Por suerte todo eso quedó atrás. Tengo otro amigo triste y me da pena aunque sé que va a estar bien. Otros quedan en el camino, uno no sabe bien por qué, o sí. La diáspora amistosa es un hecho. No sé a qué venía todo esto. A que abrí un word. A que le escribí a Luigi y me contestó y me alegré con sus noticias. A que chatié con otro amigo triste pero le dije que ya iba a pasar. Y a que son las 8pm, en punto, estuve en una merienda de chicas hablando de temas que no tienen nada que ver conmigo. Desubicada. Mañana hacemos asado. Al rato llega madre. Estoy muy cansada. Roberta está netamente insoportable. No sé qué hacer. Me deja offside aunque prefiero el orside, más familiar.
Veremos, veremos, después lo sabremos. Quiero que Tita se comporte. Me está sacando más canas de las que ya tengo.
Así la noche.
Veremos, veremos, después lo sabremos. Quiero que Tita se comporte. Me está sacando más canas de las que ya tengo.
Así la noche.
en la máquina de piernas
Me encuentro pensando: extraño Puán. Claro que de inmediato, en la segunda serie (aunque no fueron series en ese aparato sino una larga sesión ininterrumpida) pienso que lo que extraño es tener una vida. Ver gente. Estudiar. Pensar. En fin. Hice glúteos, brazos, piernas y un cacho de aeróbico. El total fue de 45 minutos así que no me maté. Igual, me duele todo. Yo prefiero la constancia en corta duración a la intensidad cada muerte de obispo. No aguanto mucho más de ese tiempo en el gym. Es mi tan mentada ansiedad. No lo puedo evitar, una de las cosas que más quiero siempre, en la vida en general, es irme. De todos lados.
A ver si laburo. Estoy en cualquiera. Estoy pero no estoy. No recibí un solo mail en lo que va del día. Escribime.
Quichicientos libros empezados. Más que trae mi madre, que por cierto llega esta noche. Marido estresado, mucho mucho trabajo.
Y yo en babia. Babia.
Ya terminé mi fruta con yogur y empiezo a hacer cosas.
Así la vida.
A ver si laburo. Estoy en cualquiera. Estoy pero no estoy. No recibí un solo mail en lo que va del día. Escribime.
Quichicientos libros empezados. Más que trae mi madre, que por cierto llega esta noche. Marido estresado, mucho mucho trabajo.
Y yo en babia. Babia.
Ya terminé mi fruta con yogur y empiezo a hacer cosas.
Así la vida.
y un día más, de resfrío, comienza
Me levanté pésimo. Me dolía la garganta como si hubiera fumado un atado de cigarrillos pero no, nada que ver. Tengo que tomarme un tylenol antes de irme. La cena quedo buenísima. Mi pretensiosa jarra de limonada con jengigre, menta y rodajas de lima (acá los limones son lo que en Argentina llamamos lima) fue un éxito. No la probé pero quedó lindísima y se la terminaron. La pata de Diego con un aspecto hiper profesional, a mis papas les sobraba un poco de crema pero ricas de gusto y la mousse de mandarina también gustó (muy aplicable, fácil, fresco y de estación). Nos acostamos casi a la una. El bebé lloró un montón de veces, le di de comer y le puse el chupón. No sé qué onda. Ahora pasa su último día con Jose mientras Karina lava. Karina me asusta, sólo espero que podamos llevarlo bien. Diego se fue. Con una camisa que encontró en vestuario que le queda divaine. Me voy al ir al club a pesar de los mocos y dolores varios (también de panza). El ejercicio funciona groso. Después de estar dos meses clavada en el mismo peso, bajé medio kilo. No es nada per se pero es, emocionalmente, muy motivante. Haré elíptica y volveré a trabajar. A ver si me aplico. También buscaré hijos (hoy no les armé programa, fue una semana terrible, ambos insoportables, estoy empezando a preocuparme) y veré a la tarde qué onda. Sigue el sol. Mis hierbas tienden a quemarse, no sé dónde ubicarlas. Tengo que ir a Costco con Pau. Y no mucho más. Sigo extrañando Buenos Aires. Groso. No sólo caminar. Estudiar. Por ejemplo. Hermanos. Bares. Cosas que acá no hago ni por asomo. En fin. Ni modo.
El deporte me llama.
Así las cosas.
El deporte me llama.
Así las cosas.
jueves, 8 de octubre de 2009
en lugar de terminar el día, empieza la cena
Bueno no. Tampoco. Es el gap entre una cosa y la otra. Todavía no acosté a los chicos aunque son las 7.45 pm. Les di media hora más y los dejé mirar tele. Nunca lo hago pero los ánimos no andan bien. Karina se me cansa. Eso me preocupa. Jose no se fue, obviamente, recién el sábado. Sí, en esta casa hay lola todo el día, es una realidad. Pero yo estoy todo el tiempo. Eso me tiene a mal traer a mí. Extraño demasiado Buenos Aires. Caminar. Me urge. Quiero volver. Ya. Ni modo.
Hice la mousse fresca de mandarinas. Diego el cóctel con chícharos, aguacate, apio, vodka y no sé qué más. Canchero. Tomatitos confitados, frutas secas, queso de cabra con finas hierbas, pan, aceitunas, higos con jamón serrano y no sé si unos hongos salteados. Diego hizo la pata de cerdo rellena con espinaca y no sé qué más. La adobó con romero, combinación de pimientas, miel, mostaza y cerveza. La selló, entera y terminará de cocinarla en el horno. Yo, mil hojas de papa una vez más. No falla. Estoy dudando de hacer una palermeada total, una limonada con menta y jengibre. Me resulta hiper snobish pero puede ser un toque fresco. Los limones los arranco del limonero del jardín. La mesa ya está puesta. La comida no es escasa pero tampoco excesiva. El gen judío en eso falla groso. Le fallaba a mi mamá también. Heredado.
Y no mucho más. Cansada. Llevé hijos al club, vino Pau, me fui a llevar a Coco a piano, volví a club y luego de recogerlo, volvimos los cuatro a casa. No trabajé NADA en todo el día. La semana que viene me aplico. Lo prometo.
Así de movidas las cosas.
Hice la mousse fresca de mandarinas. Diego el cóctel con chícharos, aguacate, apio, vodka y no sé qué más. Canchero. Tomatitos confitados, frutas secas, queso de cabra con finas hierbas, pan, aceitunas, higos con jamón serrano y no sé si unos hongos salteados. Diego hizo la pata de cerdo rellena con espinaca y no sé qué más. La adobó con romero, combinación de pimientas, miel, mostaza y cerveza. La selló, entera y terminará de cocinarla en el horno. Yo, mil hojas de papa una vez más. No falla. Estoy dudando de hacer una palermeada total, una limonada con menta y jengibre. Me resulta hiper snobish pero puede ser un toque fresco. Los limones los arranco del limonero del jardín. La mesa ya está puesta. La comida no es escasa pero tampoco excesiva. El gen judío en eso falla groso. Le fallaba a mi mamá también. Heredado.
Y no mucho más. Cansada. Llevé hijos al club, vino Pau, me fui a llevar a Coco a piano, volví a club y luego de recogerlo, volvimos los cuatro a casa. No trabajé NADA en todo el día. La semana que viene me aplico. Lo prometo.
Así de movidas las cosas.
la antítesis de las modelos
Puedo decir que hay pocas cosas que me gustan de mi ser y son, a saber: mis manos, enormes y mis orejas, pegaditas y sin ninguna gracia particular pero tampoco sin ningún defecto específico. Claro que también la zona de las clavículas que sobresalen y es el único lugar del cuerpo en el que parezco flaca.
Después, haceme de nuevo.
Después, haceme de nuevo.
el tianguis y yo
Amo ir al tianguis. Esta vez me vine sin pelis pero con higos, más mandarinas (es época y abundan), delicioso queso oaxaca, huevos frescos y espinaca para la pata de cerdo rellena de mi marido. También me compré un agua de piña colada que no estaba muy buena pero es un problema mío por elegir mal.
Las cosas que pasan en Buenos Aires, a todo nivel, me dejan speachless. No entiendo nada. Me superan las modas. Sobre todo de personas.
En fin.
El cielo límpido me da buena espina. Tener que ir al colegio y que me toque la ronda me da harta hueva.
Podría estar haciendo la mousse de mandarinas que decidí será el fresquísimo postre (las masitas para el café son una bomba) pero acá estoy, perdiendo/haciendo tiempo hasta que sea la hora de irme.
Quisiera, también, dormir un rato más...
Las cosas que pasan en Buenos Aires, a todo nivel, me dejan speachless. No entiendo nada. Me superan las modas. Sobre todo de personas.
En fin.
El cielo límpido me da buena espina. Tener que ir al colegio y que me toque la ronda me da harta hueva.
Podría estar haciendo la mousse de mandarinas que decidí será el fresquísimo postre (las masitas para el café son una bomba) pero acá estoy, perdiendo/haciendo tiempo hasta que sea la hora de irme.
Quisiera, también, dormir un rato más...
se me ponchó otra llanta
Desayuné con Diego, estaba lista para salir muy temprano hacia el club pero cuando se queda, todo se estira un poco. Quiere charla, me da besos y me pellizca, todo a la vez. Amor sacado. Mucha tensión contenida, evidentemente. Se fue buen mozo, con su pañuelo verde, remera blanca, pantalón gris y las nike blancas y verdes. No sé si la campera también verde quedaba del todo bien. Necesita urgentemente un bolso. Tiene uno lindo que creo que se compró en urban no hace mucho, semi vintage pero como transporta una cantidad impensada de porquerías, rompe todos indefectiblemente. Acá no hay donde comprar cosas lindas de ese estilo. Hizo bolsos de Plataforma pero nos los usa, debería empezar por ahí. En fin.
La cosa es que cuando cada uno estaba arrancando en su auto, escucho que me caga a bocinazos y me hace señas de que baje la ventanilla. Me dice que tengo ponchada la llanta, me tira un par de tips a donde ir (todos erróneos finalmente) y se va, dejándome con el problema. Bah, el problema es que tenía la de auxilio también pinchada y nunca compré una nueva por lo cual no podía llamar al seguro y que sloucionaran el temich. De todas maneras, se podía andar así que fui a donde me dijo pero obviamente, siendo las ocho y cuarto de la mañana, estaba cerrado. Me fui, andando despacito, al club. 40 de elíptica, sauna y mini vapor, ducha y rápidamente volver al lugar. Pero no tienen llantas, las tienen que mandar a buscar. La llamé a Pau para que me tirara alguna data y me dijo que fuera a Costco que es bueno y barato. Allí fui, el señor me hizo unas preguntas que no supe contestar (no entiendo absolutamente nada de coches, nada nada y me chupa un egg groso) y me dijo que en una hora me lo iba a tener listo. Creo que me habló con cierto tono condescendiente por mi demostrada estupidez pero me quiso dejar tranquila. Así que dejé el bolso, agarré la billetera y el teléfono y me vine a casa en un taxi a comer fruta con yogur y granola, un must, y a esperar que sea la hora de buscarlo para luego ir al tianguis a comprar unas cositas que necesito (todavía no definí postre, soy un desastre). Luego me toca buscar hijos en escuela, tenis y piano. Hueva mal todo el recorrido. Pero hay sol. Hermoso sol y calor desubicado por un frente tropical que viene de no sé dónde pero vi en el noticiero mientras hacía gym.
Rogamos que Diego llegue temprano para que pueda cocinar su para de cerdo, a las siete se puso a hacer un coctel de vegetales que supuestamente era el primer plato pero quedó dudosísimo. Voy a evitar el primer plato y haré una picada más suculenta.
Y así, con sol y bebé, hijos y tareas, cocina y algo de trabajo, se va la vida. Mañana a la noche llega mi madre.
Así las cosas.
La cosa es que cuando cada uno estaba arrancando en su auto, escucho que me caga a bocinazos y me hace señas de que baje la ventanilla. Me dice que tengo ponchada la llanta, me tira un par de tips a donde ir (todos erróneos finalmente) y se va, dejándome con el problema. Bah, el problema es que tenía la de auxilio también pinchada y nunca compré una nueva por lo cual no podía llamar al seguro y que sloucionaran el temich. De todas maneras, se podía andar así que fui a donde me dijo pero obviamente, siendo las ocho y cuarto de la mañana, estaba cerrado. Me fui, andando despacito, al club. 40 de elíptica, sauna y mini vapor, ducha y rápidamente volver al lugar. Pero no tienen llantas, las tienen que mandar a buscar. La llamé a Pau para que me tirara alguna data y me dijo que fuera a Costco que es bueno y barato. Allí fui, el señor me hizo unas preguntas que no supe contestar (no entiendo absolutamente nada de coches, nada nada y me chupa un egg groso) y me dijo que en una hora me lo iba a tener listo. Creo que me habló con cierto tono condescendiente por mi demostrada estupidez pero me quiso dejar tranquila. Así que dejé el bolso, agarré la billetera y el teléfono y me vine a casa en un taxi a comer fruta con yogur y granola, un must, y a esperar que sea la hora de buscarlo para luego ir al tianguis a comprar unas cositas que necesito (todavía no definí postre, soy un desastre). Luego me toca buscar hijos en escuela, tenis y piano. Hueva mal todo el recorrido. Pero hay sol. Hermoso sol y calor desubicado por un frente tropical que viene de no sé dónde pero vi en el noticiero mientras hacía gym.
Rogamos que Diego llegue temprano para que pueda cocinar su para de cerdo, a las siete se puso a hacer un coctel de vegetales que supuestamente era el primer plato pero quedó dudosísimo. Voy a evitar el primer plato y haré una picada más suculenta.
Y así, con sol y bebé, hijos y tareas, cocina y algo de trabajo, se va la vida. Mañana a la noche llega mi madre.
Así las cosas.
miércoles, 7 de octubre de 2009
todo me da paja
Todo. El viernes estrenan la de Tarantino. No creo que vayamos a verla, el cine nos da mucha hueva. Bah, eso creo, a mí, concluyo estos últimos días, casi todo me da hueva. Me gusta hacer todo en mi casa. En Buenos Aires no me pasaba (puede ser el efecto suburbio + pelis baratas + internet. También hablo con Marian de hacer asado el domingo en casa, pienso en despliegue, compras, lavar platos y una vez más pienso qué fiaca. Y todo así. Mañana tengo cena. Cocina Diego. Yo hice para el café y tengo que hacer el postre pero no se me ocurre nada. Diego hará como un cóctel de vegetales con jamón serrano para la entrada, algo que nunca hizo, veremos. Yo confité unos tomates, compré un pan rico y podnré frutas secas y queso de cabra para empezar. Después una pata de cerda rellena con no sé qué y un mil hojas de papa una vez más. Poca inspiración.
Me voy a la cama.
Leer y dormir.
Así las cosas.
Me voy a la cama.
Leer y dormir.
Así las cosas.
fin del día
No es que haya hecho mucho. Sí un rato de gym, vapor y sauna (lo máximo), merienda con Pau y ahora algo de cocina. Compré en el super dos lobinas confiando en que fueran frescas. Mi ingenuidad a veces me sorprende a mí misma. Le puse limón, aceite de oliva, páprika, sal, pimienta y orégano fresco. Le hice una cama de cebollas y pimiento que después retiré y salteé en la sartén junto con unas papas y al final un poco de vino blanco. Creo que tiene demasiadas escamas y espinas pero no parece estar mal de gusto. Eso sí, de mi marido no tengo noticias. Skypié a las tres de la tarde, dos minutos, y nunca más supe de él. Me dijo que iba a la clase de spinning de la tarde (creo que era a las siete) y siendo las nueve menos cuarto, no tengo noticias. Uh, justo escucho ruido de puerta de auto que se cierra. Iré a servirle la comida como una buena esposa amante que soy.
Qué divina.
Los chicos insoportables.
Qué divina.
Los chicos insoportables.
arriba de la elíptica
pensé: cómo extraño bailar con fer. nos gustana hacernos las perras. con nadie troleo como con ella en la pista. seguirá funcionando? o ya no da trolear como a los veinte?
en diciembre no nos cruzamos. me parte el alma. como todo hoy.
en diciembre no nos cruzamos. me parte el alma. como todo hoy.
patológicamente
Extraño Buenos Aires. En el sauna me acordé de que hace un año estaba allá. Es como una necesidad física, como un pequeño dolor en la boca del estómago (nada que ver con mis síntomas habituales).
Es saudade.
Es preguntarse:
¿Qué mierda hago acá?
De repente me contesto, por ejemplo: mi marido se quiere comprar un Audi.
En fin. Así de extrañosas las putas cosas.
Me voy a darle la teta a mi hijo menor y a buscar a mi única hija mujer al colegio.
Es saudade.
Es preguntarse:
¿Qué mierda hago acá?
De repente me contesto, por ejemplo: mi marido se quiere comprar un Audi.
En fin. Así de extrañosas las putas cosas.
Me voy a darle la teta a mi hijo menor y a buscar a mi única hija mujer al colegio.
el cielo y el infierno
Yo la paso muy bien con Diego cuando no está rayado. Claro que cualquier cosa puede encender la chispa y se arma mal. Sobre todo porque se enoja y no se le pasa más, sobre reacciona, podemos decir. Uno de los factores que no ayuda es no garchar. Nos quedamos sin forros y no da coger sin protección, ya todos sabemos las posibles consecuencias y no podemos recibir más hijos. Y pasar por un aborto habiendo una vasectomía en el medio me parece un bayón. Después del espermograma de control vendrá la libertad, hasta tanto, abstinencia o cobertura.
Igual, nos peleamos todo el tiempo, semi en chiste semi no.
Es el cumple de Maru. Estoy triste por no participar. Voy a llamar a la tarde así veo a los pequeños. Mis amigas procreadas son medio queso y no se conectan, el skype no es parte de sus vidas y yo no veo a sus hijos. A Olivia no la vi nunca. Y a Dante lo vi ao vivo en diciembre. Estoy harta de estar lejos. Diego puede que se vuelva a ir para filmar. Cualquiera. Mal.
Y no mucho más. El pobre bebé no se siente muy bien. Jose no se quiere ir, le repito que se puede quedar como invitada el tiempo que quiera. Somos una comunidad. Tengo pendientes aburridísimos. Hace mucho calor. Desubicado, eh. No es época. Y mosquitos. Me sigue doliendo la garganta pero me voy al club. Un poco de gym y vapor y sauna me van a sentar bien.
Y no mucho más.
Se va como la vida se va.
Igual, nos peleamos todo el tiempo, semi en chiste semi no.
Es el cumple de Maru. Estoy triste por no participar. Voy a llamar a la tarde así veo a los pequeños. Mis amigas procreadas son medio queso y no se conectan, el skype no es parte de sus vidas y yo no veo a sus hijos. A Olivia no la vi nunca. Y a Dante lo vi ao vivo en diciembre. Estoy harta de estar lejos. Diego puede que se vuelva a ir para filmar. Cualquiera. Mal.
Y no mucho más. El pobre bebé no se siente muy bien. Jose no se quiere ir, le repito que se puede quedar como invitada el tiempo que quiera. Somos una comunidad. Tengo pendientes aburridísimos. Hace mucho calor. Desubicado, eh. No es época. Y mosquitos. Me sigue doliendo la garganta pero me voy al club. Un poco de gym y vapor y sauna me van a sentar bien.
Y no mucho más.
Se va como la vida se va.
martes, 6 de octubre de 2009
por qué será?
Soy buena y simpática pero impopular.
La mala onda paga más????
Dudas existenciales mientras mi marido me muestra cosas. Nos gusta el multitaskin.
La mala onda paga más????
Dudas existenciales mientras mi marido me muestra cosas. Nos gusta el multitaskin.
uno de esos días de mierda
La pasé mal todo el día. Encierro. Sentirme mal. No socializar de ninguna manera (ni real ni virtual), cuando me empiezo a sentir así, abandonada y triste, aburrida y desangelada, todo funciona mal. Los chicos problemáticos, pesados, supongo que más que ver con padres que se pelean. Diego deja de hablarme a las ocho de la noche. Se va hoy a las 7am (empezó gym madrugadora), llamó mientras yo dormía (me torré completamente) y en un rato llegará, espero que con mejor onda. Afecta a los hijos que los padres se peleen. Es una realidad, él pareciera no darse cuenta, supongo que no lo puede controlar, no me soporta. Así, algo que hago o digo y deja de soportarme y se enoja por los tiempos de los tiempos. Yo no soy así. Yo me enojo pero se me pasa. No coincibo convivir sin hablar, además. Tiempos difíciles. Karina es una buena onda. Pero no quiere que se vaya Jose, le da miedo quedarse con todo sola. Leo una novela agotadoramente espantosa. No me la puedo creer. Eso también me desalienta. Finalmente cociné y me comí la mitad. Soy un desastre completo, no tengo conducta. Me odio. Mañana espero sentirme bien y subirme a la elíptica. Harta de mis dolores varios. Espero que Coco y Milo también se sientan mejor. Espero salir de este letargo. Además, tengo que escribir. Media pila. Media.
En otro orden de cosas.
Pau decía que no le parece que la gente tenga que ser creída. Yo no sé. Yo hubiera querido ser más creída y tener más amor propio. Mis padres no lo cultivaron. Yo no creo estar cultivándolo en mis hijos. No creo que esté bien. Igual, relacionarse con la gente que se cree mil es un plomo. Qué hueva me das a veces. Supongo que también entraña inseguridad. No lo sé. Eso y el consumismo son misterios para mí.
En fin.
Así de down las cosas.
En otro orden de cosas.
Pau decía que no le parece que la gente tenga que ser creída. Yo no sé. Yo hubiera querido ser más creída y tener más amor propio. Mis padres no lo cultivaron. Yo no creo estar cultivándolo en mis hijos. No creo que esté bien. Igual, relacionarse con la gente que se cree mil es un plomo. Qué hueva me das a veces. Supongo que también entraña inseguridad. No lo sé. Eso y el consumismo son misterios para mí.
En fin.
Así de down las cosas.
cosas sueltas
La semana pasada me acordé de que uno de mis primeros trabajos fue armar el mailing del Club de Cultura Socialista. Lo tenía completamente olvidado.
Aburrida de gente que se cree más ocupada que uno. Posta, cada cual hace lo que se le canta pero a una pregunta mía contestarme que estás a mil y diciéndolo con tonito de no entendés nada, no da, loca.
Cero ganas de cocinar. Cero ganas de nada.
Amigo un poco triste me da pena.
Amiga con panzota, mañana cumple años y en breve, parto.
Amigos que no dan pelota. Amigos de Buenos Aires, claro.
Muchos libros empezados. Una coreana, sigo con Salinger, no avancé con Fogwill, de trabajo (pfff) y madre viene con más. Tan pocas pilas últimamente.
Y más cosas que no me acuerdo. No me acuerdo nunca de nada. Desastre.
Aburrida de gente que se cree más ocupada que uno. Posta, cada cual hace lo que se le canta pero a una pregunta mía contestarme que estás a mil y diciéndolo con tonito de no entendés nada, no da, loca.
Cero ganas de cocinar. Cero ganas de nada.
Amigo un poco triste me da pena.
Amiga con panzota, mañana cumple años y en breve, parto.
Amigos que no dan pelota. Amigos de Buenos Aires, claro.
Muchos libros empezados. Una coreana, sigo con Salinger, no avancé con Fogwill, de trabajo (pfff) y madre viene con más. Tan pocas pilas últimamente.
Y más cosas que no me acuerdo. No me acuerdo nunca de nada. Desastre.
en casa
Día de enfermos. Para los varones y yo. Mocos, tos, garganta colorada. Duele el cuerpo. El pobre bebé lloriquea de repente, no pasó una muy buena noche. A mí me sigue doliendo la espalda y la garganta ni te cuento. Moría de ganas de ejercicio, espero recuperarme, voy por la segunda semana, supongo que defensas bajas. Acabamos de amucharnos todos en mi baño para aprovechar el vapor. Milo en su bebeseat, el Coco sentado, esperando para bañars él también. Tiene una edad en la que ya no da que compartamos la ducha. Es un pibe. Salí y entró él. Ahora mira Harry Potter y la pieda filosofal, se la compramos en Costco el domingo. Le copa. A mí también me copan las pelis de Harry, no importa lo que digan. Ojalá se me ocurrieran historias así para contar pero no se me ocurren historias a secas. Ahora, a trabajar. Cosas que hacer. De todas maneras, la sensación de enfermedad, no ayuda. Nos quedaremos tranquilos. Tita sí fue a la escuela, al famoso Bake Sale. En el médico nos fue bien, crecen bien los dos. A Tita le tocará la próxima. Supongo que pienso cosas pero estoy con mocos y cansancio. Ya comí papaya con yogur y al rato comeré una quesadilla con un café con leche. Voy a hacer dieta dieta a ver si logro sacarme los 4 kilos de encima de una buena vez. Clavados. Y yo, bueno, no hago el esfuerzo suficiente.
Así de resfríadas las cosas.
Así de resfríadas las cosas.
lunes, 5 de octubre de 2009
en la cuerda floja
Roberta está muy angustiada y hace lo imposible por llamar la atención. Ya nos enojamos y le gritamos y la castigamos ayer. Ya la contuve y me acosté y charlé con ella. Me deja siempre en falta. Por el otro wing, recibo el peor de los tratos continuamente. Vivo amenazada. No entiendo. Estoy agotada. A todo nivel.
Me pasé la tarde en el pediatra. Milo con la garganta colorada y tos. Simón con una tos de perro insostenible. Nada grave, sólo molestias. Yo también sigo sintiéndome mal, la garganta irritada como ellos. Y dolor de cuerpo. Y soledad. Me siento sola y triste. No merezco estar así día por medio.
Karina me cae bien, es alegre. A ver cuánto le dura en esta casa en la que parece que logramos marchitar cualquier cosa. No logramos acordar en nada.
Me voy a poner el pijama, meterme en la cama y leer un rato antes de dormir. Diego tiene la televisión prendida (con el volumen alto) en la sala de tele y al mismo tiempo checa la edición de un concierto en la computadora, así cualquiera tiene la cabeza quemada.
Así de entristecidas las cosas.
Me pasé la tarde en el pediatra. Milo con la garganta colorada y tos. Simón con una tos de perro insostenible. Nada grave, sólo molestias. Yo también sigo sintiéndome mal, la garganta irritada como ellos. Y dolor de cuerpo. Y soledad. Me siento sola y triste. No merezco estar así día por medio.
Karina me cae bien, es alegre. A ver cuánto le dura en esta casa en la que parece que logramos marchitar cualquier cosa. No logramos acordar en nada.
Me voy a poner el pijama, meterme en la cama y leer un rato antes de dormir. Diego tiene la televisión prendida (con el volumen alto) en la sala de tele y al mismo tiempo checa la edición de un concierto en la computadora, así cualquiera tiene la cabeza quemada.
Así de entristecidas las cosas.
todo con delay
No me salen bien las cosas este lunes. Al menos, no como quisiera. Laboralmente todo medio plomo, hago lo de siempre, me aburro y gano mal. Busco otras puntas pero no se mueven demasiado. Auxilio, quiero un hada salvadora. Por ejemplo. Un mentor. Algo por el estilo. Despaché a Tita (a Simi lo despachó Diego quien hoy comenzó ir al club de madrugada pero yo me levanté a hacer lunch y desayuno) y me fui con Milo a que lo vacunaran y a activar la cartilla de Simón. No pude hacer niguna de las dos cosas. Les había llegado mobiliario y cancelaron el servicio. Volví, por suerte había llegado Jose porque aun no tengo noticias de la chica que tiene que llegar hoy. Tenía alguna esperanza de ir al gym, estoy en calzas. Pero llamé al pediatra de Milo y tengo que volver a llamar para ver si lo puede ver hoy. De todas maneras, me sigo doliendo espantosamente la garganta. A la noche, como quien no quiere la cosa, tomamos algunas decisiones. Espero que las cumplamos. Son de mediano plazo.
Ahora espero. Nadie contesta en donde llamo.
Me sacaré el esmalte, me bañaré, me haré un café y seguiré laburando.
Así las cosas.
Muy, muy lunes.
Ahora espero. Nadie contesta en donde llamo.
Me sacaré el esmalte, me bañaré, me haré un café y seguiré laburando.
Así las cosas.
Muy, muy lunes.
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