lunes, 12 de diciembre de 2011

muy cerca

El avión sale a las 7 y cacho. La realidad es que ni siquiera vi los boletos electrónicos. Salimos hiper temprano porque es el día de la Virgen de Guadalupe y llegar al aeropuerto será el infierno. Prefiero no pensar. Los chicos no fueron a la escuela. Coco lee Gaturro al lado mío, los más chicos juegan a algo arriba. Cada año llevamos menos juguetes. Este creo que ninguno. Liquidé el tema regalos para toodaaaaaaa la familia. Son 7 sobrinos en total, 6 hermanos, padres, madre, abuela. Llevo el bolso lleno de ropa y juguetes para Ciro que nace en marzo.

Llegamos mañana a las 10 y cacho, marido el miércoles temprano (6am, ponele) se va a San Pablo. Regresa el viernes a la noche. Así es mi vida, lo sabemos. Igual estaré en Bs As, con familia cerca, amigos y calor. Me apena no ir al mar. Tenía muuuuuuuchas ganas de oler la costa Atlántica. Debería decirle a marido que nos rajemos para Navidad, tres días, a cualquier lado. Pero él no es de coparse con esas ideas y tampoco tenemos a dónde ir. Debe estar todo bookeado. Igual, se lo voy a tirar  camino al airport.

Estoy tranquila y contenta. Viví el findex muy en el presente. Me divertí el sábado a la noche aunque hubiera querido baila y endrogarme más. Ayer charlamos de cosas que me dan dolor de panza con Diego R pero conozco mi lucha y con mucho trabajo entendí que uno no es el barrio en el que vive ni el colegio al que van tus hijos. La búsqueda de la identidad va más allá y es personal. Es un camino árido que yo transito pisando espinas. A veces la llevo mejor que otras. No sé bien quién soy ni dónde podría ser quien quiero ser pero intuyo que no es acá, las circunstancias no lo permitieron. Mientras, agradezco la salud. Posta. El amor. Mis hijos. Que el rompernos el orto de sus frutos. Y otros etcéteras. Puedo viajar a Buenos Aires para ver a la gente que quiero. Es mucho también.

Compré un test de embarazo porque tenía 10 días de atraso. Las peores fantasías de tejidos regenerados, abortos, llantos y desilusión por suerte no pasaron a mayores. Me indispuse mientras me hacía la prueba. Qué problemón horrible hubiera sido.

Y no mucho más, eh. No llevo compu. Un plomo pero tengo que llevar otra que me encaja marido y no está el horno para negarse a los bollos. Por decirlo de alguna manera.

En fin, guys.
Los veo por ahí, por las calles porteñas, caminando en ojotas. Soy la gordich blancuzca que usa mucho vestidito. Ahora que lo pienso, ponerme traje de baño sería una de las peores ideas del mundo. Gracias hipotiroidismo por tanto...

Más en fin.
Y más así las cosas!

1 comentario:

Mariana dijo...

Mb lo q decís sobre la identidad...! Acuerdo. Ah, y... en mi caso, las espinas dan muy poco descanso!!! Pensé que a los 40 lo tendría "resuelto" pero nooo...
Que vaya todo lindo esta semana!!