jueves, 8 de septiembre de 2011

y todo otra vez

Hoy me estaría sobrando la mudanza, a decir verdad... Ahora voy a llevar a Milo al cole, a comprar unas cosas y a bañarme al club (aunque no sé si no me baño ya en lo de Lisa y listo). Vienen los muchachos de la arqui, el maestro Margarito y sus secuaces, como le dice ella, a mover lo pesado que falta. Estaríamos necesitando cajas para terminar de embalar lo del cuarto de huéspedes (es decir las porquerías que marido y yo juntamos desde que nacimos y trasladamos internacionalmente) y le tuve que pedir a Lu que me mande una internet (espero que sea en el correr del día) porque los de Cablevisión no vienen hasta el 13 (cualquiera, por cierto es martes). Sin tele ni internet ni teléfono, sini Luzma ni marido, no va a ser un findex fácil. Pero me lo tomo con calma ¿qué otra me queda? Le pongo onda a la vida y no me quejo.

Leí y a las 10pm aprox apagué la luz pero no me dormí y al toque llegó marido y nos desvelamos juntos charlando y mirando cosas en la red y después él sí se durmió pero yo no. Me clavé un Dioxaflex y como seguía con insomnio y había cenado dos panes 0% con queso crema, bajé a darme un atracón de manzana con dulce de leche y helado (sí, soy lo menos de lo menos, el nutella ya lo habían mudado). Después del shock de azúcar por fin pude dormirme. Igual me desperté antes de que sonara el despertador (odio tener problemas de sueño), levanté al Coco, le hice un desayuno improvisado, lo despaché y me volví a la cama a que marido me abrace fuerte y a decirle cuánto lo amo: le canto canciones que le invento y riman super bien. Él tira unas malísimas. Lo voy a extrañar mucho. Pienso si es posible que siga la curva ascendiente de amor. ¿En qué me convertí?

Tengo una capacidad enorme de sufrimiento. Pero también una capacidad enorme de pasarla bien y reírme mucho con pavadas. El día que pierda la intensidad estoy frita.

¿Quién quiere buscarme un trabajo de 11am a 4pm? Sería genial.

Bueno, chicos. Tengo que arrancar.
Así las cosas.

2 comentarios:

Cintia dijo...

Debo ser la desconocida que más lee tu blog. No sé qué es lo que me atrapó, pero después de meses de seguirlo a diario me pareció hora de compartirlo.

Chuls Roberta dijo...

La palabra intenso y sus derivados a veces asusta a la gente. Creo que aquí, dentro de estas fronteras nacionales mex, se utiliza a veces como sinónimo de pesado, denso, casinsoportable.
A mí, en lo muy particular, se me hace un sinónimo de apasionado. Y siempre me gustó la gente apasionada, creo que con pasión es cómo se logran las cosas que uno quiere en la vida. Creo que vivir sin pasión, sin intensidad es estar un poco muerto.
Ser intenso significa vivenciar todo el doble, o el triple, y yo soy intensa y me la re banco. Prefiero, aunque en el momento lo sufra y me quiera ir de mí, sufrir las caídas duras duras (total hago literatura para exorcizar) y luego volar hasta la ionósfera cuando me siento bien. Y aprender que esos momentos (ambos) pasan, que todo pasa y se repite en un eterno retorno nischeano. La vidita.