miércoles, 23 de noviembre de 2011

sobre la dictadura de la felicidad o el poder de la asociación libre

El concepto no es mío, lo tiró Flory hace un tiempo aunque también podría haber sido Santi, si es que no lo hizo. Qué significantes intensos "felicidad", "amor", "realización" para significados evanescentes. Lo que me mortifica de mi propia oscuridad es la no subyacencia de un genio creador legitimante. Una pena. Aunque, en términos intelectuales, el sufrimiento es muchas veces más productivo que la "alegría". Mi formación teórica está hecha de retazos deshilachados y deslucidos. Pero qué importancia tiene, al final, como todo es la nada misma.

Entre otras cosas: conciencia extrema del ser, banal por cierto. Y una subjetividad vaciada. 

¿Hay algo más burgués que la felicidad? Apuesto a que no.

Pero todo venía a que en el sauna pensé que había un ray of light en mi existencia. Porque sí (porque en esta vida no puedo vivir más de un día entero sin ti) y los recuerdos saltaron de inmediato a un cumple de Fer (creo que el de 21, en el 98) que festejó en el dpto de Juan, su primer novio, que quedaba en Caballito, creo que sobre Avenida La plata. Juan era pampeano. Alguien, tampoco sé quién (¿Martín?), le regaló a Fer ese disco. En su momento lo sentí rupturista, al menos en el camino de la propia Madonna.

De ahí salté a una noche, en ese mismo departamento, en el que Fer se quejó de los ruidos salvajes que estábamos haciendo con un amigo de Juan del cual no tengo ni la más mínima idea del nombre. Nico era otro, uno que vivía en Italia, con el que pasé una mañana cerca de la casa de mis padres. Oh, promiscuidad juvenil, qué lejana estás.

Y mientras manejaba, yendo a buscar al chiquitín a la guarde, pensé que nunca jamás sentí un ápice de culpa por disfrutar del sexo libremente. Más siempre fue mejor. Gracias padres por tan divino tesoro. ¿O será una condición innata? La ligereza, digo.

Por lo demás, fui al super, no hice gym, decidí después de 10 años ponerme las pilas y encarar Kung Fu en el 2012. Lo único que puedo decir bueno de mí es que suelo poner en práctica  que me propongo (en un alto porcentaje) de ahí a que continue, es otro precio.

En fin, chicos.
Así las cosas!

2 comentarios:

Lic. Héctor Rodríguez dijo...

Kung- fu? Qué original!

Vivi dijo...

me pasa lo mismo, hago la famosa lista de cosas para encarar y apenas llego al 1%.